Qué ver en Belgrado: ¡20 visitas imprescindibles!

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Última actualización: 23 junio, 2023

La capital de Serbia es una ciudad que se ha reinventado muchas veces y justo por eso, todo lo que hay que ver en Belgrado es una muestra del talante perseverante y luchador que tanto define a los ciudadanos serbios.

Para quienes conocemos la historia de los Balcanes y su guerra, la capital serbia nos transmite respeto y hasta cierta intimidación, pero bastan uno o dos días en Belgrado para darse cuenta de que esta ciudad, que ha sido objeto de destrucción en numerosas ocasiones, ha sabido reconvertirse en una urbe moderna y atractiva.

Qué ver en Belgrado: 20 imprescindibles en la capital de Serbia

Ubicada entre occidente y oriente, Serbia y su capital han tenido históricamente influencias que parecen difíciles de unir, sin embargo, cuando el viajero lee con detenimiento la lista de lugares que ver en Belgrado, observa que no solo sucede, sino que lo hace en perfecta armonía. Y esto es lo que, precisamente, la convierte en una de las ciudades más bonitas de Europa que he visitado últimamente.

Por cierto, nosotros tuvimos algunos problemas para el trayecto desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad porque los taxis pedían demasiado, por lo que acabamos cogiendo un autobús que fue genial, pero si quieres evitarte esto, puedes reservar por adelantado tu traslado desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad a un precio bastante asequible.

Fortaleza Kalemegdan

Esta enorme fortaleza que domina el paisaje de Belgrado, tiene su origen en el siglo IV, cuando los romanos levantaron en la parte alta de lo que ahora es el parque Kalemegdan un gran campamento fortificado.

El asentamiento fue ocupado, además de por los romanos, por celtas, bizantinos, godos, hunos, austro-húngaros y turcos, una muestra de la mezcla existente siempre en este territorio.

Interior de la Fortaleza de Kalemegdan
La Fortaleza de Belgrado es también un excelente lugar de reunión

Sus funciones defensivas conllevaron su destrucción en varias ocasiones, las últimas de las cuáles se dieron durante los bombardeos en la I Guerra Mundial, en la que numerosos edificios de su interior fueron arrasados, y durante la II Guerra Mundial, cuando las tropas alemanas establecieron aquí su campamento base.

Tras años siendo un importante emplazamiento militar, una vez perdida esta función y su relevancia en la defensa de la ciudad, en 1869, la fortaleza pasó a formar parte del Parque Kalemegdan que hoy pisamos.

Vistas del río Sava desde la fortaleza de Belgrado
Las vistas desde la Fortaleza son espectaculares

En la actualidad, el Parque o Fortaleza se divide en dos partes, la fortaleza alta y la fortaleza baja, y es posible encontrar varios edificios relevantes, como el Museo Militar, con 25.000 piezas que narran la historia bélica serbia, el Pabellón Flora Zuzoric, el Museo de Historia Natural o la Tumba de los Héroes Nacionales

Entre las partes más interesantes, no podéis perderos el monumento a Víctor (Pobednik), levantado por el escultor Ivan Mestrovic (venerado en Yugoslavia) para conmemorar la victoria de Serbia sobre el Imperio Otomano y el Imperio Austro-Húngaro durante las Guerras de los Balcanes y la I Guerra Mundial y desde dónde además hay una fabulosas vistas del cruce entre los ríos Sava y Danubio o la bonita Iglesia Ruzica, que fue utilizada por los turcos como depósito de pólvora y de la que os hablaré detalladamente más adelante.

Calle Knez Mihailova

Animada y bulliciosa, la calle Knez Mihailova es la arteria principal de Belgrado y el punto de encuentro de los habitantes capitalinos.

Su nombre se lo debe a Mihailo Obrenović III, príncipe de Serbia y una de las figuras más influyentes del país.

La calle mide aproximadamente un kilómetro de longitud y conecta la Plaza de la República con el Parque o Fortaleza de Kalemegdan.

Calle Knez Mihailova
La calma de la mañana contrasta con el movimiento des resto del día en esta calle

Durante el día, las tiendas y terrazas de cafeterías llenan la calle y multitud de familias pasean por ella, mientras que, por la noche, Knez Mihailova se convierte en punto de encuentro de los jóvenes belgradenses, que encuentran aquí bares, restaurantes de todo tipo y locales con música que abren hasta altas horas de la noche.

Después de patearla, disfrutar de sus terrazas y hasta de hacer alguna escapada nocturna, puedo afirmar que la calle Knez Mihailova es una de las calles peatonales con más encanto de Europa del Este, no en vano, está incluida desde 1979 en la lista de unidades espaciales histórico-culturales de gran importancia de Serbia, lo que le otorga un valor y protección especial.

Iglesia de Ružica

Esta diminuta iglesia ubicada en la parte alta de la Fortaleza Kalemegdan se ha reinventado en varias ocasiones y hoy luce colorida y encantadora como una de las partes más bonitas del parque.

Primero fue en el siglo XVI que los otomanos destruyeron la iglesia tras la conquista de Belgrado y la transformaron en mezquita

Iglesia Ruzica
La Iglesia Ruzica fue un antiguo polvorín

Tras ser reconstruida, en el siglo XVIII los turcos la usaron como polvorín y años más tarde, ya en el siglo XIX, fue reconvertida a iglesia militar.

La última vez que la iglesia sufrió daños importantes fue durante la I Guerra Mundial, siendo reconstruida una década más tarde (en 1925).

En la actualidad, esta iglesia ortodoxa Ruzica, cuyo nombre significa ‘rosa’ en serbocroata, es uno de los templos religiosos más interesantes que ver en Belgrado y que más historia guarda entre sus paredes.

Plaza de la República

Junto con la calle Knez Mihailova, que de hecho termina aquí su recorrido, la Plaza de la República es otro de los lugares más céntricos y animados de Belgrado.

Aquí puedes encontrar a los locales (y extranjeros) disfrutando del ambiente local en sus enormes terrazas a cualquier hora del día y a los pies de la imponente estatua ecuestre del príncipe Mihailolíder de la liberación de Serbia de las manos de los otomano y por lo tanto, uno de los grandes iconos de la ciudad.

Hay varios sitios, pero me encantó el ambiente del restaurante Boutique, con una terraza enorme, buena comida y deliciosos cócteles a muy buen precio. Además, desde aquí parten la mayoría de tours guiados por la ciudad.

Plaza de la República de Belgrado
La Plaza de la República es uno de los centros neurálgicos de la capital de Serbia

También alrededor de la Plaza de la República se pueden encontrar algunos de los edificios más emblemáticos que ver en Belgrado, como el elegante Teatro Nacional o el Museo Nacional.

Una curiosidad un poco macabra es que aquí los otomanos colgaban los cuerpos de los reaccionarios como advertencia para quienes osaban enfrentarse al imperio. 

Por suerte, la Plaza de la República es hoy bastante más tranquila.

SABÍAS QUE…?  Durante la Primera Guerra Mundial y la ocupación austro-húngara, cerca de 1,3 millones de serbios fueron asesinados, el 60% de la población en ese momento.

Mezquita Bajrakli (Bajrakli Džamija)

Esta mezquita de tamaño medio, fue construida entre los años 1660 y 1668 tras la ocupación de Belgrado por parte de las tropas austro-húngaras.

Desde entonces, este templo pasó a ser una iglesia católica en el siglo XVIII y una vez los turcos recuperaron Belgrado, volvió a convertirse en mezquita.

Mezquita de Belgrado
La Mezquita Bajrakli ha tenido que luchar duro para hacerse un hueco en Belgrado

Como veis, la Mezquita Bajrakli, que se encuentra en una modesta ubicación en la estrecha calle Gospodar Jevremova, ha pasado por varias manos hasta que en 2004 fue incendiada durante los disturbios del 2004 en Kosovo como respuesta a la destrucción de iglesias ortodoxas en este país por parte de los serbios.

En la actualidad, de las 273 mezquitas y pequeños templos religiosos, la Mezquita Bajrakli es la única construcción religiosa islámica todavía conservada y activa que se puede ver en Belgrado.

Si quieres conocer una de las mezquitas más imponentes que hemos descubierto durante nuestros viajes, te dejo un artículo que puede que te interese:

Catedral del Arcángel San Miguel (Saborna Crkva)

Esta iglesia de culto ortodoxo data del siglo XIX y se ha erigido como uno de los lugares religiosos más importantes de Belgrado o incluso de toda Serbia.

Aunque su origen es bastante reciente, lo cierto es que en el espacio que hoy ocupa esta, en el siglo XVI había una pequeña iglesia también dedicada a San Miguel y que fue destruida por los turcos en el siglo XVIII.

Catedral de Belgrado
Su senzilles contrasta con la importancia que le dan a este templo en Belgrado

Tras varios intentos de reconstrucción, la nueva iglesia fue levantada entre 1837 y 1840, y su campanario destaca por su altura.

En la actualidad, los belgradenses conocen a Iglesia del Arcángel San Miguel como ‘la Catedral’ (Saborna crkva, en serbio).

Fuente Çukur

Esta fuente se encuentra en la calle Dobračina y tiene una de las historias más interesantes de Belgrado.

La fuente tiene una escultura de bronce conocida como «El niño con un cántaro roto» y que rinde homenaje a un joven aprendiz de 13 años.

El niño en cuestión se llamaba Sava Petkovic y la historia cuenta una mañana de junio de 1862 se dirigía a una fuente a rellenar su cántaro cuando fue sorprendido por un grupo de soldados turcos que consideró que era una amenaza y acabó asesinándolo a los pies de la fuente.

Fuente Çukur
La fuente Çukur es un símbolo de lucha del pueblo serbio

La magnitud de aquella injusticia alzó al pueblo serbio, que inició una revuelta en todo el país que acabó con la liberación de Serbia.

La fuente que hoy vemos se construyó en 1931 en honor al pequeño Sava y a la revolución del pueblo serbio.

Una curiosidad es que, igual que el triste protagonista de la historia, el niño que sirvió como modelo para erigir la estatua que luce en la fuente, era también un niño de 13 años de apellido Petkovic. Casualidad o no (según cuentan la coincidencia en el apellido fue algo casual), lo cierto es que la fuente Çucur es uno de los emblemas más sencillos, pero a la vez más representativos que se pueden ver en Belgrado.

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Palacio Nuevo (Novi Dvor) y Palacio Viejo (Stari Dvor)

El Palacio antiguo de Belgrado, construido entre 1881 y 1884, se ha considerado históricamente como una de las obras arquitectónicas que mejor ejemplifica el arte serbio en la construcción.

Tras su construcción, el Palacio fue habitado por varios reyes entre los siglos XVII y XVIII, hasta que dejó de usarse para tal fin y pasó a ser la sede de la Asamblea de la Ciudad de Belgrado, un órgano del poder judicial serbio.

A solo unos metros de distancia, justo en frente, se encuentra el Palacio Nuevo, cuya construcción data de 1914 (aunque las obras se iniciaron en 1911).

Edificios oficiales en el centro de Belgrado
Los edificios oficiales ocupan el centro de Belgrado

Poco después de acabar su construcción, este monumental edificio, que sirvió también como residencia real, sufrió graves daños durante la I Guerra Mundial y tuvo que ser restaurado casi en su totalidad.

Desde el año 1953, el Palacio Nuevo ha servido para albergar a órganos del gobierno y en la actualidad es la Sede del Presidente de la República de Serbia.

El conjunto formado por el Palacio Nuevo y el Palacio Viejo fue declarado monumento cultura en 1983 por el gobierno serbio con el objetivo de valorar y preservar su relevancia histórica y social y, de hecho, desde aquí empieza el tour por el Belgrado comunista, en el que se pueden conocer muchos detalles de la historia de la ciudad.

Parlamento Nacional de Serbia

Este descomunal edificio situado en la zona más noble de Belgrado, es la actual sede de la Asamblea Nacional de Serbia y su construcción duró ni más ni menos que 29 años.

El proyecto inicial se encargó en 1892 por parte del Ministerio de Construcción serbio, mientras que su construcción dio comienzo en 1907 y pese al ímpetu inicial, el contexto político obligó a demorar su construcción hasta varios años después, hasta que finalmente se acabó de construir, en 1936.

Asamblea Nacional de Belgrado
Como toda capital, Belgrado está repleta de edificios oficiales

Lo más curioso es que este majestuoso edificio se levantó sobre un cementerio romano y por ello se crearon numerosas leyendas a su alrededor.

En la actualidad el Parlamento Nacional es uno de los edificios más imponentes y se nombró como monumento de cultura gracias a su valor cultural, arquitectónico e histórico.

Iglesia de San Marcos (Crkva Svetog Marka)

Esta iglesia ortodoxa levantada en estilo serbio-neobizantino, es una de las más bonitas e impactantes que se pueden ver en Belgrado.

Se encuentra ubicada en el Parque Tašmajdan y se construyó en el espacio que había ocupado una iglesia anterior, aunque de menor tamaño y es que, la Iglesia de San Marcos es actualmente una de las más grandes de Belgrado.

Iglesia de San Marcos en Belgrado
La Iglesia de San Marcos es una de las iglesias ortodoxas más bonitas de la ciudad

Su construcción se produjo entre los años 1931 y 1940, entre las dos Guerras Mundiales y tras concluirla, sufrió graves daños en el bombardeo alemán que azotó Belgrado en 1941, lo que obligó a reconstruirla prácticamente al completo.

Aunque por fuera su imagen es absolutamente deslumbrante, si interior alberga los restos de varios personajes históricos del país, como las del último Rey de Serbia, Alejandro I, y su esposa Draga Mašin. Además, la entrada es gratuita, no lo desaproveches.

Templo de San Sava (Hram Svetog Save), el gran imprescindible que ver en Belgrado

Es el templo religioso más notable de entre todos los que se pueden ver en Belgrado y, de hecho, San Sava es todo un icono en Serbia.

Este deslumbrante templo se levantó en homenaje a San Sava, considerado fundador de la iglesia ortodoxa serbia y su primer arzobispo entre los años 1219 y 1233. Uno de los personajes más relevantes de la historia serbia.

Templo de San Sava
Templo de San Sava

La construcción del templo empezó en el año 1935 sobre el punto exacto en el que se cree que se incineraron sus restos en 1595 por los otomanos, aunque las obras quedaron paralizadas en el año 1941 a raíz de la II Guerra Mundial.

Después de infinidad de problemas burocráticos, las obras se reanudaron en el año 1985 y se dieron por finalizadas en 2003, aunque solo en lo que se refiere al exterior del templo, por en el interior todavía se sigue trabajando a ritmo lento, ya que el coste de las obras se financia exclusivamente mediante donaciones.

La Iglesia de San Sava es el edificio más importante que ver en Belgrado
La Iglesia de San Sava es el edificio más importante que ver en Belgrado

La Iglesia de San Sava es hoy la mayor iglesia ortodoxa de los Balcanes y la segunda más grande del mundo (solo por detrás del Cristo Salvador de Moscú), con su enorme cúpula de 70 metros de altura y una cruz dorada de 12 metros que hacen que la altura total del templo sean los imponentes 82 metros de altura.

Interior de San Sava
El interior de San Sava es imponente

En su interior, en el que destacan sus tonos dorados e impresionantes mosaicos, es fácil quedarse sin aliento ante la magnitud del templo, en el que caben hasta 10.000 personas.

Si solo se pudiese elegir un lugar al que ir en Belgrado, el descomunal Templo de San Sava sería sin duda el elegido.

Hotel Moskva y la plaza Terazije

Esta animada plaza es una de las más céntricas de la ciudad y en ella se ven algunos edificios emblemáticos, como el Palacio Albania, conocido como el primer rascacielos de Belgrado y que fue el edificio más alto de los Balcanes durante mucho tiempo, o el Teatro Terazije.

Aunque el edificio más relevante de la plaza es el bonito Hotel Moskva, posiblemente el hotel más emblemático de Belgrado, construido en Art Nouveau ruso e inaugurado en 1908 por el rey Pedro I de Serbia.

La fachada es una delicia, con tonos verdes, mosaicos de cerámica y su nombre en mitad de la misma. Un nombre que, por cierto, tiene su origen en que la construcción se financió con capital ruso.

El bonito Hotel Moskva
Me encantaría dormir en el mítico Hotel Moskva

Desde sus inicios, el hotel ha acogido a personajes únicos como Albert Einstein, Robert de Niro, Alfred Hitchcock o Indira Gandhi entre otros, y las suites del hotel llevan los nombres de algunos de ellos.

En la actualidad es un edificio protegido por el gobierno y fue declarado monumento cultural y arquitectónico en el año 1968.

Lo mejor de todo es que, si quieres hacer que tu visita a Belgrado sea todavía más especial, puedes alojarte en este hotel lleno de historia y además, tendrás incluso acceso a su spa.

Como curiosidad, el Hotel Moskva tiene cuatro estrellas y un total de 123 habitaciones, pero es el único hotel de Belgrado que no tiene ninguna habitación ni piso con el número 13. ¡Son un poco supersticiosos!

Edificio de la Radio Televisión Nacional de Yugoslavia y otras ruinas de los bombardeos de la OTAN que se pueden ver en Belgrado

Belgrado ha sido una ciudad fuertemente sacudida por los conflictos y todavía es posible ver muchas de las huellas que las bombas han dejado en sus calles.

El último y uno de los más duros conflictos fue cuando la OTAN bombardeó la ciudad de Belgrado durante 77 días entre marzo y junio de 1999 con el objetivo de acabar con la Guerra de Kosovo sin aprobación por parte de la ONU.

Aquella fue una decisión unilateral que todavía escuece en la capital de Serbia y cuyo recuerdo permanece en la memoria de muchos por lo cerca que todavía están en el tiempo.

Ruinas de la Radio Televisión de Yugoslavia
Las ruinas de la Radio Televisión de Yugoslavia mantienen vivo el recuerdo de los bombardeos de 1999

Para no olvidarlo, el gobierno serbio ha mantenido algunas de las ruinas consecuencia de los bombardeos, con el Edificio de la Radio Televisión Nacional de Yugoslavia como gran emblema.

Estas instalaciones se consideraban el principal punto de difusión de la propaganda y los mensajes de Milosevic al pueblo serbio, y la OTAN no dudó en destruirlo el 23 de abril de 1999 mediante un bombardeo que acabó con la vida de 16 trabajadores.

Sin entrar a valorar el conflicto, pasar frente a este edificio del que todavía se ve el esqueleto, pone los pelos de punta y ayuda a hacerse una idea de lo cerca que podemos estar todos de conflictos de este tipo.

Hay otras ruinas en la ciudad y son muchos los edificios en los que se pueden ver todavía el impacto de los proyectiles, pero otra de las más impactantes es la del antiguo Ministerio de Defensa, otras ruinas enormes situadas en la calle Kneza Miloša.

SABÍAS QUE…? En las tiendas de recuerdos que hay por las calles de Belgrado pueden comprarse imanes y otros recuerdos en honor a Vladimir Putin, el polémico presidente ruso que, sin embargo, no tiene tantos detractores en Serbia. El motivo de esta «admiración» por Putin no es más que la unión contra un enemigo común, la OTAN, un rechazo que comparten serbios y rusos.

Imán de Putin en una tienda de Belgardo

Un paseo por el barrio más bonito que ver en Belgrado: Skadarlija

Bohemio, animado y colorido, dicen de Skadarlija que es uno de los barrios más bonitos que ver en Belgrado y muchos le llaman el Montmartre serbio, un calificativo que, sea más o menos acertado, te da una idea de lo que encontrarás en él.

La calle principal y centro neurálgico de este barrio es la Calle Skadarska, pero vale la pena perderse por sus callejuelas empedradas llenas de pequeños bares y cafés en los que hacer una parada.

Barrio de Skadarlija
El colorido barrio de Skadarlija

Antiguamente era el lugar de reunión de artistas, escritores y filósofos, pero hoy son pocos ya los que habitan en estas calles y el barrio es más una atracción turística, aunque eso sí, con mucho encanto.

Si todavía buscar resquicios de aquella vena bohemia de Skadarlija, puedes visitar la casa del poeta Đura Jakšić, un espacio cultural en el que se celebran eventos de todo tipo.

Nosotros nos alojamos en un bonito apartamento en el corazón de Skadarlija, una experiencia que vale la pena para empaparse y vivir al máximo la estancia en Belgrado.

Casa de las Flores

Ubicado algo alejado del centro de la ciudad, la Casa de las Flores es el mausoleo en el que yacen los restos de uno de los personajes más influyentes en la historia serbia: Josip Broz, más conocido como el mariscal ‘Tito’.

Fue el líder de la República Federal Socialista de Yugoslavia entre 1945 y 1980, además de uno de los grandes símbolos de los Balcanes al que todavía muchos recuerdan.

Casa de las Flores

El nombre de «Casa de las Flores» se debe a la gran cantidad de flores que rodearon a su tumba hasta que esta cerró sus puertas al público y posteriormente reabierta como lugar de culto al mariscal.

Es posible visitar este emblemático lugar de miércoles a domingo desde las 10h hasta las 18h al módico precio de 400 RSD (unos 3 euros).

La Antigua Feria de Belgrado

A orillas del río Sava y escasos metros del centro de la ciudad, es posible ver uno de los lugares más tétricos de Belgrado, el complejo de la Antigua Feria.

Este antiguo complejo se construyó inicialmente como un parque de atracciones y feria de muestras, pero acabó siendo uno de esos infiernos que existieron en la Segunda Guerra Mundial, ya que se convirtió en el campo de concentración de Sajmište.

Antigua feria de Belgrado
Esta antena recuerda todo lo malo que se vivió en aquel antiguo recinto ferial

Este campo de concentración en plena ciudad de Belgrado fue uno de los mayores de Europa Central y por aquí pasaron más de 100.000 personas, de los cuáles más de 48.000 perdieron la vida, principalmente judíos serbios y gitanos, entre los años 1941 y 1944.

Cifras que impactan casi tanto como pasear por sus calles decadentes, con barracas en las que viven familias muy humildes y la vegetación haciéndose fuerte frente a símbolos como la torre de telecomunicaciones.

Monumento campo de concentración de Belgrado
Este monumento recuerda a los caídos en la ciudad

Tras la caída de Hitler y la posterior liberación del país, el gobierno comunista no quiso rehabilitar este espacio y se limitó a levantar un monumento en la orilla del río en recuerdo a las víctimas que se puede visitar en un calmado paseo que transcurre frente a los edificios más modernos de la ciudad, justo en la otra orilla.

Un último detalle; justo por encima pasa todavía el puente ferroviario que da la bienvenida a quienes llegan en tren a Belgrado, un destartalado puente que cuyo sonido irrumpe en el silencio de este lugar casi abandonado.

Los Museos más interesantes que ver en Belgrado

Como capital del país, Belgrado alberga una cantidad enorme de museos de todo tipo, desde los dedicados al arte hasta los que narran la historia antigua y reciente de Serbia.

Uno de los museos más curiosos que ver en Belgrado es el Museo de Nikola Tesla, dedicado al famoso inventor de origen serbio Nikola Tesla y que muestra varios de sus intentos y objetos personales. Lo puedes encontrar en el barrio de Vračar, abre todos los días y es posible hacer visitas guiadas por el museo.

Belgrado de noche

Otro de los museos a los que puedes dedicarle tiempo en tu visita a Belgrado es el Museo Nacional (Narodni Muzej), el más antiguo y valioso de Serbia, se encuentra ubicado en plena Plaza de la República y se fundó en el año 1844.

Para los amantes al arte, destacar la Academia de las Artes y la Ciencias de Serbia, fundado en 1886 y con una colección amplísima de arte nacional e internacional.

Hay muchos más, como el Museo Etnográfico, el Museo Militar o el Museo de Arte Contemporáneo, pero serían necesarios varios días en Belgrado para conocerlos todos.

Un paseo por la ribera del río Sava

La ribera del río Sava es un lugar lleno de encanto y glamour, un espacio abierto a orillas del principal río de la ciudad, que a solo unos centenares de metros cruza su camino con el Danubio y conduce hasta ciudades como Bratislava.

A ambos lados del río encuentras decenas de restaurantes y bares de copas en los que disfrutar de una magnífica velada en la capital serbia.

Atardecer en el río Sava de Belgrado
Estos locales en la orilla del río están de moda den Belgrado
Ribera del río Sava de Belgrado al atardecer
Ver el atardecer sobre el río Sava es una de las mejores cosas que hacer en Belgrado

Lo ideal es ir cuando cae el sol y el cielo se tiñe de color naranja, cambiando los tonos azules del río Sava y con el perfil de los campanarios y cúpulas que sobresalen en el paisaje de la ciudad. Una imagen que hace enamorarse de Belgrado.

Otra manera de ver la zona es con un crucero por el río, atravesando lugares como Ada Ciganlija o la enorme fortaleza de Kalemegdan, cuya perspectiva es totalmente distinta desde esta posición.

Los mejores mercados que ver en Belgrado

Los mercados son siempre los mejores lugares en los que empaparse de la cotidianidad de una ciudad y Belgrado no iba a ser menos.

Hay varios, pero cabe destacar el Mercado de Kalenic (Kalenic Green Market), el mercado más grande que ver en Belgrado y que fue creado, ni más ni menos, que en 1926.

comida mercado de belgrado
Los mercados de Belgrado son muy coloridos

Se encuentra algo alejado del centro, pero en él puedes encontrar todo tipo de productos frescos: verduras, frutas, carnes y multitud de productos locales. Un recuerdo perfecto para llevárselo a casa y cocinas alguna receta serbia.

Más céntrico es el Mercado Zeleni Venac, más turístico, pero también con infinidad de productos locales y un lugar ideal para pasear y llevarse algún recuerdo de la capital.

Otros lugares interesantes que ver en Belgrado

La lista de atractivos de la ciudad es larga y, además de los mencionados, hay otros lugares interesantes, como el Teatro Nacional de Belgrado, cuyo edificio data de 1868 y se ha restaurado en varias ocasiones como consecuencias de los bombardeos, pero también de la alta demanda de los belgradenses, que obligó a ampliar su capacidad en varias ocasiones.

Una opción si visitar Belgrado en verano es ir a Ada Ciganlija, una isla en mitad del río Sava y que tiene varias playas de arena para en las que los locales van a pasar los días más calurosos. También hay caminos, parques, restaurantes y hasta un campo de golf; un sinfín de actividades disponibles a escasos metros del centro de la capital.

vistas de Belgrado

Ubicado a las afueras de la ciudad, cerca de la Casa de las Flores, se encuentra el Complejo Real, formado por dos palacios, el Palacio Real (Kraljevski Dvor) y el Palacio Blanco (Beli Dvor) y que forman un conjunto de jardines y palacios construidos por el rey Alejandro I en 1929.

Dónde dormir en Belgrado: el barrio bohemio de Skadarlija

Una de las mejores para dormir en Belgrado es hacerlo en el barrio de Skadarlija, en pleno corazón de la capital.

Este antiguo barrio de calles peatonales que antaño alojó a personajes ilustres y artistas del país, es en la actualidad un barrio colorido y animado, con bares, restaurantes y cafeterías que ocupan las calles con sus terrazas, en las que pasar un rato agradable.

Calle de Belgrado
Pasear por el centro de Belgrado es un auténtico placer

Nosotros dormimos en pleno corazón de Skadarlija, a dos minutos a pie de la Plaza de la República, un absoluto lujo si piensas visitar la ciudad a pie y te gusta salir a comer, cenar o tomar una cerveza.

Nuestro alojamiento fue el Apartments Skadarlija, un lugar sencillo, pero muy cómodo y limpio. Solo echamos en falta un poco más de conocimiento de la ciudad por parte de la recepcionista que nos atendió, que parecía que no sabía absolutamente nada de ella cuando le preguntamos por el transporte o algunos de los lugares que queríamos ver en Belgrado.

Dónde comer en Belgrado

Como parte de cualquier viaje, la gastronomía es pieza clave en el mismo y probar la gastronomía de una ciudad o un país, forma parte también de la experiencia.

El cevapi o el burek son posiblemente los dos platos más reconocibles de la cocina serbia y en Belgrado hay varios lugares interesantes para probarlos, como el Drama Cevapi o el Prolece.

Pekara Trpkovic
La entrada a la panadería Pekara Trpkovic

Otro de los lugares que no puedes perderte es la pintoresca panadería Pekara Trpkovic, donde dicen que hacen los mejores bureks de la ciudad.

Pero la lista de bares, restaurantes y locales para comer en la ciudad es casi interminable y si quieres conocer algunos más de los que probé durante mi visita a la ciudad, puedes leer mi artículo con los mejores lugares donde comer en Belgrado y elegir el que más te guste.

Qué ver en los alrededores de Belgrado: excursiones de un día

Ya ves que hay muchas cosas que hacer en Belgrado, pero si vas a pasar más de dos o tres días en la capital serbia, deberías plantearte hacer una excursión a alguno de los lugares que hay cerca de la ciudad y así conocer un poco más Serbia.

Desde la propia Belgrado salen varias excursiones interesantes de uno o más días. Estas son para mí las más interesantes:

Ahora ya has descubierto todo lo que hay que ver en Belgrado y sus alrededores, una ciudad apasionante, llena de historia y que estoy seguro de que te encandilará en cuanto la pises.

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