Parque Nacional Yala: el gran safari en Sri Lanka

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Última actualización: 25 enero, 2023

Nuestra ruta por Sri Lanka nos llevaba esta vez al Parque Nacional Yala, uno de los más visitados del país y hogar de multitud de especies de fauna y flora, aunque lo que de verdad nos atrajo hasta él (igual que a casi todos los viajeros) era la posibilidad de hacer un safari en busca del leopardo.

Si hay un lugar idoneo para ver leopardos en la isla, ese es, sin duda Yala National Park, ya que entre las muchas curiosidades de Sri Lanka, el país posee la mayor densidad de este esquivo felino en todo mundo, con más de 60 ejemplares deambulando a sus anchas por los bosques de este rincón ceilandés.

Llegada a Tissamaharama, la base de operaciones para explorar Yala National Park

Nosotros llegamos a Tissamaharama (más conocida como Tissa) directos desde Ella, una localidad que nos había recibido y despedido con lluvia, pero dónde habíamos disfrutado de dos días muy completos entre montañas, plantaciones de té y naturaleza. Si quieres, puedes leer mi artículo con todo los que hay que ver y hacer en Ella.

entrada al parque nacional yala
La entrada a Yala National Park

Después de un trayecto de tres horas en las que paramos también en el inmenso Buda de Buduruwagala, el más alto de Sri Lanka, llegamos pasadas las 13:00h a Tissa y, aunque ya teníamos contratado un safari en el Parque Nacional Yala para el día siguiente al completo, pensamos en aprovechar la tarde y después de hablar con el conductor de nuestro tuk tuk, contratamos in situ un safari para aquella misma tarde y exprimir nuestras opciones en el parque.

Minutos después de entrar en Tissa, habíamos dejado nuestras mochilas en el alojamiento y estábamos subidos a un jeep que íbamos a tener para nosotros solos camino al Parque Nacional Yala. ¿Tendríamos suerte con nuestra búsqueda del leopardo?

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Dónde dormir para visitar el Parque Nacional Yala

Tissa es la ciudad más cercana y popular al Parque Nacional Yala y eso la convierte en lugar de peregrinación para cualquier viajero que quiere hacer un safari en el interior de esta reserva.

Hay una amplísima gama de alojamientos, para todos los gustos y bolsillos, por lo que elegir no es sencillo.

Piscina de nuestro hotel cerca de Yala
Este fue nuestro genial alojamiento en Yala

Nosotros nos alojamos en el Oak Ray Wild Yala, ubicado en una zona bastante céntrica y en un hotel muy recomendable, con estándares occidentales, muy cómodo, una bonita piscina y un gran desayuno. Todo eso a muy buen precio.

Desde allí también re ayudan a gestionar safaris, reservas y traslados, por lo que la experiencia fue perfecta.

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Nuestro safari en el Parque Nacional Yala

Un día y medio de safari en Yala nos esperaba por delante en esta etapa de nuestro viaje. Leopardos, osos bezudos y un sinfín de fauna habita en este paraje natural (por cierto, te cuento esto y otras muchas cosas en este artículo con curiosidades sobre Sri Lanka), en el que era uno de los momentos más esperados del viaje.

Día 1 – Safari de medio día

Como os decía, pocos minutos después de llegar a Tissa estábamos ya subidos en un jeep, sin tan siquiera comer, camino del Parque Nacional Yala.

Paramos a la salida del pueblo para comprar unas samosas y un trozo de bizcocho, lo único que quedaba en una pequeña tienda regentada por una simpática señora. 

Entramos a las tres en punto, hora de apertura de puertas en el turno de tarde, y pronto empezamos a ver los primeros animales: pavos reales, ciervos moteados (conocidos también como chital), cocodrilos y muchas aves.

ave intentando pescar
Todos intentan buscar su almuerzo

Nos damos cuenta que, comparado con nuestro safari en el Parque Nacional Wilpattu, aquí hay muchos más coches y es difícil hacer algún avistamiento importante sin tener algún coche más justo al lado.

Elefantes, varanos, cocodrilos, sambares, búfalos o monos son algunos de los ilustres acompañantes durante el safari, hasta que nuestro conductor recibe un aviso y emprende una marcha decidida hacia algún lugar. Nosotros sabíamos que había algo «gordo», pero no sabíamos el qué y, en realidad, la hora de cierre de puertas (18h) se acercaba.

Loro posado sobre una rama
Nos vigilan

Unos minutos más tarde, topamos de lleno con una larga hilera de coches que habían recibido el mismo aviso y que aguardaban el momento de acercarse al punto de avistamiento. Pero, ¿qué había allí? Todavía estábamos lejos y la cola de coches nos parecía interminable.

De repente, nos damos cuenta que un oso bezudo se movía entre las ramas de un árbol buscando los frutos de este para alimentarse. Sí, ¡estábamos frente a un oso bezudo! 

El problema fue llegar hasta aquel árbol, ya que las decenas de coches formaban un tapón insalvable que solo se descongestionó tras la aparición de un guarda de seguridad del Parque Nacional Yala que empezó a gestionar la cola. Un par de minutos allí, fotos y paso al siguiente.

atasco de coches en yala
¿Qué dices que hay un oso? Pues todos allí…¡Menudo atasco!

En realidad, yo estaba tan emocionado como horrorizado ante aquel momento. Al oso parecía no importarle demasiado la aglomeración, pero yo estaba de los nervios.

Cuando llegó nuestro turno, exprimimos al máximo los dos minutos de rigor que apenas bastaron para tomar un par de fotos medio decentes y ver varios movimientos ágiles de aquel oso que inexplicablemente se sostenía entre frágiles ramas.

oso bezudo en un árbol
La foto es malísima, pero ver nuestro primer oso bezudo fue muy emocionante

No quedaba más tiempo, eran las 17:45h y tocaba salir de Yala antes del cierre de puertas.

Habíamos vivido una primera jornada intensa, nuestro safari en el Parque Nacional Yala había tenido varios momentos culminantes, pero la sensación seguía siendo algo agridulce tras ver la cantidad de coches que había en el parque. ¿Mejoraría al día siguiente?

Día 2 – Safari de día completo

Son las 4:30 am y suena la alarma de nuestros teléfonos móviles. A las 4:45 de la mañana, todavía con la noche completamente cerrada, ya nos esperaba nuestro jeep en la puerta del hotel. Un madrugón igual de doloroso que el día de nuestra ruta hasta la Roca de Pidurangala, pero esperemos que con un premio igual de gratificante.

Llevamos del desayuno y la comida en el coche, incluido en el mismo precio del safari que habíamos contratado y nuestro guía, que se presenta efusivamente pese a la hora, nos da buenas impresiones.

Recorremos el camino que separa Tissamaharama de la entrada del Parque Nacional Yala, donde nuestro conductor se para a comprar las entradas y poco a poco van llegando otros jeeps hasta formar una larga cola de coches que espera a que abran las puertas.

chacal buscando comida
Este chacal andaba de caza de buena mañana

Somos conscientes de que los mejores momentos para ver animales son tanto al amanecer como al atardecer, por eso el madrugón con el objetivo de entrar al Parque Nacional Yala justo cuando abriese sus puertas, a las 6:00 de la mañana.

Una vez abrieron las puertas, nuestro conductor avanzó con premura a través de las pistas de arena rojiza con el objetivo de llegar lo antes posible (y los primeros) a uno de los lugares que había señalado con posibilidades para grandes avistamientos a primera hora.

elefante entre la maleza
¡Más elefantes! No me cansaría de verlos…

No hubo suerte, nuestra primera bala no había tenido premio gordo, aunque por el camino habíamos visto una familia de elefantes entre los matorrales con una cría que parecía que daba sus primeros pasos, grupos de búfalos y otros animales interesantes.

Hacia las 9:30 de la mañana, cuando pensábamos que la suerte no estaba de nuestro lado, de repente, apareció un oso en el horizonte, encima de una enorme roca, trepando por ella y de espaldas a nosotros. Fueron apenas unos minutos, pero aquella escena empezaba a compensar el safari en el Parque Nacional Yala.

Oso bezudo caminando sobre una roca
Este oso solo nos permitió verlo unos instantes

La extensión del Yala National Park es muy grande y durante el safari tampoco vas a ver coches continuamente, algo que consuela un poco, aunque ten por seguro que si ves un oso bezudo o un leopardo, a los pocos minutos habrá un enjambre de jeeps alrededor.

varano
Los varanos campan a sus anchas por Yala

Seguimos recorriendo las polvorientas pistas de Yala hasta la hora de comer y elefantes, ciervos, varanos (muy parecidos al Dragón de Komodo que vimos en Indonesia), pumbas, cocodrilos, infinidad de aves, monos o búfalos aparecieron ante nosotros.

Después de comer seguimos con el safari y esta vez nuestro guía nos sorprendió con un repertorio de avistamientos sorprendentes: camaleones, lagartos cocodrilo y otros pequeños habitantes del Parque Nacional Yala nos dejaban anonadados ante la habilidad de este para ver estos animales diminutos y esquivos.

pequeña iguana
Esta iguana diminuta quiso ver quiénes éramos

A última hora, cuando nuestras esperanzas estaban ya por los suelos y las energías a punto agostarse, nuestro jeep giró bruscamente y aceleró como si fuese lo último que fuésemos a hacer. ¡Había un avistamiento grande! ¿Qué sería? ¿Un leopardo? Concentramos todas nuestras energías en que así fuese.

De nuevo, una larga hilera de coches aparecía ante nosotros y ahí estaba, estirado al sol, al fondo de un pasadizo de arena, un elegante y perezoso leopardo.

Nos hubiésemos quedado allí todo el tiempo del mundo, observando la inexistencia de movimientos de aquel animal que, pese a su quietud, nos tenía fascinados. Pero claro, llegó el ranger de turno y nos indicó que dejásemos pasar a los siguientes coches. Tocaba despedirse de aquel leopardo en el Parque Nacional Yala.

Quedaban apenas 30 minutos de safari cuando, después de varias vueltas y todavía con el subidón, todos los jeeps empezaron a desfilar hacia la salida para llegar a tiempo al cierre de puertas marcado a las 18h.

Leopardo estirado
Los leopardos se hacen desear…

Nosotros le dijimos a nuestro conductor que volviese a pasar por donde estaba el leopardo que, en teoría se había ido de allí, aunque queríamos probar suerte.

Y la suerte volvió a estar de nuestro lado porque, aquel leopardo estaba ahora caminando perezosamente y dirigiéndose hacia una explanada desde la que empezaba un lago. Y allí estábamos nosotros, con otros dos jeeps (¡se había ido todo el mundo!), presenciando la mejor escena de todo nuestro safari en el Parque Nacional Yala.

Imaginamos que iba a beber agua y allí nos quedamos, inmóviles, con la cámara a punto para una posible buena foto cuando, de repente, apareció un grupo de ciervos despistados y el leopardo decidió cambiar su plan para intentar conseguir algo de cenar.

Se escondió tras unos matorrales y cuando los ciervos estaban lo suficientemente cerca, inició su carrera tras uno de ellos que, ágilmente consiguió esquivar las embestidas del leopardo.

El ciervo salió indemne, el leopardo sin cena y nosotros, aunque cruzamos la puerta de salida quince minutos tarde, felices y satisfechos con aquel felino que nos había brindado la despedida perfecta del Parque Nacional Yala.

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Consejos para organizar tu safari en el Parque Nacional Yala

Ahora que ya has leído nuestra experiencia, es posible que te estés haciendo algunas preguntas sobre cómo organizar tu safari en el Parque Nacional Yala. ¡Ahí van algunos consejos prácticos!

Dónde está el Parque Nacional Yala

El Parque Nacional Yala se encuentra en la parte sureste de la isla, pegado a la costa y en la provincia de Uva.

Las localidades más cercanas al parque y, por lo tanto, las mejores para visitarlo, son Tissamaharama, Kataragama, Kirinda, Palatupana, Yoda Kandiya o Mahasempura.

Costa del Parque Nacional Yala
El Parque Nacional de Yala tiene salida al mar, pero no creo que sea un buen sitio para tomar el sol

Entre todas ellas, la más popular e importante es Tissamaharama, por tamaño y porque hay varias conexiones de transporte público que llegan hasta ella desde ciudades como Kandy, Ella, Galle o la capital Colombo.

Si te mueves en tuk tuk o coche privado (aquí te explico todo sobre el transporte en Sri Lanka), puedes elegir cualquier población de las antes mencionadas, pero si te mueves en transporte público, la localidad más sencilla a la que llegar es Tissamaharama y puedes utilizar la plataforma Bookaway para encontrar tu transporte.

¡INFO! Si quieres viajar conectado durante todo el viaje, te cuento como tener internet en tu teléfono móvil en Sri Lanka, con todas las opciones posibles para estar siempre online.

Horarios de apertura y cierre

El parque abre sus puertas a las 6 am y cierra a las 6 pm.

Cuando contrates tu safari, verás que el jeep te propondrá irte a buscar sobre las 4:30 am en tu hotel, para poder hacer el tramo que hay desde Tissamaharama hasta la entrada del parque, unos 30-40 minutos, comprar la entrada y hacer cola para entrar en cuanto abran las puertas.

También verás que cuando llegues a la puerta de Yala habrá un puñado de coches haciendo cola. En cuanto abren las puertas a las 6 de la mañana, salen todos pitando a buscar los primeros avistamientos, que ya sabemos que las primeras horas suelen ser mucho más favorables para ver, por ejemplo, leopardos u osos bezudos.

de safari en el parque nacional yala
Aquí, haciendo publicidad del blog…

Puerta de acceso al Parque Nacional Yala

Hay 4 puertas de acceso al Parque Nacional Yala:

  • Palatupana: acceso a los bloques 1 y 2 desde Tissamaharama o Kirinda
  • Katagamuwa: acceso a los bloques 1 y 2 desde Kataragama.
  • Galge: Dos puertas de acceso en la carretera Buttala-Kataragama y que dan acceso a los Bloques 3 y 5.

Todas las puertas tienen el mismo horario, de 6 am hasta las 6 pm.

Los mejores bloques para ver fauna salvaje históricamente han sido los Bloques 1 y 2.

Puedes ver el mapa detallado con los accesos, ciudades más cercanas, carreteras y otros datos de interés en la página oficial del parque.

Precios de los safaris

Los precios para hacer un safari en el Parque Nacional Yala suelen ser bastante parecidos entre todos los operadores que los ofrecen.

Hay decenas de empresas que organizan safaris y nosotros nos decantamos por Janaka safaris, sobre la que leímos buenas críticas en internet, contactamos por WhatsApp (es lo bueno de tener internet en Sri Lanka) y todo fue muy sencillo, sin necesidad de avanzar dinero.

nuestro jeep durante el safari en el parque nacional yala
Los caminos de Yala y el mar de fondo, un safari en el paraíso

Para que te orientes un poco en cuanto a precios, estas son más o menos las opciones:

  • Safari de día completo: 55-60 euros por safari en grupo y 75-80 euros por safari privado.
  • Safari de medio día (mañana o tarde): 35 euros por safari en grupo y 45 euros por safari privado.

Nosotros contratamos el safari privado, que pagando un poco más por persona nos permitía ir completamente solos en el jeep, una libertad que no tiene precio.

Habitualmente estos safaris incluyen todo: entrada al Parque Yala, conductor-guía y las comidas en el safari de día completo. Te muestro un par de opciones por si quieres reservarlo con antelación, algo recomendable en caso de viajar a Sri Lanka en temporada alta:

Verás que hay otros más baratos, pero normalmente es porque no incluyen la entrada al parque, que oscila entre los 15-20 euros en función del tipo de cambio del momento.

ardilla gigante sobre un árbol de yala
Esta ardilla gigante hizo las delicias de nuestras cámaras

Hay operadores locales que ofrecen también una experiencia completa de dos días en Yala e incluyen el alojamiento, entradas, safaris y conductor-guía.

Si vas justo de tiempo, una opción es organizar tu safari desde ciudades como Colombo o Ella con excursiones de día completo y volviendo a dormir a tu ciudad de origen. Son un poco más caros, pero te ahorran tiempo de traslados entre ciudades y son ideales para viajes con una duración muy acotada. Te dejo debajo las opciones que hay:

¿Qué tipo de safaris puedo hacer?

Aunque debe haber opciones infinitas, ya que todo es negociable en Sri Lanka, este es un resumen de las principales opciones que puedes hacer en el Parque Nacional Yala:

  • Safari de medio día por la mañana: 5 am – 9:30 am
  • Safari de 4 horas por la tarde: 2:30 pm – 7 pm
  • Safari de día completo en Yala: 5 am – 7 pm

A partir de estas opciones, como te explicaba en el apartado anterior, es posible hacerlo en grupo o privado.

Cuántos días necesito para visitar el parque

Los días en el interior del parque depende en gran medida por tu afición a los safaris y la fauna, aunque lo habitual entre los viajeros en Sri Lanka es dedicarle al menos un día completo para hacer un safari.

un descanso durante el safari del parque nacional yala
Buen plan este de tomarse un respiro durante el safari

Conocimos durante el viaje a varias personas que hacían solo un safari de medio día y se iban al siguiente destino, aunque yo no recomiendo esta opción porque es posible que acabes con un sabor de boca agridulce. Para ver fauna se necesita tiempo y en 3 horas es muy difícil llevarse una buena impresión del parque.

Nosotros estuvimos un día y medio e hicimos un safari de día completo y otro de medio día, lo que nos permitió ver dos veces al esquivo leopardo, dos osos bezudos y decenas de elefantes, además de infinidad de especies menos difíciles de avistar.

grupo de facoqueros
La familia yendo al río a pasar el día

Es uno de los lugares más atractivos que ver en Sri Lanka y por lo tanto, mi recomendación es que le dediquéis un día completo al Parque Nacional Yala, aprovechando las primeras horas del día y las últimas, los dos mejores momentos para hacer grandes avistamientos.

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Mejor época para hacer un safari en el Parque Nacional Yala

Lo primero que uno percibe al llegar a esta parte de la isla, sobre todo para quienes venimos de ciudades como Ella o Kandy, como era nuestro caso, es que el clima es radicalmente diferente.

Pasamos de tener cinco días seguidos de lluvia a quemarnos por el sol y eso a tan solo dos horas de distancia.

La temperatura media durante todo el año oscila entre los 25ºC y los 30ºC, manteniéndose bastante estable.

un elefante se baña durante nuestro safari en yala
Este elefante disfrutaba de un baño en un entorno fabuloso

Pero el sur también tiene una época de lluvias intensa y el Parque Nacional Yala es quien más lo sufre, viéndose obligado incluso a cerrar sus puertas.

Los meses secos van de diciembre hasta agosto/septiembre, momento ideal para organizar tu safari en el Parque Nacional Yala.

Por otro lado, la época de lluvias se concentra entre los meses de septiembre (finales) y noviembre. En estos meses, muchos días el parque está cerrado.

¡INFO! Descubre los que, para nosotros, fueron algunos de los lugares más pintorescos que conocimos en Sri Lanka:
Nalanda Gedige, el templo tántrico
Roca de Pidurangala, la mejor panorámica de la isla
Buda de Buduruwagala, el mayor buda en roca de Sri Lanka

¿Qué animales puedes ver en un safari en el Parque Nacional Yala?

El gran rey del Parque Nacional Yala es el majestuoso leopardo, objetivo de todo aquel que se aventura a hacer un safari en esta parte de Sri Lanka.

En la actualidad hay unos 60 ejemplares de leopardo en el interior de Yala National Park, lo que convierte a este espacio protegido en la reserva con mayor densidad de leopardos de todo el mundo.

Un cocodrilo toma el sol en el Parque Yala
Un cocodrilo toma el sol en el Parque Yala

Pero no solo de leopardos va a vivir el viajero, que puede resultar muy frustrante por lo esquivos que llegan a ser, aunque nosotros tuvimos bastante suerte al respecto.

El otro gran habitante de Yala es el oso bezudo (u oso perezoso), un mamífero carnívoro de gran tamaño y que solo se puede encontrar en los bosques de India, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka.

pequeño reptil durante nuestro safari en el Parque Nacional Yala
Ver estos diminutos habitantes de Yala también tiene su mérito

Además de estos, en un safari en Yala es posible ver hasta 40 especies de mamíferos, más de 40 tipos de reptiles y centenares de aves. Por animales, desde luego, no va a ser.

Entre los más destacados, es posible ver elefantes, cocodrilos, varanos, ciervos moteados, sambares, búfalos, chacales y monos. Nosotros vimos a todos estos y algunos más.

En cierto modo, esto es lo más parecido a hacer un safari en África.

Te dejo una infografía para que aprecies de forma gráfica toda la fauna del parque y probabilidades de encontrarlos.

Infografía de fauna en el Parque Nacional Yala
Infografía de fauna en el Parque Nacional Yala

Safari en Yala National Park, ¿vale la pena?

Después de un artículo bastante extenso, ahora voy con mis conclusiones sobre el safari en Yala. ¿Vale la pena? 

Mi respuesta es sí, vale la pena, aunque con algunos matices.

Lo primero que hay que tener es tiempo; si vas a dedicarle solo media mañana, puede que sea mejor que te lo saltes y le dediques ese tiempo a otro lugar.

fauna conviviendo en el parque yala
Varias especies conviven en armonía en las tierras de Yala

Hacer un safari en el Parque Nacional Yala durante media mañana puede ser caro y frustrante, ya que es probable que no veas absolutamente nada.

Otro tema a tener en cuenta es que Yala es uno de los lugares más visitados de todo Sri Lanka y en el interior del parque se acumulan una gran cantidad de jeeps, que cuando se produce un gran avistamiento, además se concentran todos en el mismo sitio, produciendo atascos descomunales. Yo es algo que no había visto nunca y me dejó alucinado (para mal).

Dejando de lado estas dos cuestiones, visitar el Parque de Yala es una enorme experiencia, una especie de safari africano, pero con las peculiaridades de la cultura asiática, una mezcla bastante curiosa.

martin pescador en un arbol
El martin pescador es una de las aves más pequeñas de Yala

Por último, los amantes de la fauna me imagino que tendrán pocas dudas sobre si incluir o no el Parque Yala en su ruta, pero para los que no lo sean tanto, tener la posibilidad de ver leopardos, osos bezudos o elefantes no es algo que se tenga todos los días y es una gran oportunidad para disfrutar de un safari.

¿Dónde ir después de Yala?

Dependiendo de la ruta que estés siguiendo, puedes seguir hacia las playas del sur o adentrarte en las Tierras Altas de Sri Lanka.

Nosotros íbamos hacia el sur y desde Yala nos movimos hasta la playa de Weligama, desde donde íbamos a visitar la ciudad fortificada de Galle, una de las más bonitas de Sri Lanka.

Si vas en dirección norte (desde donde nosotros veníamos), puedes subir hasta Ella para hacer magníficas excursiones como la del Little Adam’s Peak o el Puente de los Nueve Arcos.

faro de galle
El Faro es uno de los grandes emblemas de Galle

Una vez aquí, lo habitual es tomar el fabuloso tren entre Ella y Kandy, uno de los más bonitos del planeta y seguir hacia el norte para conocer lugares tan icónicos como PolonnaruwaSigiriya o el Templo de Oro de Dambulla.

Estos suelen ser los recorridos más habituales (y también más bonitos) por Sri Lanka y te permitirán conocer casi todos los lugares de mayor interés en el país.

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