Visita a Tam Coc y las mujeres que reman con los pies

Tam Coc, VIetnam

Escapada fugaz y planeada in extremis. Recién llegados de Sapa a las 6 de la mañana y con un día libre entero por Hanoi, decidimos que una buena opción era ir a Tam Coc, al sur del la capital, en la provincia de Ninh Binh, así que sin dilación buscamos la manera de ir, dejamos las mochilas en el Moonlight Hotel que teníamos reservado para esa noche, que nos recibieron amablemente y nos dieron el desayuno pese a que no nos tocaba, y antes de las 9 de la mañana ya estábamos de camino.

De camino a lo que llaman la “Bahía de Halong entre arrozales” y que muchos recomiendan ver antes que la “auténtica” Bahía de Halong, ya que la espectacularidad de la archifamosa Halong Bay empañará después cualquier intento de comparación. Nosotros íbamos a cumplir con la premisa, aunque cabe decir que de manera más bien involuntaria.

Tras recorrer los 90 Km. que la separan de la capital, llegamos por fin a la primera parada: Hoa Lu, antigua capital en el siglo X y muy venida a menos, casi demolida podríamos decir aunque con varios templos que merecen la parada y que dejan entrever su grandeza. Pese a su pasado glorioso, Hoa Lu no es un lugar demasiado frecuentado, aunque creemos que merece la pena pasar un par de horas allí y saber algo más sobre ella.

La segunda parada, ya después de comer, fue en el embarcadero de Tam Coc, la atracción estrella de la región pese a que muchos recomiendan encarecidamente Trang An por delante suyo. Allí, lo habitual (y lo que nosotros hicimos) es coger una barca de remos para dos personas que una mujer local se encargará de “conducir” con los pies. Bastante curioso, aunque es práctico viendo el sol que hizo ese día, abrasador, y del que ellas, al tener las manos libres, se protegen aguantando un paraguas. El paseo dura unas dos horas, transcurre por el río Ngo Dong y cruza sus tres cuevas (Tam Coc significa literalmente “Tres Cuevas”), pero además permite degustar lentamente el paisaje, lleno de campos de arroz y montañas cársticas gigantescas e incluso se pueden ver bastantes murciélagos en el interior de las cuevas, algo que no deja de ser curioso.

En general, las panorámicas que te deja Tam Coc son fabulosas aunque es cierto que son menos espectaculares que las zonas de Sapa o la Bahía de Halong. Sin ser un lugar de paso imprescindible, si te sobran un par de días puede ser una parada ideal para disfrutar de la tranquilidad de la zona en Ninh Binh y conocer además Trang An, que casi todos coinciden que supera con creces a Tam Coc.

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