15 trayectos en tren que jamás olvidarás

Viajar sin prisas, cómodamente, disfrutando del entorno y acompañado de ese vaivén tan característico, el tren puede ser un mero medio de transporte o un viaje en si mismo, como en este ranking de rutas, con las que los amantes de las vías nos volveríamos locos. Estos son en mi opinión, los 15 trayectos en tren que jamás olvidarás. ¿Añadirías alguno a la lista? ¡Déjalo en los comentarios!

1. Rocky Mountaineer (Canadá)

Un trayecto sencillamente espectacular. Recorre las Montañas Rocosas y te permite contemplarlas en todo su esplendor, pasando además por ciudades como Vancouver, Calgary o Banff. El recorrido de este tren está pensado para disfrutar de las vistas y del entorno y por eso tiene vagones con grandes ventanales y únicamente circula durante el día, parando para dormir en puntos clave durante la noche. Tiene su propio perfil en Twitter, puedes seguirlo en @rmountaineer.

2. Denali Star (Alaska)

¿Qué mejor manera de conocer este enorme estado estadounidense que subido a un tren? De nuevo nos encontramos con un tren preparado con grandes ventanales para disfrutar de las panorámicas e incluso algunas plataformas fuera del vagón. En tres horas de trayecto llegarás desde Anchorage, la ciudad más poblada de Alaska, hasta Fairbanks, la segunda y en la que se disfrutan las auroras boreales una media de 200 días al año. la otra gran atracción es el monte McKinley, la montaña más alta del América del Norte con 6.194 metros y donde el tren aminora la marcha para que puedas disfrutar de sus espectaculares panorámicas.

3. The Ghan (Australia)

Recorre el país desde el sur hasta el norte, desde Adelaida hasta Darwin en tres días de trayecto en las que te topas con paisajes tan diversos como costa, montañas o desierto. Puedes hacer un alto en el camino en Alice Springs para asombrarte con el Uluru o en Katherine para descender en canoa por su desfiladero.

Si lo que prefieres es recorrer la isla de este a oeste, está la opción del Indian Pacific, entre Sidney y Perth y que también dura unos tres días, pasando por Broken Hill, la llanura de Nullarbor, Adelaida y Kalgoorlie. Incluso hay una tercera opción que podría ser apetecible como las anteriores, el Sunlander, que cubre la ruta entre Brisbane y Cairns, pansando por Townsville, aunque en 2014 se sustituirá el tren habitual por uno nuevo que cubrirá la distancia en 5 horas menos, y ya no será lo mismo.

4. The Pride of Africa (Sur de África)

Personalmente me parece uno de los más espectaculares, con diferentes rutas por el sur de África, tienes la opción de pasar por Ciudad del Cabo, Pretoria, Dar es Salaam o las Cataratas Victoria. Casi todos los recorridos duran 3 días y 2 noches, pero hay uno especial que en varios días de viaje te llevará desde El Cairo hasta Ciudad del Cabo, cruzando prácticamente todo el continente de norte a sur y una variedad inmensa de paisajes y culturas. (Eso si, este último a un precio prohibitivo para los mortales, unos 25.000 euros). También en continente africano, te puedes subir al Jambo Kenya Deluxe, que recorre la ruta desde Mombasa hasta Nairobi a un precio mucho más asequible y que te permitirá recorrer las llanuras de Kenia y descubrir una enorme variedad de fauna. Una tercera opción, que no incluyo en la lista por su precio, es el famoso y exclusivo Blue Train en Sudáfrica, que va desde Ciudad del Cabo hasta Pretoria y te permite conocer el país más sureño del continente a bordo de un tren que poco tiene que envidiar a los hoteles más exclusivos y que incluso tiene duchas o bañeras (en función del precio) en los propios compartimentos.

5. Tren a las Nubes (Argentina)

Algo más de 400 Km. y 16 horas de viaje, desde Salta hasta el viaducto de la Polvorilla, en la cordillera de Los Andes y a 4.200 metros de altitud, atravesando el Valle de Lerma o la Quebrada del Toro y cruzando infinidad de puentes. Suele ir acompañado de un servicio médico para que la llegada al destino sea menos traumática, y es que suelen ser habituales problemas de mal de altura como consecuencia del ascenso tan rápido.

6. Palace on Wheels (India)

El tren más demandado de la India, que sería el homólogo asiático de Suiza en esto de los trenes, con infinidad de rutas. Con salida y llegada en la capital Nueva Delhi, permite conocer toda la región del Rajastán en un viaje con numerosas paradas y que para por lugares como Jaipur, el Parque Nacional de Ranthambore o Agra y el archiconocido Taj Majal. El “Palace on Wheels” comparte el honor de ser uno de los mejores ferrocarriles del país junto con otros como el Toy Train, que recorre la cordillera del Himalaya o el Deccan Odyssey, que va desde Bombai hasta Goa.

7. Glacier Express (Suiza)

No podía faltar algún tren suizo en la lista. Suiza es el país por excelencia de los trayectos ferroviarios panorámicos y tiene un gran número de rutas que salvan los Alpes suizos, pero el Glacier Express es posiblemente el más espectacular de todos los que recorren el continente europeo. Un recorrido de 7 horas y media en el que chocarás con impresionantes valles, altísimas montañas y lagos cristalinos y podrás disfrutar de poblaciones como Zermat o St. Moritz, además del paso del Oberalp, a más de 2.000 metros de altitud. Supera, aunque no por mucho, al Bernina Express, que va desde Chur hasta Tirano pasando por Ospizio Bernina, a 2.253 metros sobre el nivel del mar.

8. El Transiberiano (Rusia)

El Transiberiano técnicamente ha dejado de ser un tren y es simplemente una ruta que conecta San Petersburgo con Vladivostok tras más de 9.000 Km. Más de seis días completos en un trayecto íntegro, aún disponible con el famoso “Rossiya” o con posibilidad de parar en lugares tan recónditos como Irkutsk, cerca al Lago Baikal. Existe el ramal Transmongoliano, que cruza Mongolia y te permite conoce Ulan Bator y el desierto del Gobi, y el Transmanchuriano, que para en ciudades tan alejadas y de difícil acceso como Chita. Ninguno llega a Vladivostok pero ambos tienen como destino Pekín.

9. Shangri-La Express (China/Tibet)

Fue inaugurado hace muy poco, en 2006 y se le bautizó como “la ruta mágica al cielo”, sobre todo porqué su destino está a casi 4.000 metros de altura. Es una ruta de contrastes, desde la capital Beijing hasta el mítico Tíbet en un recorrido de más de 4.000 Km. en el que pasas por antiguas capitales como Luoyang o Xian, dejándolas atrás y adentrándote en las montañas para empezar a toparte con pastores nómadas y sus yaks. Una vez en Golmud, se cambia de tren para afrontar los últimos 1.000 Km. de la ruta en un tren preparado para el momento, con tubos de oxígeno repartidos por los vagones y un médico, una ruta que por cierto es la que discurre a más altitud del mundo, casi siempre por encima de los 4.000 metros y que culmina en Lhasa, la capital del Tíbet.

10. California Zephyr

De la costa este a la oeste, de Chicago a San Francisco en una ruta de más de 4.000 Km. que pasa por siete estados en la ruta más larga de Estados Unidos. Durante el viaje cruzarás el río Mississipi y viajarás durante kilómetros en paralelo a las aguas del Colorado, atravesarás la Sierra Nevada y pasarás por ciudades como Chicago, Denver, Salt Lake City, Reno, Sacramento o San Francisco. Un trayecto impresionante que en un tiempo ampliará su ruta con una opción alternativa, la “Desert Wind” que irá desde Salt Lake City hasta Los Ángeles, vía Las Vegas.

11. Hiram Bingham (Perú)

La mejor manera de llegar al Machu Pichu es a través de este tren, con sus míticos colores azul y dorado y con todas las comodidades, que en cuatro horas te lleva desde Cusco hasta la atracción turística número uno del país. Atravesarás paisajes andinos, aldeas de montaña y ruinas incas hasta llegar a Aguas Calientes, el último pueblo antes del Machu Pichu y conocido por sus aguas termales. En conclusión, un tren cuyas vistas son formidables, pero donde el destino supera aún al trayecto. También en Perú tienes la opción de subirte al impresionante Explorador Andino, una de las grandes rutas de Sudamérica que te lleva desde Cusco hasta el Lago Titicaca, a más de 3.800 metros de altitud y atravesando la cordillera de Los Andes.

12. Eastern & Oriental Express (Singapur, Malasia y Tailandia)

Una manera diferente de explorar el sudeste asiático, habitualmente para mochileros, es este tren que recorre en algo más de dos días la ruta de Singapur a Bangkok, con parada a mitad de camino en Kuala Lumpur y con posibilidad de ampliar el trayecto hasta Vientiane, capital de Laos. Tres (o cuatro) capitales y un montón de contrastes, desde selváticos, pasando por templos budistas hasta la monumentalidad de la capital malasia, disfrutados todos desde unos compartimentos más que preparados aunque de precio algo caro.

13. Danube Express (Europa)

Un tren por el centro y este de Europa, por sus paisajes y por sus ciudades plagadas de historia. El punto de partida es Budapest, pero los destinos y las rutas son infinitas. Desde Rumania hasta Turquía, pasando por Bulgaria, Serbia, Eslovaquia, Polonia, República Checa o Alemania y con la posibilidad de conocer ciudades como Estambul, Brasov, Cracovia, Sofía o Novi Sad a bordo de un tren que solo circula en temporada alta y con un precio elevado, pero que te permitirá conocer el Viejo Continente de una manera cómoda y única.

14. TranzCoastal (Nueva Zelanda)

Cubre la ruta entre Picton y Christchurch, en el norte de la isla sur y atraviesa las preciosas montañas de Kaikoura, siempre con vistas al Pacífico y en un trayecto de poco más de 5 horas de duración, en el que suelen avistarse orcas, pingüinos y delfines. También puedes hacer un alto en el camino en el pueblo de Kaikoura, para avistar ballenas.

15. Tren de Flam (Noruega)

Un viaje de vértigo por los fiordos noruegos, otro país preparado para disfrutar del tren como pocos. Es un trayecto corto, de una hora de duración, y transcurre entre Myrdal y Flam, recorriendo el fiordo de Sognefjorden, el más largo y alto de Europa y haciendo paradas en enclaves como las cascadas de Kjosfossen. Es uno de los trenes con mayor desnivel del mundo. Los vagones, como muchos de los trenes de montaña, están preparados con grandes ventanales para que no se pierda detalle. En un viaje por Noruega, podría combinarlo para subirte también al Ferrocarril de Bergen, que va desde Oslo a Bergen, las dos principales ciudades del país y pasa por el altiplano de Hardangervidda. Eso si, este trayecto es un poco más largo y dura unas siete horas.

Hay centenares de trenes y rutas, y no caben todas, así que se quedan fuera de esta lista algunas rutas impresionantes, como el Transcantábrico o el Al Andalus (España), el Orient Express (Europa), el Ferrocarril Hedjaz (Siria y Jordania), el tren de la Selva Negra (Alemania), la ruta Tokaido Shinkansen (Japón), el British Pullman (Garn Bretaña), el Royal Scotsman (Escocia) o el Inlandsbanan (Escandinavia).

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