Un día con los gorilas en la Selva Impenetrable de Bwindi

Bwindi Gorilas, Uganda

Amanece temprano. Son las 6:30 de la mañana y estamos en pie. Muy nerviosos, casi ansiosos, con unas ganas desmesuradas de que empiece este gran día. Desayunamos fuerte, casi con la avaricia del que no sabe cuando volverá a comer, aunque evidentemente no fuese nuestro caso, ya que teníamos ya preparadas nuestras bolsas con comida por si el día se alargaba. De hecho, uno de los requisitos de este trekking en Bwindi es que lleves una bolsa con la comida del día.

Amanece Bwindi, Uganda

Salimos a las 7:30 de nuestro alojamiento y a las 8 de la mañana llegamos a las oficinas del parque en el sector de Ruhija, dónde entregamos nuestros permisos, nos registramos y nos retiramos a esperar con el resto de visitantes. Comprobamos que lo llevamos todo dentro de nuestra mochila: chubasquero, comida, un par de botellas de agua y la cámara de fotos. Todo en orden.

Por fin nos llaman ‘a filas’ y nos hacen una breve introducción sobre el trekking, el entorno, los gorilas y nuestro comportamiento cuando estemos frente a ellos. Tras el briefing de bienvenida se disponen a hacer los grupos y nos informan de que el grupo en el que nosotros estamos irá a ver a la familia de gorilas conocida como ‘Oruzogo’, formada por 19 miembros en la actualidad y con 3 espaldas plateadas, es uno de los grupos más nuevos en ‘habituarse’. Después de todo esto, por fin cogemos el coche para recorrer los 10 km que nos separan del punto de inicio del tracking (que a diferencia de la palabra trekking, esta significa “seguir la pistas, huellas y demás indicios en la búsqueda de los gorilas”).

Sin más dilación y tras dejar el coche apartado en una cuneta, comenzamos a caminar cuesta abajo, un descenso que rápidamente se complica por el fango en el camino, que lo convierte en una pista de patinaje inclinada hacia abajo. Alguna caída y muchos sobresaltos después, llegamos a la parte más baja del camino y seguimos, esta vez, en dirección ascendente. A partir de aquí, todo se inclina hacia arriba, sin excesiva pendiente pero sin descanso. Así fueron las tres horas de búsqueda de nuestro grupo de gorilas. Habíamos penetrado de lleno en el interior de la Selva Impenetrable de Bwindi.

Gorila, Bwindi, Uganda

Y por fin, tras algo más de tres horas, el guía nos manda parar. Allí estaban, ¡habíamos encontrado al grupo de gorilas de Oruzogo! Dejamos nuestras mochilas apartadas a un lado, todas juntas y los ocho integrantes del grupo nos movemos ansiosos hacia donde nos indica el guía. ¡¡Sí!! ¡Es un gorila! ¡Allí está! Por fin habíamos visto a nuestro primer gorila. A partir de ese momento nos esperaban 60 minutos con el grupo, observando de cerca a esta fascinante especie de primates, tan parecidos a nosotros.

Gorila silverback, Bwindi, Uganda

Gorila silverback, Bwindi, Uganda

Las primeras emociones son casi indescriptibles. Estábamos emocionados y muy nerviosos, algo comedidos por el miedo y con ganas de que el tiempo se parase allí mismo, en ese preciso instante frente a aquel espalda plateada que había aparecido frente a nosotros, a menos de diez metros. Nos controlaba, nos miraba con la cautela que uno mira a un desconocido y de repente, aquel gigantesco macho alfa de 150 kg vino contra nosotros como un obús, casi sin esperarlo, el líder del grupo se abalanzó en nuestra dirección y frenó en seco apoyándose en los árboles que teníamos a dos metros. Nos había dado un susto de muerte y nuestra reacción (evidente) fue dar unos pasos atrás pese a que el guía nos dijo que no nos moviésemos. Fue imposible contener aquel instinto; el macho alfa del grupo de gorilas Oruzogo nos había dejado claro quien mandaba allí. Por suerte habíamos pasado la prueba; teníamos permiso para estar con su familia (aquí puedes ver el vídeo de aquel momento).

Gorilas, Bwindi, Uganda

Gorilas, Bwindi, Uganda

Los sesenta minutos con los gorilas pasaron como si fuesen unos pocos segundos. Varios machos jóvenes jugando a ser tipos duros con nosotros, una madre cuidando del pequeño que había dado a luz escasos meses atrás y un par de jovenzuelos que medían sus fuerzas en peleas ficticias. Todo lo sucedido en esa hora fue algo increíble y casi indescriptible.

Selfie gorilas, Bwindi

Después de esos minutos, los más cortos de mi vida, emprendimos el camino de vuelta, esta vez más rápido que el de ida pese a la parada para comer en mitad de la nada. Tras dos horas estábamos de nuevo en el coche. De nuevo en nuestro hotel. Bwindi ya había pasado a ser un recuerdo. Uno de los mejores recuerdos de mi vida.

Datos prácticos sobre Bwindi

Distancias: Desde Ishasha hasta Ruhija tardamos poco más de 2 horas. És un trayecto bastante tranquilo.

Estado de las carreteras (escala de 0-10): Más que decentes. Aunque hay miles de curvas, están sin afaltar y son estrechas, son bastante cómodas. Nota: 7.

Alojamiento: Broadbill Forest Camp. No suelo ser muy crítico con los alojamiento, pero en este caso y pese a ser el más barato de la zona, por el precio que cobran (60USD por persona y noche) me parece un abuso. Tiendas con agujeros, el único sitio donde no hemos tenido mosquiteras, las puertas eran una tela con velcro por lo que quedaban completamente abiertas contigo o sin ti en el interior. Incluso nos avisaron que no dejásemos nada de valor en el interior porque al estar abiertas no se hacían cargo de lo que pudiese pasar. En fin…un desastre.

Recomendaciones si vas a visitar a los gorilas en Bwindi

Tramita con antelación los permisos. Pese al elevado precio (600 USD en temporada alta y 450 USD en la baja), son limitados y están muy solicitados. Puedes leer sobre cómo tramitar estos permisos en nuestros ‘Preparativos de viaje‘ o en la página oficial de la UWA.

– Estos permisos te permiten el acceso a la zona de tracking de los gorilas en Bwindi, con guías y un par de vigilantes armados por grupo por si surge algún problema inesperado. Y por supuesto, estar sesenta minutos exactos con los gorilas.

– Hay cuatro sectores para ver a los gorilas en Bwindi: Buhoma, Ruhija, Rushaga y Nkuringo. A la hora de tramitar el permiso puedes solicitarlo en la zona que prefieras. En nuestro caso la pedimos en Ruhija porque nos iba de camino entre Ishasha y Lake Bunyonyi.

– Puede resultar redundante, pero lleva ropa cómoda, buen calzado, calcetinos largos para llevarlos por encima de los pantalones y evitar que se cuelen insectos y un chubasquero. És básico porque puede que tengas que caminar bastante e incluso, si las condiciones de un bosque lluvioso como es Bwindi lo quieren, que tengas que hacerlo sobre el barro.

– Si crees que puede resultarte duro, existe la posibilidad de coger un porteador al inicio del trekking, que por 10-15 USD te llevarán la mochila. Nosotros no lo necesitamos, pero entiendo que puede haber gente que lo requiera.

– El comportamiento frente a los gorilas os lo explicarán en el briefing de bienvenida, pero es muy importante escuchar y hacer caso siempre a las indicaciones de los guías.

– Visitar a los gorilas de montaña es una experiencia única y debes vivirla como tal, pero no olvides respetar a animales, medio y guías que te llevarán hasta ellos. Viaja de manera responsable y todos acabaréis satisfechos con una experiencia que jamás se olvida. Puedes leer y sumarte al Manifiesto del Viajero Responsable desde este enlace.

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