Regreso al pasado en las Sipi Falls

Sipi Falls

El aterrizaje en Uganda se podría calificar casi cómo forzoso. El día de nuestra llegada al aeropuerto de Entebbe, recorrimos las casi 7 horas de camino que hay hasta la población de Sipi, famosa por ser el punto de partida de los trekkings a las Sipi Falls. La última carretera desde Mbale hasta Sipi está bien asfaltada y aunque es en constante subida hasta alcanzar los casi 1.800 metros de altitud a los que se encuentra la población, no presenta ninguna dificultad.

Sipi Falls, Uganda

Las Sipi Falls son un conjunto de tres cascadas de diferentes tamaños, la más pequeña de 68 metros, la intermedia de aproximadamente 80 metros y la mayor con una caída de 100 metros, formadas por las aguas del río Sipi en su descenso desde las colinas del Monte Elgon y enmarcadas en un enclave de naturaleza exuberante. Desde la tranquila población de Sipi parten los trekkings para conocer los rincones de esta zona, que además de las famosas cascadas, te permitirán adentrarte en cuevas o ver de primera mano las plantaciones de patatas o bananas (matoke) que permiten la subsistencia de la región. Durante los preparativos del viaje vimos que esta debía ser una parada obligatoria.

Cómo podéis imaginar, hay trekkings y actividades para todos los gustos. Desde los más cortos y muy poco exigentes para conocer desde la distancia las cascadas, que pueden durar una hora, hasta los de día completo, que tampoco requieren mayor preparación ni presentan más dificultades que la de aguantar una caminata de unas 7-8 horas aproximadamente. En este último caso, se va desde la base hasta el punto más elevado de todas las cascadas y te acercas a las faldas del Monte Elgon.

Sipi Falls, Uganda

Este último fue el que nosotros escogimos y a las nueve de la mañana recogimos nuestra comida previamente preparada por la simpática Dorothy del Noah’s Ark Resort, llegó nuestro guía que apalabramos el día anterior en el mismo alojamiento y comenzamos el camino hacia la primera de las cascadas, la más cercana al pueblo de Sipi. En no demasiado tiempo estábamos a los pies de una caída de casi setenta metros, embobados ante semejante espectáculo natural y empapados como consecuencia del vapor de agua que se levanta. Y cuando digo empapados, me refiero a que estábamos como si nos hubiéramos metido vestidos en una piscina! Mientras el guía nos explicaba que aquella era la más pequeña de las tres cascadas, no podía dejar de pensar en lo que nos esperaba.

Completamente mojados, continuamos el camino hacia la segunda de las cascadas, esta vez más largo, aunque con unas vistas que dejan sin aliento y compensan el cansancio del momento. De nuevo impresiona, desde arriba y desde abajo, ver los ochenta metros de caída que rebotan contra el agua que espera abajo. Por supuesto, no nos fuimos sin un nuevo chapuzón cortesía del vapor de agua. Para llegar a ella se atraviesan pequeños poblados de chozas y plantaciones de patatas, desde las que siempre te saludan con una sonrisa y algunos, los más atrevidos, te gritan al nombre de ‘Mzungu’ (palabra swahili para referirse a las personas de piel blanca). Puedes ver alguno de nuestros momentos en esta segunda cascada en el vídeo-resumen de mi viaje por Uganda.

Sipi Falls, Uganda

Quedaba la tercera, la más alta de las tres cascadas y allí fuimos, llegando a sus pies y bordeando posteriormente toda la montaña a través de un largo camino que acaba en lo más alto de ella. Allí, 100 metros por debajo nuestro, una caída de 100 metros por la que se precipitaba la más grande de la Sipi Falls. Y allí fue dónde nos deshicimos de nuestras mochilas y sacamos las bolsas preparadas esa mañana por Dorothy para disfrutar una comida en plena naturaleza, en uno paraje único, bajo el estruendo de la mayor de las Sipi.

Después del parón para reponer fuerzas volvimos al camino, esta vez para ir hasta los límites que marca el espacio protegido del Monte Elgon, al que no pudimos llegar, ya que el cielo nos empezó a avisar de la lluvia que se avecinaba. Lo más prudente, y así hicimos, era retirarnos y emprender el camino de vuelta antes de que la tormenta descargase sobre nosotros. Nos quedaban almenos dos horas de vuelta y esperábamos que el tiempo nos respetase almenos hasta llegar al hotel.

Y así fue, dos horas más tarde estábamos de vuelta en el Noah’s Ark Resort, cerca de las cinco de la tarde, y a los pocos minutos empezaba a caer la fuerte lluvia que habíamos esquivado por poco. Cerveza en mano, dábamos por acabado un día entre naturaleza que nos había deslumbrado con la belleza de las Sipi Falls. No había empezado nada mal nuestra ruta por Uganda. Debe haber pocos lugares tan auténticos y de una naturaleza tan bestia como éste. Un lugar que sin duda, debes visitar si viajas a Uganda.

Sipi Falls, Uganda

Datos prácticos de las Sipi Falls

Distancias: Desde Entebbe se tarda entre 6,5 – 7 horas, mientras que desde Jinja son unas 3 horas de conducción.

Estado de las carreteras (escala de 0-10): Correctas, en bastante buen estado para lo que te encuentras después. Nota: 8.

Alojamiento: Noah’s Ark Resort. Cien por cien recomendable. Limpio, servicio excelente y unas vistas fenomenales. Además, es el más barato de la zona.

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