Qué ver en Myanmar – 10 imprescindibles en un viaje a Birmania

Pescador en el Lag Inle de Myanmar

La antigua Birmania es una joya que va floreciendo poco a poco y que se está consolidando de manera definitiva en las rutas por el Sudeste Asiático gracias a sus ciudades históricas, templos milenarios y algunos de los paisajes más fascinantes del continente que conforman solo una pequeña parte de los numerosos lugares que hay que ver en Myanmar, una diamante en bruto en pleno crecimiento.

Disfrutar de los templos de Bagan, declarados recientemente Patrimonio de la Humanidad, de la histórica ciudad de Mandalay o de los paisajes del Lago Inle son sólo algunas de las cosas que hacer en Myanmar, pero fueron muchos los momentos que recordamos y que nos dejaron un gran sabor de boca, y como nos pasa muchas veces, con unas ganas inmensas de volver de viaje a Myanmar.

Qué ver y hacer en Myanmar – 10 imprescindibles para un viaje de 15 días

1. Enamorarse de Bagan y sus 4.000 templos

No podía empezar mis recomendaciones sobre los sitios que ver en Myanmar de otra manera: Bagan es el mayor aliciente del viaje y es que sus más de 4.000 templos salpicados sobre el terreno forman un paisaje único en el sudeste asiático.

Se necesitan al menos dos o tres días enteros para disfrutar la zona (yo recomiendo tres) subido a una moto eléctrica y conduciendo por caminos que llevan de templo en templo, cada cual mejor.

Bagan

Algunos como el Ananda, Dhammayangyi, Sulamani o Htilominlo son los más espectaculares de Bagan, pero una de las mejores experiencias que hacer en Myanmar es sin duda, alquilar una e-bike, conducir sin rumbo fijo y perderse por la zona mientras descubres por ti mismo las decenas de templos salpicados por toda el área de Bagan. Después de conocerlos, creo que por mayoría, pensamos que este fue el gran momento de nuestro viaje a Myanmar.

Y si planeas tu viaje a Myanmar, te explico todas las maneras de ir de Yangón a Myanmar.

 Si quieres conocer todo sobre nuestra experiencia, puedes leer el artículo completo sobre nuestra visita a Bagan.

2. Descubrir Yangón y su majestuosa Pagoda Shwedagon

Yangón es el principal puerto de entrada a Myanmar para los que llegamos en avión y para muchos, esta abarrotada ciudad es un mero lugar de paso. Nosotros decidimos dedicarle unos días a Yangón y conocer una ciudad sobre la que sabíamos muy poco.

Shwedagon Pagoda Yangon

Un viaje en el tren circular que recorre las afueras de la ciudad, el frenetismo de sus calles a todas horas, sus mercados llenos de vida, sus templos o incluso sus rascacielos con vistas, son el prólogo perfecto para culminar la visita en la Shwedagon Pagoda, complejo religioso más importante de Yangón y probablemente de Myanmar, coronado por una majestuosa estupa dorada y rodeada de un montón de secretos que la convierten en lugar de peregrinaje para todos los budistas del país, donde encontrarán además un trozo de tela utilizada por Buda.

 Lee mi artículo con todo lo imprescindible que ver en Yangón, la ciudad a los pies de la Shwedagon Pagoda.

3. Caminar por todos los rincones de la histórica Mandalay

Mandalay, igual que otras ciudades de Myanmar, es un hervidero y está en constante movimiento. Su centro histórico está lleno de callejuelas con buenos sitios para comer o tomar unas copas, algo siempre interesante para disfrutar de cualquier ciudad.

Pero no es su gastronomía lo que te llevará hasta allí, sino lugares como el Palacio de Mandalay, un edificio en el interior de la Ciudadela, un recinto gigantesco que fue la antigua sede de la realeza birmana y que hoy aún luce edificios típicos de la época o la vistas desde la Mandalay Hill, uno de los lugares más icónicos que ver en Mandalay y desde donde tendréis, si conseguís subir sus 1700 escalones, las mejores vistas de la ciudad.

Palacio Mandalay

Tampoco puedes pasar por Mandalay sin visitar uno de los templos religiosos más importantes de la ciudad, la Pagoda Kuthodaw, un complejo bellísimo que además se dice que alberga el libro más grande del mundo y la Pagoda Mahamuni, al sur de la ciudad.

Ya ves, la histórica ciudad de Mandalay es uno de los lugares más importantes e históricos que ver en Myanmar.

4. Piérdete entre las estupas de Kakku, uno de los paisajes más singulares que ver en Myanmar

Si existe un escenario sorprendente entre todos los que hay que ver en Myanmar, ese puede que sea el bosque de estupas de Kakku, un lugar sagrado para los Pa-O y que impresiona desde el primer instante.

Presenciar semejante espectáculo arquitectónico te traslada en el tiempo y aunque hoy hay muchas de sus casi 2.500 estupas reconstruidas, pasear entre estas enormes agujas de piedra sigue siendo una experiencia fascinante. Y dicha reconstrucción no se debe a otro motivo más que el que estas estupas fueron levantadas en un territorio tremendamente pobre y principalmente por los habitantes más llanos de este, por lo que los materiales que utilizaron formaron construcciones más frágiles que las de lugares más ricos como Bagan.

Estupas Kakku en Myanmar

Aquí, en territorio shan, las estupas son muy diferentes a las que habréis visto o veréis en Bagan o Yangón. Mientras que en otros puntos del país estas son monumentales y gigantescas, los Pa-O las construyen pequeñas (de unos 4 o 5 metros de altura) y aquí en Kakku, formando un gran bosque de agujas que guardan, cada una en su interior, su correspondiente figura de Buda.

Como fue habitual durante nuestro viaje a Myanmar, Kakku pasó a formar parte de una larga lista de lugares sorprendentes que aguarda la antigua Birmania.

5. Navegar en el Lago Inle, uno de los rincones mágicos que ver en Myanmar

Peligro: la magia que desprende el Lago Inle puede ser embriagadora. Fuera bromas, el Lago Inle es uno de los lugares más bonitos que teníamos que ver en Myanmar y llegamos a él con la incógnita sobre lo que encontraríamos, pues otros lagos que habíamos visitado en Camboya o Tailandia resultaron ser algo decepcionantes.

En este caso, el Lago Inle resultó un lugar emocionante y es que, a orillas del lago hay más de 200 aldeas o poblados que viven de lo que ofrecen sus aguas.

Lago Inle Myanmar

El viaje en barco por el Lago Inle nos llevó a recorrer sus canales, ver casas flotantes, pagodas perdidas y hasta a un santuario de gatos birmanos que acabaron de enamorarnos del Lago Inle.

Eso sí, ten cuidado al contratar cualquier tour en barco y avisa que no quieres hacer paradas para comprar, aunque sea más caro, lo acabarás agradeciendo.

Descubre todo sobre el gran lago de Myanmar con mi post sobre nuestra visita al Lago Inle.

6. Pasa miedo en el vertiginoso Viaducto de Gokteik

El viaje en tren más famoso de Myanmar y probablemente uno de los más espectaculars del planeta, es un verdadero subidón de adrenalina.

Desde Mandalay (17 horas) o desde la más cercana Pyin U Lwin (6-7 horas), el tren llega hasta la localidad de Lashio pasando por Hsipaw, la ciudad más interesante tras el viaducto, cruzando precisamente por el Viaducto de Gokteik, el puente de ferrocarril más alto de Myanmar, que se eleva casi 700 metros por encima del suelo sobre una aparentemente frágil estructura metálica que, en realidad, es una obra de ingeniería única.

Viaducto de Gokteik

Estad atentos cuando vayáis a cruzar el viaducto (seguramente todo el mundo se levantará) porque no hay nada más emocionante que sacar la cabeza por la ventanilla y mirar abajo…

De aspecto frágil, el viaducto fue construido por los británicos en 1901 para salvar el barranco y durante décadas estuvo prohibido el paso a los extranjeros, pues al otro lado, los rebeldes birmanos mantenían una encarnicada lucha contra el régimen. Cruzar el Viaducto de Gokteik es hoy una de las experiencias más alucinantes que hacer en Myanmar.


Lo que habitualmente hacen los viajeros y viajeras en Myanmar es hacer el tramo de Mandalay a Pyin U Lwin por carretera (entre 2-3 horas) y enlazar al día siguiente con el tren desde Pyin U Lwin hasta Hsipaw o Lashio (6-7 horas), evitando el primer tramo en ferrocarril desde Mandalay hasta Pyin U Lwin que tarda más de 10 horas por las numerosas paradas y la velocidad de tortuga del tren.

7. Paseo por el U Bein, el puente de madera de teca más largo del mundo

Una de las salidas más populares desde Mandalay es la que permite visitar en un día las ciudades históricas más cercanas: Amarapura, Mingun y Sagaing, que forman una de las rutas más interesantes a nivel histórico que ver en Myanmar.

Las tres merecen una visita ya que, en Mingun puedes encontrar varias pagodas de gran interés como la Hsinbyume Pagoda o los restos de la que se dice que hubiese sido la pagoda más grande del mundo, mientras que en Sagaing, la conocida como la ciudad de la meditación, se puede presenciar el día a día de los monjes budistas que viven aquí.

Puente U Bein Myanmar

Pero el gran momento del día y una de las experiencias que hay que hacer en Vietnam es, sin duda, cruzar el U Bein, el puente de madera de teca más largo del mundo y que convierte a Amarapura en una ciudad encantadora. Lo ideal puede que sea ir a ver la puesta de sol sobre el puente, que nos dijeron que era mágica porque además se juntaba con el final del día de los monjes de la zona y se podían tener la bonita imagen de estos cruzando el puente bajo el sol, pero el gran diluvio de aquel día únicamente nos permitió conocer el puente pasados por agua, con el chubasquero empapado y casi sin hacer fotos. ¡Cosas del directo!

8. Sube al Monte Popa esquivando monos, uno de los escenarios más espectaculares que ver en Myanmar

A primera vista, puede que la imagen a lo lejos del Monte Popa sea una de las estampas más espectaculares que ver en Myanmar, con todos los respetos hacia Bagan, por supuesto.

Está situado a una hora y media (más o menos) por carretera desde Bagan y la primera imagen que uno obtiene en el camino es la de una enorme montaña que sobresale en la llanura, un volcán extinto que en su cima tiene el monasterio de Taung Kalat, uno de los más sagrados para los budistas en Myanmar y hogar de 35 nats, espíritus de los antepasados a los que los peregrinos que se dirigen al lugar, premian con ofrendas.

Monte Popa

Una vez a los pies del Monte Popa, «solo» hace falta subir sus 777 escalones para llegar a la cima. Tranquilo porque lo harás en compañía. En concreto de los cientos de monos que custodian el templo y que no dejan pasar una al viajero despistado. Comida, bolsas, cámaras…cualquier cosa que dejes sola, se harán con ella. Lo mejor es que andes con cuidado porque no tienen piedad. Igual que tampoco tienen mucho problema en repartir sus excrementos por todos los escalones y claro, teniendo en cuenta que deberás dejar tus zapatos en la entrada y subir descalzo, esto se convierte en una experiencia tan curiosa como repugnante.

Monte Popa Myanmar

Y ya sé que me repito, pero a nivel estético, el Monte Popa estaría el primero en mi ránking de lugares icónicos que visitamos en Myanmar.

 No te olvides de nada antes de partir con estos datos útiles y consejos para viajar a Myanmar.

9. Disfruta con la gastronomía birmana

La gastronomía asiática en general y la birmana en concreto son una verdadera delicia. Yangon, Mandalay, Bagan, el Lago Inle…comimos de maravilla en todas partes y de hecho, hay varias recomendaciones de restaurantes concretos de cada ciudad en sus artículos respectivos, pero nos fascinaron algunos platos concretos y que aún hoy me vienen a la memoria y me relamo.

Los arroces o los fideos son platos muy típicos y están en todas partes, pero aún recuerdo un curry de patata que comí en un pequeño local de Mandalay, una auténtica locura. Sí, los curris son uno de los platos más populares de la gastronomía de Myanmar y nosotros somos muy aficionados a ellos. O los fideos del 999 Shan Noodle Shop, uno de los restaurantes que no dudamos en repetir durante nuestra visita a Yangón y que preparan noodles al estilo shan a unos precios ridículos.

Gastronomía Myanmar

Tampoco hay que irse de Myanmar sin probar la sopa Mohinga, unos fideos de arroz con caldo de hierbas y pescado deliciosos y que se suele ver en el desayuno de los birmanos. O el Lephet Thoke o ensalada de hojas de té, un plato muy popular en las comidas a base de hojas de té, col, tomares, cacahuetes y otros ingredientes según el sitio.

Otros platos populares y sabrosos son el Ngapi, una pasta de gambas fermentada y acompañadas por verduras y arroz y uno de mis preferidos, el plato de pollo/cerdo/verduras con salsa de tamarindo, un plato con un sabor muy especial.

10. Acaba en las desconocidas playas de Ngapali

Sí, el paraíso también existe en Myanmar y nosotros disfrutamos de él en las fabulosas y poco turísticas playas de Ngapali.

Aunque cuando estuvimos ya empezaban a haber un buen número de complejos turísticos más o menos grandes, el turismo en aquel momento se reducía a poco o nada. De hecho, en nuestro hotel, de unas 15-20 habitaciones, sólo tenían ocupadas cuatro o cinco (nosotros ocupamos tres) y creo que no coincidimos con nadie en ningún momento en la playa o en la piscina.

Ngapali Beach, Myanmar

Además de las playas, el pueblo es bastante agradable y se pueden encontrar buenos sitios para comer o cenar con buenas vistas al mar.

Si queréis relajaros unos días después de un viaje a Myanmar que seguro que ha sido intenso y de muchas horas de carretera, ¡no encontraréis un lugar mejor que las playas de Ngapali!

Después de conocer estas experiencias, puedes seguir al detalle nuestra ruta de viaje a Myanmar o consultar todos los preparativos necesarios para viajar al país y no dejarte nada en el tintero.

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7 Comments

  1. La verdad es que no soy una amante del Sudestes Asiático, pero debo confesar que me ha picado el gusanillo después de leerte. Aunque sí me ha llamado siempre la atención Bagan y sus templos, jamás me he fijado en Myanmar como destino, pero ya te digo, hasta ahora. De todo lo que has explicado hay algo que sé que me costaría hacer: subirme al tren y pasar por el Viaducto de Gokteik. Con el vértigo que tengo igual me da un jamacuco…

    Un saludo,
    Marina.

    1. ¡Hola Marina!

      A mi el sudeste asiático me vuelve loco. Se come bien, es baratísimo todo, las comunicaciones son sencillísimas…¡lo tiene todo! Si tienes vértigo, quizás dejar el Viaducto de Gokteik para otros, jajaja.

      ¡Un saludo!

    1. ¡Hola José!

      Sí, en Myanmar se conocen muchos lugares llenos de tradiciones y espiritualidad, pero también hay algunos paisajes increíbles en el país.

      ¡Un saludo!

  2. Siempre he relacionado Myanmar con lo templos de Bagan y tenía expectativas de algún día hacer (espero que no muy lejano) de hacer el viaje para verlos. Pero hoy he descubierto unos cuantos sitios fascinantes más. El Lago Inle ya me ha enamorado con tu descripción, en persona imagino que más pero el viaducto de Gokteik no tengo claro si lo pasaría con la cabeza fuera o con los ojos cerrados.

    1. ¡Hola Lucía!

      Bagan por si sola ya vale un viaje a Myanmar, sinceramente. Pero como dices, tiene aún bastantes sitios que permanecen bastante más vírgenes que en otros países vecinos.

      ¡Un saludo! =)

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