10 cosas que ver y hacer en Praslin (Seychelles)

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Última actualización: 10 enero, 2022

La lista de cosas que ver y hacer en Praslin es fascinante y demuestra que se trata de una isla apasionante, un destino que vas más allá de las playas de postal (que también las tiene, claro), de naturaleza exuberante y una belleza única y peculiar.

Qué ver en Praslin – 10 visitas TOP en la popular isla de Seychelles

Es fácil salir enamorado de las islas Seychelles, incluso visitando sus islas más accesibles, como es el caso de Praslin, un auténtico tesoro en mitad del océano Índico cuyos paisajes y naturaleza despiertan emociones inolvidables y colocan a la isla como uno de los lugares imprescindibles que ver en Seychelles.

La lista no sigue un orden de preferencia, simplemente he intentado resumir los mejores lugares que ver en Praslin y también algunos de los mejores planes que hacer en la isla. Aunque lógicamente yo tengo mis preferencias, si visitas Praslin, yo no me perdería nada de esta lista.

1. Ver la puesta de sol en Anse Georgette, la playa más bonita de Praslin

Es una clasificación difícil, pero si tuviese que quedarme con una de las playas de la isla, esa sería Anse Georgette, para mí, la playa más bonita y salvaje que pudimos ver en Praslin.

Pequeña, flanqueada por densa vegetación y custodiada a ambos extremos de la arena por inmensas rocas que parecen puestas allí como parte de un escenario idílico, Anse Georgette es uno de esos lugares que emocionan, que cuando los tienes frente a ti, te parecen irreales.

Anse Georgette de Seychelles
La Anse Georgette es una de las mejores que se pueden ver en Seychelles

Su arena es fina y blanca, y su agua es turquesa y calmada incluso en temporada de viento (si no sabes cuál es la mejor temporada, consulta mi artículo en el que te explico la mejor época para visitar las Seychelles). El conjunto nos pareció sencillamente perfecto, definición casi exacta de lo que uno espera del ansiado paraíso.

El snorkel en sus siempre cálidas aguas es fabuloso, con centenares de peces formando un manto multicolor, y la puesta de sol es de las que uno recuerda por mucho tiempo.

Para los amantes de la fotografía, aquí salen solas y es de los mejores sitios para fotografiar las famosas rocas en las playas de Seychelles.

En definitiva, la Anse Georgette fue el rincón que nos conquistó en Praslin y el lugar por el que volveríamos a la isla.

Anse Georgette
Hubiésemos pasado aquí todos los días de Praslin. ¡Qué lujo de playa!

Cómo acceder a Anse Georgette, una pequeña encrucijada

No todo iba a ser perfecto y llegar hasta Anse Georgette tiene su qué, ya que la playa se encuentra justo tras el gran complejo hotelero de Constance Lemuria que, aunque no le resta un ápice de belleza, sí que complica su acceso.
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Para llegar hasta Anse Georgette hay que cruzar el hotel y el problema es que tienes que ir con «reserva». El procedimiento en realidad es sencillo, pero hay que hacerlo. Basta con llamar el día antes (con los nuevos protocolos covid me comentaron que mejor llamar con varios días de antelación) e informar que quieres visitar la playa y que lo harás a través de sus instalaciones. Ellos anotan tu nombre y una vez llegues allí te permitirán el acceso sin problemas.
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Una vez has cruzado la puerta hay unos 15-20 minutos de camino cruzando todas las instalaciones del campo de golf hasta llegar a la entrada a la playa, que en realidad queda totalmente aislada del hotel.
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Los hoteles cercanos a la zona suelen tener un pacto con el Constance Lemuria para que ni siquiera tengas que hacer el trámite de la reserva. Nosotros nos alojábamos en un pequeño alojamiento cercano y nos dio una tarjeta con la que nos presentábamos en la puerta del hotel y nos daban acceso sin problema.
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Ojo, hay también algunos senderos de bosque que permiten llegar a la Anse Georgette sin cruzar por las instalaciones hoteleras, como por ejemplo el que parte desde Anse Lazio, pero son bastante largos e incluso incómodos. Si te va un poco la aventura, sin duda esta es tu opción.

2. Bañarse en la remota Anse la Blague

Situada en el extremo suroeste de la isla, en una especie de península que sobresale y queda apartada de todo, la Anse La Blague es una de las playas más salvajes que ver en Praslin.

Cuándo nosotros estuvimos el viento soplaba con fuerza, pero aun así nos pudimos bañar y estuvimos bastante tranquilos en la larga línea de finísima y reluciente arena.

Como casi todas las playas de Praslin, la naturaleza da lugar a la playa y forma una gama de colores verde-blanco-turquesa casi idílica.

Anse La Blage
La playa de Anse La Blage es una de las más salvajes de Praslin

Aunque Praslin es una isla relativamente pequeña y muy accesible en todos sus puntos, Anse la Blague no suele ser de las playas más concurridas y eso le da más encanto todavía. Tiene ese aire de lugar remoto (que sin embargo, no lo es tanto).

Desde aquí, estirado al sol cuál lagarto, veíamos en el horizonte las islas de La Digue, Felicité y las Sister Islands en un manto turquesa. Solo por esa escena, vale la pena acercarse hasta Anse la Blague y llevarse una de las mejores postales de Praslin.

3. Caminar entre gigantes en el Vallée de Mai

El Vallée de Mai es una de las visitas obligadas que tienes que hacer en Praslin, uno de esos lugares que dan un plus en un viaje.

Esta pequeña reserva natural se encuentra en el corazón de la isla y alberga un bosque primario de palmeras que ha conseguido mantener prácticamente su estado originario y que guarda uno de los tesoros más valiosos de las islas Seychelles, el ‘Coco de Mer‘ o coco de mar.

Vallee de Mai
Te sientes diminuto en los senderos del Vallee de Mai

El motivo del interés del Coco de Mer es su rareza, ya que se trata de la semilla más grande del mundo, pudiendo llegar a pesar hasta 30 Kg. y además, solo crece de manera natural en el Vallée de Mai y en la cercana isla de Curieuse (también perteneciente a las Seychelles).

En sus orígenes se creía que el Coco de Mar crecía en el fondo del mar y de hecho, se vieron algunos frutos en las lejanas islas Maldivas, donde llegaron arrastrados por las corrientes, aunque luego se vio que en realidad era el fruto de las enormes palmeras que se encuentran en este pequeño espacio protegido que fue declarado Patrimonio de la Humanidad. Esas palmeras, verdaderos monstruos de la naturaleza, pueden llegar hasta 30 metros de altura y te hacen sentir diminuto.

Por eso, pasear por el Vallée de Mai es como caminar entre gigantes y una de las visitas más interesantes de Praslin y que además puedes hacer en un par de horas tranquilamente.

Una vez cruzas la taquilla, la visita empieza en un pequeño cobertizo en el que se muestran Cocos de Mer de varios tamaños que puedes coger sin problemas. ¡Ya verás lo que pesan algunos!

Coco de Mer
Aunque no lo parezca, este fruto pesaba casi 15 kilos

Si ya has pasado este pequeño ‘photocall‘, encuentras tres senderos que se cruzan en varios puntos del camino y que te llevan entre enormes palmeras, decenas de frutos de Coco de Mer y otras plantas endémicas de tamaños desproporcionados. El camino es muy agradable y sencillo y, además, si vas algo pendiente, es posible avistar varias especies de animales endémicos de las islas, como el loro negro, la rana de Gardiner o pequeños reptiles y otros tipos de aves.

Mi recomendación es que vayas a primera hora de la mañana, suele haber mucha menos gente, hace menos calor y vas a tener los senderos prácticamente para ti solo, un verdadero privilegio.

La entrada cuesta 300 SCR (18 euros) y no incluye guía, que puedes contratar a parte in situ o hacerlo por adelantado, aunque personalmente creo que no es necesario, porque todo está muy bien marcado y explicado.

Curiosidad: El Coco de Mer está protegido por el Gobierno de Seychelles y solo se permite su consumo y comercialización en las cantidades estrictamente marcadas. Esto ha convertido al coco de mar en un tesoro codiciado por coleccionistas y ha provocado que los precios de estas semillas se hayan disparado (escuchamos que rondaban los 600 euros). Si los encuentras más baratos y quieres comprar uno como recuerdo, ten en cuenta que te deberán dar un certificado que deberás presentar en la aduana para poder sacar el fruto del país.

4. Pasar el día en Anse Volbert, la famosa Cote D’Or de Praslin

Y lo contrario de Anse la Blague es justamente Anse Volbert, la playa más concurrida y con más ambiente de Praslin, más conocida también como la Cote d’Or.

Cuidado, que eso no lo quita encanto, es más, merece mucho la pena venir hasta Anse Volbert por la mañana y darse un baño de sol y agua hasta la hora de comer para ir a alguno de los muchos restaurantes locales que hay en la zona y entre los que cuesta elegir.

Anse Volbert, como casi todas las playas que se pueden ver en Praslin, tiene una finísima arena blanca acompañada de un agua de color turquesa y muy calmada.

Cote d'Or de Praslin
La Cote d’Or de Praslin es una de sus zonas de playa más populares

Si buscas sitios para comer aquí, hay varios muy recomendables, como La Goulue, donde sirven unos curris criollos deliciosos, Les Lauriers, con una fabulosa terraza y una puesta en escena inmejorable o el Café des Arts, cuyas vistas son una delicia, aunque puedes leer mi artículo con los mejores sitios donde comer en Praslin para conocer algunos más.

El plan perfecto de un día en Praslin es ir a la Cote D’or, disfrutar de algún plato de la gastronomía isleña criolla y tomar un helado en la Gelateria Di Luca como postre. Nunca algo tan «normal» nos había satisfecho tanto.

5. Conocer la Reserva Natural de Fond Ferdinand

Como alternativa barata al Vallée de Mai, la reserva natural de Fond Ferdinand está adquiriendo un enorme protagonismo entre las actividades que hacer en Praslin desde que abrió sus puertas en el año 2013.

Se accede desde el centro de visitantes cercano a la Anse Marie-Louise y lo primero que verás es que el precio es bastante más barato que el Vallée de Mai, pese a tener una superficie casi siete veces mayor que este.

Reserva de Fond Ferdinand
Las vistas de Praslin desde aquí son una maravilla

También aquí aparecen por todos lados las enormes palmeras con sus pesados frutos de Coco de Mer, que parece que vayan a caer por su propio peso en cualquier momento. Por si acaso, mejor que no te pille debajo…

Hay varios senderos y un mirador en la parte más alta de Fond Ferdinand desde el que se tienen una de las mejores vistas de la isla. Desde aquí, en una visión de 360 grados, puedes divisar en el horizonte las islas de Curieuse, Coco, Round, Sister, Felicité, La Digue, Frégate, Silhouette y la isla de Mahé. Una panorámica excepcional de Seychelles.

Mi recomendación es que visites tanto el Vallée de Mai como Fond Ferdinand, pero si tuviese que elegir una, me decantaría por la primera.

6. Ver Praslin desde las alturas

Y hablando de vistas de vértigo, empezamos nuestra visita a Praslin subiendo hasta el punto elevado en una colina cercana a la Anse Georgette.

Este punto está marcado en algunos mapas, pero realmente no tiene un nombre oficial y parece que todavía no es demasiado conocido, pese a ofrecer una panorámica sensacional de la de la parte oeste de la isla.

Hay que coger la carretera que va hasta la puerta del Constance Lemuria y desviarse en el último cruce hay una carretera que gira a la derecha y seguirla hasta llegar a la parada de autobús, dónde podrás dejar el coche de alquiler. Justo allí empieza la ruta, marcada con un roñoso cartel de madera.

Vistas de Praslin
Y desde aquí, ¿qué? ¡Nada mal las vistas!

El camino, aunque es todo subida, es muy fácil y se llega hasta el final en unos 20 minutos.

Una vez arriba, hay varios puntos para salir a ver las vistas que son realmente impresionantes, pero además, irás viendo rocas gigantescas por el camino que se mezclan con el intenso verde de la frondosa vegetación. Un paisaje vistoso y que para nosotros fue la primera toma de contacto en Praslin. Un inicio de viaje que ponía el listón bien alto.

7. Buscar algunas de las mejores playas que ver en Praslin

Cuando uno viaja hasta Seychelles es posible que lo haga con la idea preconcebida de toparse con playas paradisíacas y en parte, una de las cosas que más a encontrar son precisamente esto, playas de postal.

Más allá de las exquisitas Anse Georgette y Anse Lazio, que merecen un apartado para ellas solas, una ruta por las playas más bonitas que ver en Praslin debe empezar por la Anse Boudin, pequeña e idílica, y la cercana Anse Takamaka, que recibe su nombre del árbol endémico más famoso de las Seychelles. El snorkel es bueno en ambas y sus aguas son cristalinas y tranquilas.

Playa en Praslin
La dura vida de las Seychelles

Al sureste de la isla, la Anse Marie Louise es la culminación perfecta a una mañana en la Reserva Natural de Fond Ferdinand y la cercana Anse Consolation es una postal perfecta de las Seychelles.

De hecho, las playas de la costa sur van apareciendo a un lado de la carretera entre gigantescas rocas que se saltean con pequeños rincones de arena que salen al mar. Una carretera, por cierto, que ya en si misma es un destino de primera y que acaba en el popular restaurante Les Roches, puede que uno de los más caros y bonitos de Praslin.

Yendo hacia el norte la Grande Anse es la playa más larga de la isla y las puestas de sol tiñen el cielo y el mar de rojo y naranja.

8. Disfrutar de un baño en Anse Lazio, la playa más famosa de Praslin

Anse Lazio tiene el privilegio de ser la primera que sale en todas las recomendaciones cuando preguntas a alguien en la isla.

De tamaño considerable, aunque no demasiado grande, agua de un turquesa intenso y una arena tan fina y reluciente que parece harina, la Anse Lazio es el lugar estrella de Praslin para darse un chapuzón después de una intensa sesión fotográfica en busca de las mejores postales de Seychelles.

Anse Lazio
Por muy alto que tengas el listón playero, la Anse Lazio lo superará con creces

Mi recomendación es que vayas relativamente temprano por la mañana y entre semana, cuando hay menos gente, y que camines hasta el final de la playa y pases las primeras rocas para llegar a un pequeño tramo de arena, mucho más tranquilo y bonito. Si cruzas las siguientes rocas, hay incluso otra pequeña playa todavía más pequeña. Cuanto más camines, menos gente y claro, poder disfrutar de la bellísima Anse Lazio para nosotros solos no es algo que se pueda disfrutar todos los días.

El snorkel, como en gran parte de la isla, es una delicia. Centenares de peces nadan alrededor de las rocas y existe la posibilidad incluso de toparse con alguna tortuga marina.

Normalmente la Anse Lazio es la que se utiliza para vender el destino en agencias, operadores turísticos, etc. ¡Será por algo!

9. Hacer el trail entre Anse Georgette y Anse Lazio (alternativa desde Terrasse sur Lazio)

¿De verdad hay un camino que une dos de las playas más espectaculares que se pueden ver en Seychelles? ¡La respuesta es sí!

No está demasiado bien señalizado, pero si vas con la aplicación de Maps.me o buscas el recorrido en Wikiloc, tiene poca pérdida y además es espectacular.

Son algo cerca de 3 km. a través de bosque y el camino es bastante bueno a través de un sendero, pero no te olvides de llevar calzado para caminar (por favor, que se ve gente haciéndolo en chanclas…) y suficiente agua para aguantar una caminata de al menos un par de horas que en verano es además muy calurosa.

Son algo cerca de 3 km. a través de bosque y el camino es bastante bueno a través de un sendero, pero no te olvides de llevar calzado para caminar (por favor, que se ve gente haciéndolo en chanclas…) y suficiente agua para aguantar una caminata de al menos un par de horas que en verano es además muy calurosa.

Anse Georgette
Aunque no lo parezca…Sí, estaba posando para la foto

Por al camino hay algunos desvíos hacia puntos panorámicos que dejan busnas buscas principalmente de la Anse Lazio.

Una ruta alternativa y algo más corta es la que el hotel Terrasse sur Lazio, cuyas vistas son de las que quitan el aliento y donde puedes dejar el coche. Desde aquí puedes llegar a ambas playas, ya que queda a mitad de camino practicamente de ambas, aunque es más corta la ruta hasta Anse Lazio.

Vale la pena subir hasta el Terrasse sur Lazio para ver al menos las vistas de la costa norte de Praslin y si puedes alojarte en él, nos sorprendió porque no era tan caro como parecía. Imagino que su ubicación tan apartada de todo hace algo de mella en el precio, pero me parece una opción genial para pasar unos días en la isla y tener acceso, más o menos cercano, a dos de las playas más espectaculares que vimos durante nuestro viaje.

10. Disfrutar de una velada en el St. Pierre Beach Bar

Si solo tienes un día en la isla o tuvieses que elegir solo un sitio para una comida o cena en Praslin, ese debería ser, sin duda, el St. Pierre Beach Bar.

Buena comida (criolla y occidental), deliciosos zumos naturales, decoración sencilla pero cuidada y sobre todo, una ubicación extraordinaria en un extremo de la Cote d’Or (Anse Volbert) y en una plataforma encima del mar con unas vistas monopolizadas por el azul turquesa. Todos estos ingredientes hacen que el St. Pierre Beach Bar sea único y especial.

St. Pierre Beach Bar Praslin
No están mal las vistas, ¿no?

El restaurante pertenece al bonito Hotel Paradise Sun, pero es posible comer allí sin incovenientes ni reserva. Simplemente deja el coche en el aparcamiento e indica que vas a comer al restaurante.

Nosotros tardamos en encontrarlo porque pensábamos que era independiente del hotel y aparcamos fuera, pero al final llegamos y disfrutamos de la mejor comida durante toda nuestra estancia en la isla.

Zimbabwe Point, la gran decepción…

Nos habían dicho que desde Zimbabwe Point se tienen unas de las mejores panorámicas que se pueden ver en Praslin, así que subimos con muchas ganas de comprobarlo nosotros mismos, sin embargo, una vez arriba, la decepción fue mayúscula.

Se accede a través de una estrecha y empinada carretera que llega hasta unas instalaciones, al menos no hay que hacer el esfuerzo de llegar caminando. Puedes dejar el coche aparcado en algún borde de la carretera.

Nosotros habíamos buscado los días antes fotos y explicaciones del Zimbabwe Point para ver lo que nos esperaba, pero no acabábamos de encontrar nada que nos convenciese y finalmente, una vez llegamos allí, supimos el motivo.

Zimbabwe Point
Vistas desde la pista que lleva a Zimbabwe Point

La carretera sube hasta arriba del todo y los bordes están llenos de vegetación, es muy difícil encontrar algún punto en el que salir a ver las vistas. Nosotros salimos del coche y caminamos algo, pero no encontramos esas vistas de las que nos hablaban y de hecho, allí no había absolutamente nadie, señal inequívoca de que, por algún motivo, el Zimbabwe Point ya no ofrece lo que antes daba.

Una pena, porque el día estaba increíblemente claro, pero a veces las cosas salen mal y al menos, el camino fue corto y en coche, por lo que aquella pequeña decepción no supuso ningún esfuerzo.

Dónde comer en Praslin

Comer en Praslin puede ser caro, pero si eliges bien, a parte del precio, puedes encontrar lugares realmente mágicos donde comer y olvidarte incluso de que estás pagando como si sales a cenar en tu ciudad.

Si buscas vistas al mar, no puedes perderte el St. Pierre Beach Bar, uno de los sitios más bonitos en los que hemos comido jamás, en una plataforma encima de la playa y con unas vistas descomunales al Índico.

Plato de comida en Seychelles
Los platos casi superan a las vistas…

Un poco más caro, pero con unas vistas igual de buenas, está el restaurante Les Rochers, ideal al atardecer, cuando las gigantescas rocas de delante se iluminan y forman una estampa de lo más romántica. Eso sí, aquí vas a tener que rascarte el bolsillo.

En un lugar menos privilegiado, pero con buenas vistas y casi a pie de playa, el Le Chevalier se encuentra en plena Anse Lazio, que ya habréis leído como uno de los sitios más bonitos de la isla.

En la Cote d’Or encuentras varios sitios que valen la pena, como Les Lauriers, con una bonita terraza interior, o La Goulue, donde sirven una excelente comida criolla.

El Paradisier, regentado por un simpático francés fan del Olympique de Marsella, sirve deliciosas pizzas, mientras que si buscas algo más «local», puedes ir al Café de Celiska o el Coco Rouge.

Si quieres información más detallada sobre algunos restaurantes o precios, pronto publicaré un artículo en el que hablo de los mejores lugares donde comer en Praslin.

Cómo llegar a Praslin

Ahora que ya conoces mi lista con los lugares que ver en Praslin, toca ver cómo llegar a la isla, una de las que está mejor conectadas en las Seychelles y con múltiples combinaciones posibles.

La primera manera de llegar a Praslin es en avión, volando desde la isla de Mahé con la compañía Air Seychelles, desde donde salen vuelos con mucha frecuencia durante todo el día. Los billetes suelen costar entre 60 y 90 euros por trayecto y la duración del vuelo es de apenas 15 minutos.

Si te decides por esta opción, asegúrate de sentarte en ventanilla, ¡las vistas son una locura!

La segunda manera de llegar a Praslin es hacerlo en barco, en alguno de los ferrys que salen desde la isla de Mahé o desde La Digue.

Inter Island Ferry Seychelles
El barco de Inter Island Ferry que nos llevaría desde La Digue hasta Mahé

Hay un par de empresas que operan ambos trayectos, CatCocos, que nosotros utilizamos para ir de Mahé a Praslin y la compañía Inter Island Ferry o CatRose, que utilizamos para ir de Praslin a La Digue.

La frecuencia depende de la época del año y del día de la semana, aunque eso sí, hay todos los días de la semana.

Por otro lado, la duración del trayecto entre Mahé y Praslin es de 75 minutos, mientras que el trayecto entre Praslin y La Digue es de tan solo 15 minutos.

Los precios son algo más baratos que los del avión, aunque también depende de la categoría y la época del año.

Si quieres más información sobre cómo moverte entre algunas islas durante tu viaje, horarios, posibilidades, precios, cómo reservar tus billetes, etc. puedes mi artículo con los detalles sobre como moverse entre islas en las Seychelles.

 ¿Necesitas una guía para tu viaje a las Seychelles? Puedes leer mi artículo con todos los requisitos y preparativos para viajar a Seychelles.

Qué ver en Praslin – Mapa de localizaciones

Ya sabes todo lo que hay que ver en Praslin y cómo llegar a la isla, por lo que ahora solo queda que ubiquéis en el mapa todos esos puntos de interés y tracéis vuestra propia ruta en función del presupuesto y, por supuesto, los días disponibles en Praslin.

Restaurantes, puntos de interés y nuestro alojamientos son algunos de los puntos que encontrarás en este mapa de Praslin.

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