Llegada a Opuwo: bienvenidos al norte

Mujer himba

Día tranquilo en lo que a coche se refiere tras la paliza de la jornada anterior recorriendo la Skeleton Coast. Salimos sobre las 7 de la mañana con Bonnie, nuestro compañero improvisado de viaje, en dirección a Opuwo y paramos en un poblado himba que había cerca de la carretera que ya habíamos comentado.

El poblado y en general la forma de vida de los himbas es muy modesta, han aprovechado ciertos avances como los supermercados, en los que puedes ver a algunos de ellos comprar determinados productos con el dinero que sacan de las visitas que les hacen, pero en general viven en chozas y son autosuficientes con su ganado. Las mujeres permanecen en el poblado mientras los hombres se pasan el día fuera de él.

Una experiencia curiosa en la que aprendes cosas y pese a que imagino que estarán “acostumbrados” a los turistas, sigue siendo muy diferente a visitar cualquier poblado en otro países como Tailandia por poner un ejemplo, donde el turismo ha explotado masivamente este tipo de costumbres.

Después de esto reemprendimos nuestro camino hacia Opuwo y calculamos que no nos llegaría la gasolina, así que a mitad de camino tuvimos que parar para llenar el depósito con uno de los bidones que llevábamos por si surgía algún contratiempo como éste.

niño himba, Opuwo

Llegados a Opuwo, Bonnie nos recomendó uno de los campings más baratos que conocía y tras ver un par de sitios decidimos quedarnos allí esa noche. Ese día vimos que Bonnie, al que amablemente nos ofrecimos a llevarlo hasta Opuwo, donde tenía que hacer unas gestiones, iba a pegarse a nosotros como fuese para que lo bajásemos al día siguiente a Sesfontein. Comimos con él, pasamos la tarde charlando sobre el país, la democracia, su presidente y sus deportes y cenamos con él. A estas conversaciones se unió Ruben, el vigilante esa noche del camping (dónde estábamos totalmente solos), un chico joven que trabajaba para poder pagarle los estudios primarios y que nos explicó que practicaba boxeo a nivel amateur. Hablamos de los Juegos Olímpicos de Londres, y me dijo que iban seis boxeadores namibios a la cita y hablamos mucho sobre fútbol, la Eurocopa, el Barça y fútbol namibio.

Aquí, tanto Bonnie como Ruben nos explicaban que el problema del fútbol en Namibia, a parte del nivel evidentemente bajo, es que no puede progresar porque los únicos jugadores que reclutan los equipos son los de las grandes ciudades, no van a buscar a pueblos ni a las afueras (lógicamente no tienen una red de ojeadores para ello) y que por eso la mayoría de equipos eran de Windhoek, Walvis Bay o Swakopmund y formados por jugadores de estas ciudades.Chicas con cubos en la cabeza, Opuwo

Esa noche, después de cenar habíamos quedado con el vigilante en la recepción del camping, donde nos dijo que se iban a juntar unos amigos para ver el Italia – Inglaterra de cuartos de final de la Eurocopa, y allí fuimos con ellos, alrededor de la televisión a ver un partido que por cierto, acabó empate a cero.

A la hora de dormir Bonnie nos dijo si podía dormir dentro del coche y lógicamente le dijimos que no. No es que desconfiásemos en exceso, pero tampoco es cuestión de fiarse de alguien que conoces de un día y dejarlo solo en un sitio donde llevas todo el dinero, documentación, cámara, etc. Más valía prevenir que curar.

Hablamos con la recepcionista del cámping y pudo dormir en una pequeña habitación sin pagar nada.

Dormir en Opuwo

Opuwo Country Lodge

El mejor lodge de la ciudad. Tienen cabañas chulísimas y una piscina con vistas a las llanuras del norte que quitan la respiración gracias a su situación elevada. También tienen parcelas para acampar a precios muy buenos y bastante arregladas para lo que son en el país aunque eso sí, no permiten el acceso a la piscina.

Como los precios de las cabañas tipo lodge eran prohibitivas, optamos por una parcela y estuvimos de lujo. Cada una tiene su barbacoa metálica para hacerte la cena, el espacio es amplio y las zonas comunes están bastante bien.

Nosotros dormimos la noche que volvíamos de las Cataratas Epupa y sin duda repetiríamos en este camping.

Puedes buscar información del Opuwo Country Lodgeo o reservar en la su página web oficial.

Aameny Rest Camp

Aquí dormimos la primera noche a un precio cinco veces menor que el del Opuwo Country Lodge y sin embargo, no repetiríamos. Estábamos solos y tuvimos sensación de inseguridad toda la noche, igual provocada por que viniese uno de los amigos del dueño a decirnos si le dejábamos dormir dentro del coche, dónde teníamos todas nuestras pertenencias. Obviamente le dijimos que no y cada ruido que escuchábamos nos parecía alguien intentando abrir el coche. Podéis imaginar la nochecita que pasamos.

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