Qué ver y hacer en Seychelles – 14 lugares TOP

Playa de Seychelles

Islas desiertas, senderos que conducen hasta playas remotas de aguas cristalinas, carreteras con vistas que parecen sacadas de una postal…las verdad es que son muchos los lugares sorprendentes que ver en Seychelles y es que, si hay un lugar que se parezca el paraíso, debe estar muy cerca de estas islas, a las que se las conoce como el jardín del Edén.

14 lugares imprescindibles que ver en las islas Seychelles

Si hubo algo que nos sorprendió de nuestro viaje a Seychelles fue que estas no son solo un paraíso de playas de arena blanca y agua turquesa, sino que las islas son abruptas y con fabulosos espacios naturales de montaña y bosque, ideales para hacer senderismo, magníficos parajes naturales donde empaparse de la fauna y flora endémica o con una gastronomía deliciosa. Si sigues leyendo, descubrirás los que para mí fueron los mejores lugares que ver en Seychelles.

1. Beau Vallon (Mahé)

Este exuberante pedazo de costa en la zona norte de Mahé es una de las playas más grandes y populares de la isla.

Los motivos son sencillos, pese al tamaño de su tramo de arena que invita al prejuicio, la belleza se mantiene intacta y el agua, de un turquesa reluciente, es un remanso de paz incluso en temporada de viento.

Beau Vallon
La Beau Vallon es una de las playas más bonitas que ver en Seychelles

No pudimos evitar en varias ocasiones acabar aquí para darnos un baño y estirarnos a dormir bajo el sol seychellense, dos actividades que, de vez en cuando, vienen de maravilla.

Los ingredientes que junta la Beau Vallon son tan ricos que varios hoteles, restaurantes y operadores locales han decidido montar aquí su base de operaciones, por lo que la cantidad de servicios es infinitamente mayor que en otras partes de la isla. Lo mejor, como te decía, es que, pese a esa pequeña invasión, la playa mantiene su encanto original.

Nosotros dormimos cerca, en la costa norte, aunque no en plena Beau Vallon, que nos quedaba a 10 minutos de coche más o menos, pero si quieres dormir aquí, una de las mejores opciones es el Hotel Coral Strand, con magníficas vistas y servicios.

Lo que sí que hicimos es comer aquí varios días, la cantidad de restaurantes con ubicaciones privilegiadas era tan grande que nos costaba decidir. Al final, restaurantes como el Boathouse, con buenos platos de curry, La Plage, con unas vistas de lujo, el Mahek, una exquisita cocina hindú, o la Pizzería Baobab, calidad-precio uno de los mejores lugares donde comer en Mahé, llenaron nuestros estómagos y saciaron nuestra hambre de vistas al mar.

2. Bahía de Ternay (Mahé)

Nos sorprendió que en una isla como Mahé existiese un lugar tan remoto y apartado, literalmente vacío de gente, pero eso fue justo lo que encontramos en la Bahía de Ternay.

Para llegar hasta allí hay que dirigirse hasta Port Launay y una vez allí, seguir la única carretera que va hacia Cabo Matoopa. Llegarás a una valla que impide el paso de los vehículos, donde podrás dejar el coche y seguir caminando los escasos cinco minutos hasta la costa.

Bahía de Ternay Mahé
Caminando por la Bahía de Ternay

Este tramo de costa queda resguardado por montañas en un extremo de la isla y está completamente bañado por las aguas protegidas del Parque Nacional Marino de la Bahía de Ternay. Además, tiene una historia cuanto menos interesante.

Nada más cruzar la valla que marca el final del trayecto en coche, se ven varios edificios en ruinas. Son muchos, una decena al menos. Construcciones casi en ruinas que sorprende ver, pues la ubicación es verdaderamente privilegiada. El lugar es algo tétrico y quedamos impactados. Esto llamó nuestra atención y a la vuelta leímos bastante sobre ello.

Una vez has pasado este tramo, llegas a la playa, un pequeño oasis de paz, arena blanca y un agua tan tranquila que parece literalmente una piscina.

Desde aquí parten algunas salidas de buceo y también es un lugar bastante popular entre los pescadores locales, que dejan amarradas aquí sus barcas.

Murciélago de Seychelles
Murciélago de Seychelles

También es un lugar sensacional para observar aves, con el enorme murciélago de las Seychelles como principal atractivo, ya que se juntan decenas de ejemplares en los árboles para disfrutar de un manjar de fruta al final del día.

Nosotros fuimos al atardecer y estuvimos literalmente solos todo el tiempo, ni un solo alma en dos horas que pasamos sentados observando la puesta de sol y fotografiando como locos el banquete de los murciélagos. Un lugar único, exuberante y con diferencia, de los más pintorescos y bonitos que ver en Seychelles.

Servicio Nacional de la Juventud, el polémico programa militar de Seychelles
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El Servicio Nacional de la Juventud (NYS) fue un programa obligatorio que el Gobierno de Seychelles activó en 1981 para dar formación a los jóvenes del país en varias materias, incluida la política y paramilitar.
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.El programa inicial tenía una duración de dos años, aunque en 1991 se redujo a un año.
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Los jóvenes vivían en barracones, que hoy se pueden ver en ruinas en un corto paseo hacia la costa de la Bahía de Ternay, donde se separaban hombres y mujeres y parece que las primeras intenciones eran buenas, cuyo objetivo era el de formar también a los jóvenes en conocimientos prácticos básicos como la cría de ganado o la cocina, con el fin de reducir el desempleo juvenil en Seychelles.
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La polémica surgió no solo por su obligatoriedad, sino también por las numerosas quejas de organizaciones internacionales, que denunciaron que los jóvenes recibían adoctrinamiento y se veían privados incluso de ver a sus familias durante meses.
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Tras varias polémicas, el gobierno decidió suprimir el programa NYS en 1998.

3. Anse Lazio (Praslin)

La competencia por ser la mejor playa de Seychelles es dura y aunque, oficialmente la Anse Lazio no es la ganadora, no me cabe ninguna duda de que esta es una de las imprescindibles que ver en Seychelles.

El paisaje verde de palmeras da paso a una estirada línea de arena blanca y esta, al agua de color turquesa. Un patrón fabuloso que forma una de las mejores postales de Seychelles.

Anse Lazio es una de las playas más bonitas que ver en Seychelles
Las aguas de la Anse Lazio son una auténtica maravilla

Suele ser uno de los lugares más concurridos de Praslin, así que intenta ir algo temprano o ya a última hora, e incluso, si puedes entre semana, mejor que el fin de semana. Siempre habrá gente en Anse Lazio, aunque hay momentos de pico.

Respecto a la playa, tiene una primera parte, la más grande, aunque yo recomiendo caminar un poco hasta las rocas del extremo izquierdo, cruzarlas y quedarse en la pequeña playa que hay allí. Si sigues caminando, todavía hay una playa más pequeña traspasando las siguientes rocas. Ya sabes, cuanto más camines, menos gente. Las distancias son cortas, apenas unos minutos entre una y otra, pero la mayoría se quedan al principio.

Anse Lazio no es una playa normal, ya que no es solo la imagen de playa de postal. En los extremos aparecen como si fuesen montadas para un escenario las grandes rocas que han dado fama a las Seychelles. No me extraña esa fama, la imagen es de las más bonitas que se pueden ver en Seychelles.

Anse Lazio
Si viajas a Seychelles, hay que disfrutar de Anse Lazio a todas horas

Por si todo esto te parece poco, el snorkel es sensacional en Anse Lazio. No hace falta irse muy lejos de la orilla para ver centenares de especies diferentes de peces.

En definitiva, dedicarle una jornada a Anse Lazio es una de las apuestas más seguras de tu viaje a las islas Seychelles.

4. Visitas alguna isla desierta

115 islas forman en total las islas Seychelles y, aunque lo habitual es no salir del trío Mahé – Praslin – La Digue, sí que hay varias opciones de conocer alguna más a precios decentes y dejando a un lado las caras islas ocupadas por resorts y que prácticamente han sido privatizadas (salvo que puedas permitírtelo, por supuesto).

La isla de Curieuse, al norte de Praslin, es famosa por ser uno de los dos únicos lugares del mundo donde crece de manera natural el Coco de Mer (el otro es en la isla de Praslin, principalmente en el Vallée de Mai), mientras que la diminuta isla de St. Pierre, cercana a la anterior, es una idílica isla desierta.

Al sur de Praslin se encuentra la isla de Cousin, uno de los parajes naturales más importantes de Seychelles y que se hizo famoso por salvar de una de las aves más raras del mundo. También en Cousin hay un centro de cuidado e investigación de la tortuga terrestre gigante, uno de los emblemas de Seychelles. Puedes ver toda la información aquí.

La Isla de Curieuse es una de las más interesantes que ver en Seychelles
La Isla de Curieuse es una de las más interesantes que ver en Seychelles

Desde la Digue se llega también a las islas de Felicité, Sister y Coco, pequeñas islas desiertas en las que pasar un día increíble descubriendo nuevos rincones de Seychelles.

Estas son probablemente las más famosas e interesantes que ver en Seychelles, pero hay más, como la isla de Moyenne, cuyos alrededores son excelentes para un día de snorkel o buceo o la isla de Silhouette, ocupada por el Hilton más pequeño del planeta, el Hotel Hilton Seychelles Labriz Resort & Spa.

Las lejanísimas islas de Denis o Bird son opciones mucho más remotas y reservadas a unos pocos privilegiados, pues es difícil llegar si no es con el traslado de los hoteles que las ocupan, el Denis Private Island Seychelles y el Bird Island Seychelles – Private Island Villas.

Nota: Si quieres visitar alguna de ellas, te recomiendo que contrates por adelantado tus excursiones a todas estas islas porque suelen estar bastante solicitadas:
— Isla de Curieuse, St. Pierre y Cousin
– Excursión a las islas de Felicité, Sister y Coco
– Tour a la isla de Moyenne

5. Bucear en las Seychelles, un paraíso de fauna marina

Si las Seychelles te parecen un paraíso en superficie, también lo son bajo ella y bucear en las islas Seychelles te muestran una cara escondida y maravillosa de este pedacito de tierra.

Cualquier época es buena para bucear en Seychelles, aunque los meses de abril, mayo, octubre y noviembre son especialmente buenos gracias a la enorme visibilidad bajo el agua, que supera los 30 metros.

Tortuga en el buceo en Seychelles
Tortugas, tiburones, rayas gigantes…la cantidad de animales que puedes ver en Seychelles si buceas es abrumadora

Aun así, nosotros buceamos en agosto y ojalá todas las malas épocas fuesen como esta: temperatura del agua de 26 ºC, visibilidad entre 15-20 metros y una cantidad de fauna marina que ni te puedes imaginar. ¡En muchos sitios del mundo esas condiciones se considerarían inmejorables!

El coral tiene colores intensos y se ven decenas de especies diferentes en cada inmersión, como varios tipos de tortugas marinas, tiburones, rayas, pulpos, langostas, meros, peces globo, peces napoleón y un montón de especies más.

El buceo, igual que en otras partes del mundo donde lo hemos practicado, como cuando buceamos en el Parque Nacional de Komodo, es una experiencia verdaderamente gratificante y una de lasmejores actividades que se pueden hacer en Seychelles.

Bucear en Seychelles
Bucear en Seychelles es una experiencia inolvidable

Nosotros buceamos con el centro Trek Divers (La Digue) y fue todo de maravilla: el barco, los instructores, la atención y el interés por los buceadores. Estos, a su vez, nos recomendaron el centro Big Bue Divers, en Mahé, aunque no tuvimos más tiempo en nuestro viaje.

6. El trail a la Anse Major (Mahé)

Seychelles es sinónimo de bonitas playas, pero también de largos senderos de montaña, recorridos que conducen a lugares recónditos como la Anse Major, una de las playas más bonitas que se pueden ver en Seychelles.

El camino parte desde uno de los extremos en el norte de la isla, en Danzil, donde acaba la carretera en todos los mapas y empieza un pequeño sendero. Ahí puedes dejar el coche y seguir a pie.

Para empezar el camino asciende hasta, más o menos, un centenar de metros sobre el mar a través de una zona de acantilados. Una vez allí, es prácticamente todo muy plano y va en paralelo al mar.

Senderos de Seychelles
El color verde es otro de los que más aparecen en un viaje a las Seychelles

Hay partes de la ruta en el que se camina totalmente expuesto al sol y con unas vistas descomunales de la costa norte de Mahé y otros momentos en los que el sendero se adentra en un espeso bosque totalmente cubierto por la vegetación.

La ruta es espectacular, visualmente es una de las mejores que hacer en Seychelles, porque, además, las gigantescas rocas de granito van apareciendo salpicadas en el paisaje. Enormes moles que uno se pregunta cómo aguantan ahí, en perfecto equilibrio, como sujetadas en algún punto.

El camino llega a su final en la Anse Major, que se puede ver desde varios puntos durante el recorrido. La imagen es insuperable, una playa salvaje, virgen y remota a la que se llega después de 40 minutos de recorrido a pie.

Anse Major
Las vistas previas de la Anse Major ya avisan que vale la pena la caminata

Se puede llegar también en barco y de hecho, habíamos leído que los fines de semana muchos locales aprovechan para ir a la Anse Major de esta manera con la familia. El barco los deja allí y montan su picnic, un plan familiar en un entorno único, sin duda.

Nosotros vimos justamente esto, un par de familias que llegaban, estaban un rato y se iban de vuelta con la barca que habían contratado, mientras nosotros seguíamos disfrutando de este bellísimo paraje, con un tramo de arena pequeño que queda en nada cuando la marea sube y un snorkel de los que crean afición.

Puedes preparar el viaje con esta guía para viajar a Seychelles por libre.

7. Vallée de Mai (Praslin)

Uno de los tesoros mejor guardados de Seychelles es el Vallée de Mai, hogar del coco de mer, la semilla más grande del planeta y que solo crece de manera natural en las islas de Praslin y Curieuse.

El coco de mer se creía que crecía en el fondo del mar (de ahí el origen de su nombre), aunque luego se supo que no, que en realidad eran el fruto de las palmeras que crecen en esta pequeña parte del mundo.

Coco de Mer
El Vallee de Mai permite ver decenas de ejemplares del Coco de Mer

Después de pasar la taquilla (la entrada es cara, sobre los 20 euros), lo primero que encuentras es un pequeño cobertizo con varias muestras de coco de mer que puedes tocar y coger, para hacerte una idea de lo que pesa este inmenso fruto.

Una vez pasas esta parte, la visita al Vallée de Mai se hace a través de sus tres senderos señalizados y es muy sencilla. Si recorres los tres, el tiempo estimado es de unas dos horas que, por cierto, pasan volando.

Las rutas transcurren entre palmeras que alcanzan los 30 metros de altura y numerosas plantas autóctonas que parecen sacadas de una película. Todo es enorme en el Vallée de Mai, que desde los primeros pasos te hacen sentir diminuto.

Además del placer de caminas entre estos gigantes, también es posible avistas varias especies de animales endémicos, como el loro negro, varios reptiles pequeños o la curiosa rana de Gardiner, una de las más pequeñas del mundo animal.

Vallee de Mai
Pasear en el Vallee de Mai te hace sentir diminuto

Volviendo al coco de mer, lo que lo hace tan especial es su rareza, pues aquí encuentra las condiciones idóneas para crecer y no lo hace en ninguna otra parte del mundo, pero también su tamaño, considerada la semilla más grande del mundo, llega a pesar más de 25 Kg, una verdadera mole. Esta es una de las muchas curiosidades de Seychelles que no conocíamos y que descubrimos durante nuestro viaje.

El precio de la entrada no incluye guía (personalmente creo que no es necesario), pero en la puerta encontrarás a gente ofreciéndose para guiarte a través del recorrido. A nosotros nos pareció excesivamente caro y ya teníamos previsto hacerlo por nuestra cuenta. Una vez dentro, vimos que no era necesario, el recorrido se ve fácil, hay explicaciones en todas partes y si el objetivo es ver el coco de mer, te van a inflar.

Lo que sí recomendaría es hacer la visita pronto por la mañana, cuando todavía no han llegado los grupos organizados y podréis disfrutar de este fabuloso paraje natural casi para vosotros solos.

Consulta mi artículo con todas las opciones para moverse entre islas en las Seychelles.

8. Puesta de sol en el Rock Pool Restaurant (Mahé)

¿Por qué nadie nos había hablado de este lugar? Eso fue lo primero que nos preguntamos cuando lo vimos. Habíamos pasado por la carretera un par de veces y nos había parecido un sitio que valía la pena, pero dejamos la visita a este restaurante/bar para el penúltimo día y menos mal, porque si lo hubiésemos descubierto antes, nos hubiésemos empadronado allí.

El Rock Pool Restaurant pertenece al Bliss Hotel y está en la costa norte, en la carretera que conduce hasta la Beau Vallon. Pasa desapercibido, así que mejor llevarlo marcado en el mapa para no pasárselo (os lo digo por experiencia).

Restaurante Rock Pool de Mahe
No hay mejor puesta de sol en Seychelles que la del Rock Pool Restaurant

El sitio es espectacular, situado sobre unas rocas de granito enormes y con solo una vista posible, el océano Índico, que llega hasta donde da la vista.

Tiene una bonita terraza, bien decorada y con vistas descomunales, que dan paso a una sala interior, aunque está abierta, cuyas vistas siguen siendo igual de buenas. La parte de arriba estaba reservada, imagino que para los huéspedes del hotel.

Nosotros comimos aquí dos días y de hecho, fue el sitio en el que nos despedimos de Seychelles con una última cena y puesta de sol memorables antes de coger el vuelo de vuelta a casa.

La mejor puesta de sol que se puede ver en Seychelles
Nosotros seguimos alucinados que aquella puesta de sol…

Además de las vistas, la comida estaba deliciosa. El curri criollo nos pareció una maravilla y el primer día, que nos decantamos por unas pizzas, tampoco estaban nada mal. Los precios sorprenden porque no son para nada altos, sin ir más lejos, todos los restaurantes de la Beau Vallon son más caros y lo único que sube algo el precio es la bebida, imagino que porque mucha gente viene simplemente a tomarse algo y ver la puesta de sol.

Para nosotros, este fue uno de esos sitios que no se olvidan, donde presenciamos los mejores atardeceres que pudimos ver en Seychelles y donde encontramos ese rincón de paz al que volveríamos una y otra vez.

9. Anse Georgette (Praslin)

Las playas de Seychelles son de sobras conocidas y no seré yo quien os las descubra, pero sin duda, cuando uno llega a Anse Georgette encuentra justo lo que esperaba de las islas.

Es un lugar paradisíaco, con arena fina y blanca y un manto turquesa flanqueado por las gigantescas rocas de granito que tanta fama han dado a las islas Seychelles. Aquí uno encuentra esa postal perfecta que enseñar después a la familia para poner los dientes largos.

Anse Georgette de Seychelles
La Anse Georgette es una de las mejores que se pueden ver en Seychelles

El acceso se ha complicado (mínimamente), ya que el gran complejo hotelero del Constance Lemuria ha rodeado la playa casi por completo y hay que solicitar el acceso en la puerta principal o bien llegar a través del sendero de montaña que una Anse Lazio con Anse Georgette.

Pero el esfuerzo compensa con creces. Nosotros alucinamos cuando la vimos y eso que veníamos de ver Anse Lazio, que también es una de las playas más bonitas que se pueden ver en Seychelles.

Allí acabamos varios de nuestros días en Praslin, entre puestas de sol de ensueño, snorkel entre centenares de peces de colores y la aparición de los murciélagos de la fruta a última hora. Un lugar sencillamente maravilloso.

10. Senderismo en el Parque Nacional Morne Seychelles (Mahé)

La isla de Mahé tiene las mejores rutas de senderismo que se pueden hacer en las islas Seychelles, que van desde sencillos paseos hasta complicadas subidas como la del Morne Seychellois, el pico más alto del país con sus 905 metros.

Esta fue precisamente una de las cosas que nos atrajo a la hora de elegir Seychelles como destino; la posibilidad de hacer bastante más cosas más allá de las playas y aquí, el Parque Natural Morne Seychelles es una de las estrellas.

Gecko verde de Seychelles
el pequeño gecko verde es una especie endémica de las Seychelles

Para acceder a todos los puntos en los que se inician los trekkings hay una carretera, la Sans Souci Road, que de día es pasable, pero si se os hace de noche como a nosotros, es bastante dramática porque la iluminación es inexistente, es estrecha y además suele haber niebla, una mezcla muy poco recomendable, os lo aseguro.

Volviendo a las rutas, hay de todo tipo, como la de Trois Feres, bastante sencilla, pero con unas fabulosas vistas al final (699 metros) y un tiempo estimado de 2 horas que transcurren buena parte en subida. En los días claros las vistas son de vértigo y se pueden ver incluso las vecinas islas de Praslin y La Digue.

Otra de las rutas más famosas es la del Morne Blanc (667 metros), de dificultad baja, aunque en continua subida. En total ocupa también un par de horas y las vistas de la costa oeste de Mahé dicen que son de escándalo, salvo si como nosotros, lo hacéis en un día nublado y solo ves la niebla. Pese a las frustradas vistas, el camino vale la pena por si solo.

Caminando por el Morne Seychellois de Mahe
Caminando por el Morne Seychellois

Para quienes busquen un reto un poco mayor, está el Morne Seychellois (905 metros), el pico más alto del país. En total unas cinco horas de ruta y por desgracia nosotros no pudimos hacerla porque estuvo lloviendo bastante esos días y es muy poco recomendable hacerla en esas condiciones.

Otras rutas populares son la de Copolia (cuidado, esta es de pago, 100 SCR), de un par de horas y con vistas 360 grados de Victoria y la costa este de Mahé y la del Mare aux Cochons, algo más larga y que llega a una especie de lago en mitad del bosque en una imagen sobre la que hablan maravillas, pero que tampoco tuvimos tiempo para comprobarla por nosotros mismos.

Puedes ver todas las rutas e información en la página oficial de los Parques Nacionales de Seychelles.

Sabías que...? El Parque Nacional del Morne Seychelles ocupa el 20% del territorio total de las islas Seychelles. ¡Todo un récord! Clic para tuitear

11. Anse Source d’Argent, ¿la playa más bonita que ver en Seychelles?

Todos los focos apuntan hacia la Anse Source d’Argent cuando se trata de hablar de la mejor playa que ver en Seychelles y uno no puede irse de las islas sin darse al menos un chapuzón en ella.

Para acceder a ella es necesario pagar la entrada a la plantación de coco y vainilla de Union State (115 SCR) y seguir las indicaciones que conducen directamente hasta la playa.

Una vez allí, la belleza es indiscutible y la mezcla de altas palmeras, arena reluciente y agua turquesa flanqueada por las grandes formaciones rocosas de granito, forman una estampa extraordinaria, no en vano, fue nombrada la playa más bonita y fotografiada del mundo en 2020.

Anse Source d'Argent
La Anse Source d’Argent es para muchos la playa más bonita que ver en Seychelles

Personalmente, no fue la playa que más me gustó de la isla, pero no cabe duda de que es una maravilla cuya belleza aumenta exponencialmente a vista de pájaro (o de dron). Ahí sí, la Anse Source d’Argent marca las diferencias de una manera abismal, pero para bañarnos preferimos otras, con menos gente y creemos que incluso más bonitas.

Más allá de la playa, si uno tiene cierto interés en la historia de las islas Seychelles, habiendo pagado la entrada, puede ser interesante hacer una visita a la Union State, uno de los símbolos de las islas y el cementerio que hay en su interior, donde están enterrados los primeros pobladores de La Digue.

El edificio de la Plantation House es un buen ejemplo de la arquitectura colonial francesa y se puede visitar (Puedes encontrar más información aquí).

12. Anse Cocos (La Digue)

Cuando en las líneas anteriores os decía que había playas que personalmente me gustaron más, una de ellas fue la Anse Cocos, una delicia a la que además no llega tanta gente como a otras, ya que hay que caminar al menos 30 minutos para llegar a ella.

Anse Cocos La Digue
Costó llegar, pero la Anse Cocos fue un regalo fabuloso para la vista

Hay dos caminos, uno que pasa por la Petite Anse y otro que va por el interior del bosque, bastante más complicado que el primero, pero con una sorpresa para los que nos gusta conocer a fondo los destinos que visitamos. En esa ruta por el interior se ven varias construcciones en ruinas que son las del primer asentamiento en La Digue, que se estableció muy cerca de Anse Cocos y que fue abandonado por su complejo acceso.

Caminar entre estas ruinas, aunque no tengan ni tres siglos, es un pequeño viaje en el tiempo y una de esas visitas valiosas e interesantes que se pueden hacer en Seychelles.

Una vez en la playa, la estampa es casi idílica, con la larga línea de arena blanca y un agua cristalina.

Anse Cocos es una de las mejores playas que ver en Seychelles
¿No os imagináis ya aquí? ¡Bañarse en Anse Cocos es una delicia!

Si caminas hacia el extremo izquierdo de la playa, encontrarás lo que llaman la «piscina«, un pequeño tramo de arena y agua encapsulado entre rocas de granito que mantienen el agua absolutamente calmada incluso en temporada de viento. Para nosotros, uno de los lugares más bonitos que pudimos ver en Seychelles.

Aunque antes no había ningún servicio en esta playa, desde hace un tiempo han abierto un par de pequeños chiringuitos que sirven bebida y varios platos criollos. Son muy rudimentarios, no esperes gran cosa, pero son útiles si no llevas nada y decides pasar el día estirado en la Anse Cocos. Nosotros no lo sabíamos y llevábamos nuestra comida.

13. Disfruta de la gastronomía criolla

Otro de los puntos fuertes de las islas Seychelles es su sabrosa gastronomía que, por supuesto, tiene como alimento básico el pescado y numerosas especias.

Los curris con y sin crema de coco, son una de las especialidades más extendidas en todas las Seychelles y han sido nuestro plato estrella durante el viaje. Las variedades de curris más populares son el de pescado y el de pulpo, aunque ya sabéis que mi pareja es vegetariana y yo, aunque todavía no del todo, estoy en proceso, así que pedimos casi todos los curris con verduras y no tuvieron problemas en hacérnoslos. ¡Son un espectáculo!

Comida de Seychelles
¡La comida de Seychelles nos pareció deliciosa!

Entre las variedades de curris, uno de los más particulares y famosos es el curri de murciélago de la fruta, que lo encuentras en muchos restaurantes. Nosotros preferimos no probarlo, nos daba pena el animalito.

Otro de los platos que aparece en más cartas criollas es la salade de palmiste, una ensalada de palmito fresca, muy sabrosa y perfecto como entrante o como plato fresco en un día caluroso.

Los platos de pescado a la parrilla también son un bocado exquisito, pues son frescos hasta el extremo de ir directos del mar al plato, de manera casi literal. Suelen acompañarlos con una especie de salsa especiada a base de tomate que también está deliciosa.

Gastronomia de Seychelles
Los take away de La Digue forman parte de la cultura gastronómica de Seychelles

En el apartado de los postres, el plátano con leche de coco (kat kat banane) es una delicia y en el restaurante Mimis Café de La Digue preparan un cheesecake de coco para chuparse los dedos.

Si eres de los clásicos, no te preocupes, ¡las hamburguesas, pizzas y otros platos occidentales también han llegado a las Seychelles! Eso sí, yo te recomiendo que pruebes y te empapes de la gastronomía criolla, toda una experiencia y una de las mejores cosas que hacer en las Seychelles.

14. Busca playas remotas en La Digue

La Digue fue nuestro refugio preferido en Seychelles, una isla diminuta en la que el medio de transporte son tus piernas o la bicicleta y que esconde rincones solitarios y remotos a los que únicamente se puede llegar después de una larga ruta a pie.

Entre estos rincones, uno de los más accesibles en la Anse Songe, una playa virgen a la que se llega tras 20 minutos de caminata a través del bosque. Justo al lado, atravesando un gran bloque de rocas de granito, se encuentra la Grande L’Anse, a pocos pasos, pero todavía más solitaria y virgen que la anterior.

En la Grande L’Anse pasamos uno de los mejores momentos del viaje, porque no todos los días se dispone para uno solo de una playa salvaje y bonita como aquella. Ni rastro de una persona durante las tres horas que pasamos allí, un privilegio que exprimimos y disfrutamos como niños.

Anse Songe de La Digue
Descubrir la Anse Songe fue otro de los regales que nos deparó Seychelles

Otra de esas playas olvidadas es la Anse Aux Cendres, pasada la Anse Source d’Argent y a la que prácticamente nadie llega. Hay que caminar junto al mar, por encima de algunas rocas, pero el premio es sublime.

Algo más difícil es el acceso a la Anse Caiman, a la que se llega tras dejar la bicicleta al final del tramo de carretera que llega hasta la Anse Fourmis. Una vez se empieza a caminar, hay que pasar la diminuta Anse Ermetz y la siguiente playa, un pequeño rinconcito de arena blanca y agua cristalina, es la Anse Caiman.

Y dejo para el final la recóndita Anse Marron, un pequeño paraíso que no tuvimos el privilegio ni el atrevimiento de descubrir debido a su remota y complicada ubicación. Dicen que es la playa más bonita de la Digue y, por supuesto, una de las más espectaculares que ver en Seychelles, pero solo se puede llegar aquí con un guía, pues el camino no está señalizado y es de elevada dificultad, y nosotros decidimos que siendo temporada ventosa y viendo que otras playas no estaban en su mejor momento, no valía la pena el esfuerzo (físico y económico) y teníamos suficiente con joyas como Anse Songe o Anse Cocos.

Qué ver en Seychelles – Mapa de localizaciones

Con la lista ya bien estudiada, os muestro las ubicaciones exactas de todos los puntos mencionados, desde algunos restaurantes hasta la playas más remotas que ver en Seychelles.

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