10 lugares que debes visitar en tu viaje a Namibia

PN Namib-Naukluft, Namibia

¿Tienes planeado un viaje a Namibia? No te vas a arrepentir, te lo aseguro y mucho menos si tienes en cuenta estos 10 lugares que debes visitar en tu viaje a Namibia.

1. Etosha NP

Elefantes bebiendo agua

Este gigantesco parque es uno de los más populares de África y ofrece infinidad de posibilidades. Entrando por Anderson Gate, vale la pena pasar almenos 3 noches, una en cada campamento (sur, centro y norte o lo que es lo mismo Okaukuejo, Halali y Namutoni) y disfrutar relajadamente de su infinita fauna e intentar ver a los famosos big five. En Okaukuejo es fácil ver rinocerontes blancos durante la noche en su charca y con bastante frecuencia aparece también alguno de los grandes depredadores aunque eso sí, conviene reservar con algo de antelación aunque sea una parcela para acampar ya que debido a la fama de su charca, las instalaciones suelen llenarse con facilidad. En la charca del campamento de Halali es posible ver leopardos bien entrada la noche y en las cercanías del campamento, en la charca Salvadora se ven con frecuencia leones e incluso guepardos. Namutoni, al norte del parque y cerca de la salida que te conducirá a Tsumeb, es el campamento menos dado a ver fauna, aunque siempre estarán presentes los habituales elefantes, jirafas y multitud de antílopes.

2. Opuwo

La última localidad civilizada al norte del país y en la que conviven miembros de las tribus himba y herero en un pueblo que es imposible que no resulte peculiar a los occidentales y es que estando tan al norte, no es habitual en los circuitos de las agencias que trabajan en África y eso lo convierte en un lugar extraordinario para empaparte de la cultura namibia y toparte con situaciones tan fuera de lo común para nosotros como hacer cola en el supermercado detrás de una mujer himba (que llevan la parte superior del cuerpo descubierta). Hay varios sitios para dormir, pero recomiendo el Opuwo Country Lodge, con cabañas algo caras pero sitio para acampar a buen precio y unas buenas vistas. Además, Opuwo sirve como campo base para visitar las Cataratas Epupa, de las que hablaremos más adelante.

Mujer himba

3. Epupa Falls

Están al norte del país y hacen de frontera natural con Angola. El río Kunene avanza hasta llegar a este salto de agua y formar un oasis que te abruma nada más pisarlo. Las Epupa Falls son extraordinarias. El último pueblo por el que pasarás antes de encarar un largo tramo de pista que te llevará hasta las cataratas es Opuwo y es importante repostar gasolina allí ya que no encontrarás otra oportunidad en los casi 400 km que tendrás que recorrer entre ida y vuelta. La pista no está en mal estado pero hay algunos tramos en los que hay que moderar la velocidad para salvar algunos puentes algo estrechos. Aunque yo no lo hice, puedes pasar la noche en el Epupa Camp, a pie de las cascadas en un enclave maravilloso y con un buen bar para tomar unas cervezas y cenar algo sencillo.

Mirando a las Cataratas Epupa

4. Desierto del Namib (PN Namib-Naukluft)

Es el desierto más antiguo del mundo y posiblemente uno de los más espectaculares. El Namib es una alfombra de arena roja con dunas monumentales como la Duna 45, una de las más famosas con sus casi
200 metros de altura y que podrás ascender para deleitarte con sus vistas. A unos kilómetros de distancia encuentras Dead Vlei, un acuífero seco de arena blanca y acacias deshidratadas que choca de lleno con el paisaje. Pero a parte de las atracciones que ofrece este desierto, lo mejor que puedes hacer es coger el coche y conducir por las pistas indicadas, probando tu astucia al volante y viviendo el desierto
al máximo hasta que caiga el sol. Entonces lo mejor es alquilar una parcela para dormir en el campamento de Sesriem, acampar bajo las estrellas y disfrutar del silencio del Namib. Bueno, y de su frío durante las noches.

Zona de Deadvlei, con arena muy blanca y toda la vegetación muerta
5. Spitzkoppe

Es una de las atracciones más obviadas por los que van a Namibia y sin embargo para mi fue una de las que más merecieron la pena visitar. El Spitzkoppe fue un antiguo santuario para los bosquimanos y hoy es un macizo de granito de 700 millones de años de antigüedad que se alza imponente casi 2.000 metros sobre la sabana namibia, en la región de Damaraland. Se puede acampar tramitando un permiso previo, aunque con simplemente disfrutar de una comida a los pies de este gigante ya te sentirás especial.

Spitzkoppe desde la carretera
6. Skeleton Coast

La Costa de los Esqueletos es uno de los lugares que más llama la atención de inicio. Uno de los últimos parajes vírgenes más grandes del mundo cuyo mediático nombre te atrae hasta esta costa de más de 2.000 km famosa por los fenómenos que provoca la corriente de Bengela y como consecuencia, los naufragios que históricamente se han producido en sus aguas. Pero no es solo eso, sino que además al ser una costa tan inhóspita no es difícil toparse con el cuerpo de algún animal salvaje que desorientado, se ha internado sin suerte en esta zona desértica.

Entrada Skeleton CoastLos permisos de entrada son algo estrictos si te quieres alojar en alguna de sus dos poblaciones (Torra Bay o Terrace Bay) y tienen horarios restrictivos si lo que quieres es simplemente cruzarla (recuerdo que hay que estar en la puerta de entrada al Parque Nacional antes de las 13h y salir antes de las 15h), conducir un tramo de 200 km hasta la primera salida y descubrir algunos de los cuerpos de esos barcos que naufragaron o simplemente dejarte embaucar por sus impresionantes paisajes. Yo la crucé en un trayecto que desde Swakopmund te lleva hacia el norte, entrando por la puerta sur y saliendo justo antes de Torra Bay en una carretera que se interna rumbo oeste que te deja encarado bien para ir al norte del país (dirección Opuwo) o bien para visitar el parque Etosha.

7. Franja de Caprivi

Esta franja de casi 500 km. de longitud trazada sobre un papel con una regla y un lápiz para que el país tuviese acceso al río Zambeze es hoy una de las regiones más pobres del país. La carretera que la atraviesa (la B8) llega hasta su ciudad más importante, Katima Mulilo y de ahí hasta la frontera con Botswana en Ngoma, que en nuestro caso era la que nos interesaba. Atravesar esta recta de medio millar de kilómetros es meterte de lleno en la realidad de Namibia, en su soledad y en su pobreza, con personas que caminan por el lateral de la carretera hasta el siguiente poblado o niños que salen de la escuela y marchan hacia casa. Puede que pienses que hacer 500 km en línea recta te vaya a resultar aburrido y por momentos será así, pero cruzar la Franja de Caprivi es una experiencia que te enseña la realidad  namibia. Eso sí, no olvides llevar las reservas de combustible bien llenas por qué no encontrarás sitio donde repostar en todo el camino.

8. Mahango Game Reserve

Cerca del inicio de la Franja de Caprivi viniendo desde Namibia, esta pequeña reserva es un buen lugar para observar fauna de una manera tranquila y casi en soledad. No tiene nada que ver con el gigantesco
Etosha y no será sencillo ver alguno de los grandes depredeadores, pero a cambio tendrás la oportunidad de ver a algunos de los animales más grandes (búfalos, elefantes, hipopótamos…) a distancias francamente cercanas y en un entorno agradable. Esta reserva además, es una de las pocas de Namibia que permite salir del coche, aunque la sensación de vulnerabilidad te hará volver rápidamente a tu vehículo. Se puede dormir en el cercano Ngepi Camp, ya sea acampando o en una de sus cabañas en los árboles frente al río Okavango mientras escuchas a los hipopótamos, en lo que será una gran  experiencia.

Puesta de sol en carretera Mahango Game Reserve


9. Fish River Canyon

Es el segundo cañón más grande del mundo tras el Gran Cañón y al igual que con su hermano mayor americano, aquí podrás disfrutar de miradores con vistas de auténtico espectáculo, con barrancos de hasta 550 metros de profundidad. Se puede acceder por las entradas de Hobas (al norte) y de Ai-Ais (al sur) y hacer noche en alguno de sus campamentos. Por supuesto, también hay rutas de trekking guiadas para los más aventureros, en las que deberás llevar todo lo necesario contigo y dormir en acampada  libre, aunque para eso necesitarás pasar varios días en el cañón.

10. Rundu

La segunda ciudad más poblada de Namibia (poco más de 40.000 habitantes) es un punto ideal para hacer una parada técnica para repostar y comprar algo de comida antes de adentrarte en la Franja de Caprivi, donde te será difícil encontrar nada hasta el final de la misma, unos 500 km más adelante. La ciudad en sí es el único centro comercial de la región y destacan sus mercados y sus gentes. Pero además, Rundu puede servir para hacer noche y es que a las afueras de la ciudad se encuentra el N’Kwazi Lodge, un bonito lodge con cabañas de madera a orillas del río Okavango en el que los simpáticos dueños te ofrecerán una suculenta cena que posiblemente disfrutarás gustoso tras varios días de camping-gas.

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