Safari en el Chobe NP

Puesta de sol con hipopótamo en el Chobe

Madrugón para entrar mientras amanece al Chobe, al final decidimos hacerlo con un safari guiado ya que el único camping dentro del parque estaba “full” y no queríamos arriesgarnos a tener que darnos la vuelta o a dormir en medio de la nada. Así que cogimos entrada de un día y con la pareja del día anterior, compartimos un coche con un guía.Leones en la carretera del Chobe

Búfalos Chobe NP

La experiencia fue espectacular. Posiblemente el mejor safari del viaje. Solo entrar vimos el cuerpo de un elefante devorado por algún depredador durante esa noche. Minutos más tarde el guía vio huellas de león en el camino y las siguió. Para nuestra alegría, había un grupo de 8 leonas (todas hembras)!!! Genial la interacción con el grupo, parábamos el coche delante de ellas, cruzándonos en su camino, nos miraban con cara amenazante y pasaban, y así un buen rato.

Leones en la carretera del Leones Chobe

Después de una parada para tomar un chocolate (en este parque permiten bajar del coche) tuvimos que apresurarnos a subir a él porque tal como nos dijo el conductor, se acercaba un grupo de leones. A los dos minutos aparecieron por nuestra zona siete leonas…impresionante! Habían estado a punto de engancharnos fuera del coche…!!! Las seguimos durante un rato hasta que se perdieron entre los arbustos.

Para acabar la mañana, nos cruzamos de nuevo con otro grupo grande de leones, en este caso iban de caza o al menos a intentarlo. Vimos como perseguían a una jirafa, se ponían en posición de ataque e incluso parecía que trazaban algo similar a una estrategia, y es que cercaron a la jirafa hasta tenerla acorralada. Increíble. Al final no pudimos ver la caza en si, pero mucho me temo que esa jirafa no acabó demasiado bien el día…

A parte del buen puñado de leones que vimos (más de veinte en una mañana!!) también vimos búfalos además de los animales ya más habituales como cebras, jirafas, elefantes, hipopótamos, antílopes, etc.

Hipopótamo Chobe NP

Cocodrile Chobe NP

Ya de vuelta a casa, estuvimos cerca de ver a un leopardo. Seguimos las huellas y cuando llegamos habían un par de coches que lo acababan de ver, pero se escurrió rapidísimo entre los arbustos y desapareció. Ya sabíamos que el leopardo es el más escurridizo de los Big Five y que costaría verlo, y es que en cuanto escucha un ruido se esconde rápidamete y desaparece de la vista de cualquiera, además en muchas ocasiones están encima de los árboles, lo que hace que sean aún más inaccesibles. Pero bueno, estuvimos cerca…

Por la tarde aprovechamos para conocer un poco Kasane, un pueblo pequeño que es famoso simplemente por ser la puerta de entrada al Chobe. Y para la puesta de sol, hicimos el “famoso” Sunset Cruise por la ribera del río Chobe, que es absolutamente recomendable. Se ven centenares de elefantes y decenas de hipopótamos, cocodrilos y búfalos, que bajan a beber al río cuando pasa el calor de las horas centrales del día. Un espectáculo que nos maravilló a los seis que íbamos en la barca (casualmente seis españoles, a parte de nosotros dos, Mª Ángeles y Rubén y una pareja de León). Es cien por cien recomendable hacerlo. Un espectáculo como pocos. Irse de Kasane sin ver la ribera del Chobe es una locura.

Grupo elefantes en el río Chobe

Por la noche fuimos a cenar al único bar del pueblo con Mª Ángeles, Rubén y la pareja leonesa. Una buena cena, divertida y en la que charlamos tranquilamente de mil cosas. ¡Había sido un gran día!

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