Lo más probable es que tengas poco tiempo para explorar este pequeño país, por eso voy a prepararte una ruta con lo mejor que ver en Baréin y tú mismo podrás elegir los lugares si dispones de 1 días o de 2 días.
Verás que, a diferencia de otros países del Golfo, en Bahrein hay varios yacimientos arqueológicos con mucha historia y todo combinado con algunos de los edificios más modernos del planeta.
Índice
Lugares imprescindibles que ver en Baréin
Por aquí pasaron los Dilmun, una de las civilizaciones más antiguas del mundo que dejó su huella en todo el territorio. Más tarde las perlas fueron las protagonistas hasta que llegó el petróleo y es que, Bahrein fue el primer país del Golfo Pérsico en descubrir petróleo en su territorio (en 1932), lo que transformó por completo la economía de toda esa región. Todo esto ha acabado formando un cóctel que, personalmente, me pareció apasionante.
🛏️ Para tu viaje a Bahrein te aconsejo dormir en Manama. Hay alojamientos con buena relación calidad precio como el Hotel InterContinental, que además está muy bien ubicado.
⭐ Algunos viajeros visitan Baréin con un crucero por el Golfo Pérsico. Para ese tipo de viaje, lo ideal es reservar un tour como este por lo mejor del país que te recoja en el barco y te devuelva a la hora de la partida.

Fuerte de Bahrein (Qal’at al-Bahrain)
Este yacimiento arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue la antigua capital de la civilización de Dilmun. Hace más de 4.000 años fue un punto clave en las rutas comerciales entre Mesopotamia y el Valle del Indo y, de hecho, aparece mencionada en algunos documentos mesopotámicos como aprendí durante mi viaje por Irak.
La fortaleza actual fue levantada por los portugueses en el siglo XVI y se alza sobre varias capas de asentamientos anteriores. Justo en la entrada también hay un pequeño museo muy didáctico sobre esta etapa en Baréin. Todo eso con vistas al Golfo Pérsico, casi nada.

Ver yacimientos de este tipo no es tan común en la región (solo países como Omán me recordaron esa sensación) y me pareció una pasada poder recorrer todo el fuerte y sus rincones a tu aire.
Ruta de la Perla
En la isla de Al Muharraq es posible revivir el pasado perlífero de Baréin, el gran sustento económico hasta que llegó el petróleo al país. De hecho, Baréin era referente mundial de las perlas naturales y todavía hoy es posible hacer algunas actividades como esta para conocer esa historia.
La ruta discurre por un entramado de callejuelas en el centro de Al Muharraq que conectan varios puntos ligados a la antigua industria de las perlas: casas de comerciantes, antiguos almacenes, mezquitas o el Fuerte Bu Maher, desde donde partían los barcos hacia mar abierto. Todo el conjunto está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, otra demostración de su valor.

La experiencia es muy inmersiva porque varios de estos edificios antiguos son hoy pequeños museos o centros culturales que ayudan a entender lo que significaron las perlas para Bahrein.
Ya que estás allí, puedes comer en el Restaurante Our Old House, un local tradicional donde sirven platos típicos al más puro estilo bahreiní.
The Avenues Mall, el centro comercial más sorprendente que ver en Baréin
Para que a mí me sorprenda un centro comercial significa que tiene que ser algo muy bestia. Y así es, The Avenues Mall es brutal por su diseño y ubicación, y consiguió sorprenderme.
Este centro comercial abrió sus puertas en 2017 y destaca por algo que lo hace bastante único: está situado justo a orillas de la Bahrain Bay y se extiende a lo largo de un paseo marítimo de unos 1,5 kilómetros. Aquí no solo vienes a mirar tiendas (que hay más de 130 y para todos los gustos), sino a caminar junto al agua, sentarte en alguna terraza con vistas al singular Hotel Four Seasons o a ver una puerta de sol a todo color.


Como te decía, a mi me dejó alucinado por mil motivos. Otros de esos motivos es que, a diferencia de muchos malls gigantes de Oriente Medio, este está diseñado en una sola planta para no romper el skyline de la bahía. Una especie de lujo mayúsculo es indudable, pero a la vez con buen gusto.
📖 No creo que te puedas alojar en el Four Seasons, pero si quieres conocer buenos alojamientos y otros consejos útiles, en mi guía para viajar a Baréin te explico cuáles son las mejores zonas y te digo el hotel donde yo me alojé.
Fuerte de Rifa
Este imponente fuerte se construyó en 1812 y fue la residencia del jeque Salman bin Ahmed Al Fateh, que gobernaba el país por aquel entonces. Está situado en lo alto de una colina, en la ciudad de Riffa, así que además de su importancia histórica, desde aquí se tienen unas vistas estupendas del valle de Hunanaiya. Me recordó a algunos de los fuertes de Omán, que me parecieron muy interesantes.
Originalmente la función del fuerte era defensiva, aunque durante años fue también el hogar de la familia gobernante. Eso se aprecia en detalles como sus patios interiores o las torres de viento, que funcionaban como un sistema natural para refrescar el ambiente mucho antes de que existiera el aire acondicionado.
Hoy está completamente restaurado y convertido en museo. Se puede recorrer sus estancias, una forma muy interesante de hacerse una idea de cómo era la vida en Baréin en el siglo XIX.
Ruinas de Saar
Me pareció cuanto menos curioso que ni siquiera el taxista supiese de qué le hablaba cuando le indiqué como destinos el yacimiento de Saar, una de las ruinas más antiguas que ver en Baréin. Me dijo que era la primera vez que oía hablar de ellas y que yo mismo le indicase el camino.
Una vez allí entendí que aquello era café para muy cafeteros. Las ruinas de Saar son un asentamiento de la civilización Dilmun con más de 4.000 años de antigüedad. Estamos hablando de uno de los vestigios habitados más antiguos del país, aunque para ser sinceros, queda poco en pie.

En lo que se puede visitar todavía se distinguen los restos de viviendas, calles e incluso un pequeño templo, seguramente lo más interesante del complejo. Vestigios de la vida cotidiana en Baréin en plena Edad del Bronce.
También es interesante ver que el asentamiento parece haber seguido cierta planificación urbana, algo nada común en aquella época y que cuadra con sus nexos mesopotámicos.
Gran Mezquita Al Fateh, el templo más importante que ver en Baréin
La mezquita más grande de Bahrein se inauguró en 1988 y tiene capacidad para más de 7.000 personas. Nada comparable a las de Nayaf o Kerbala, con capacidad para más de un millón de fieles, pero siendo un país tan pequeño, el tamaño no es poca cosa.
En su interior destaca la gran cúpula de fibra de vidrio —una de las más grandes de este tipo que se han construido— y la espectacular lámpara de araña que cuelga en la sala principal, traída desde Austria.

Está abierta a visitantes no musulmanes fuera de las horas de rezo y se organizan visitas guiadas gratuitas en las que explican tanto los detalles del edificio como aspectos básicos de la cultura islámica, así que es una buena oportunidad para entender mejor el país más allá de los rascacielos y los centros comerciales.
Bahrain Bay, un símbolo modernidad y glamour
Esta zona representa el Baréin más moderno y ambicioso. Este gran desarrollo urbano, construido sobre terreno ganado al mar en pleno Manama, ha redefinido el perfil de la ciudad con rascacielos elegantes, hoteles de lujo —como el Four Seasons, situado en su propia isla— y un paseo marítimo amplio y cuidado que apetece recorrer sin prisas.

Nosotros fuimos de día y de noche y os puedo decir que, más allá de la arquitectura y el brillo del cristal, lo que realmente engancha es el ambiente. Es una zona tranquila, perfecta para dar un paseo al atardecer y sentarte en alguna de sus terrazas para disfrutar del skyline iluminado reflejándose en la bahía cuando cae la noche.


Budaiya Beach, la mejor playa que ver en Bahrein
Baréin no es destino de playa, sin embargo es posible encontrar algún rincón para darse un baño y el mejor de ellos es la playa de Budaiya, en la costa oeste del territorio.
En realidad lo mejor de Budaiya no son sus aguas (repito, esto no son las Seychelles), sino que el turismo pasa a segundo plano y la vida local toma el protagonismo. Familias paseando, niños jugando o pescadores concentrados en su tarea son aquí el «paisaje». Eso, junto con una fabulosa puesta de sol sobre el golfo Pérsico hacen de este un lugar muy particular.
Muy cerca de aquí arranca la Budaiya Highway, una de las carreteras más conocidas del país, rodeada de palmeras y antiguas villas que recuerdan el Baréin de antes del boom moderno.
Zoco de Manama y la puerta Bab Al Bahrain
Toda visita a un país del Golfo Pérsico debe reservar un espacio para perderse por su zoco y deambular por sus tiendas. Conocer el Zoco de Bahrein es una de las mejores formas de entender el país más allá de sus rascacielos y centros comerciales.
Antaño el zoco de Manama fue uno de los grandes centros mundiales del comercio de perlas naturales. Sin embargo, hoy verás sobre todo tiendas de recuerdos, perfumes y oro, además de un fuerte aroma a café y especias que acompañan todo el paseo.

El acceso puedes hacerlo a través de la icónica Bab Al Bahrain, la puerta de entrada construida en 1949 y convertida hoy en uno de los símbolos de la capital bahreiní. No tiene nada especial, pero es uno de los emblemas del centro de Manama y además, resulta curioso que cuando se inauguró, el mar llegaba hasta allí, pero los terrenos ganados al agua han cambiado por completo el paisaje desde entonces.
Por cierto, si tienes tiempo te aconsejo parar a comer en un clásico del centro de Manama, el Haji’s Traditional Café, donde sirven platos locales muy ricos a muy buen precio.
Fuerte de Arad
Situado en la ciudad de Muharraq, a pocos minutos del aeropuerto, este fuerte fue durante siglos la clave para controlar los accesos marítimos a la isla, cuando esta zona era el verdadero corazón político de Baréin.
Su construcción data del siglo XV y mantiene la estética de las fortalezas del Golfo, aunque su imagen actual es fruto de una cuidada restauración.
Se pude visitar el interior para ver sus patios, las murallas y algunas estancias, aunque lo mejor es ver la escena desde las torres con el skyline repleto de rascacielos al fondo, uno de esos contrastes que puedes ver en Baréin y que lo convierten en un destino muy particular.
Museo Nacional de Bahrein
El museo más importante que ver en Baréin abrió sus puertas en 1988 y, además de ser el más grande y antiguo del país, tiene una ubicación privilegiada junto al mar, frente a la isla de Muharraq.
En mi visita al país vecino Kuwait, también visité su museo nacional y me pareció un poco escueto, sin embargo el Museo Nacional de Bahrein es mucho más completo e interesante. Hace un recorrido por más de 6.000 años de historia, desde la misteriosa civilización de Dilmun hasta el pasado más reciente ligado a la pesca de perlas.

A nivel arquitectónico hay que destacar el diseño vanguardista con formas contemporáneas minimalistas mezcladas con guiños tradicionales y una organización que gira en torno a un eje central que da acceso a bloques cúbicos donde se ubican las diferentes exposiciones.
Puedes ver más información sobre sus exposiciones, horarios y precios en la página oficial del museo.
World Trade Center, un icono del skyline de Baréin
Si hubiese que elegir un edificio como el gran icono de Bahrein, probablemente sería el del World Trade Center (con permiso del Hotel Four Seasons), que domina el paisaje de la bahía con sus dos torres gemelas de 240 metros de altura.
Arquitectónicamente este rascacielos es una pasada. Esas dos inmensas torres están unidas por tres puentes que sostienen enormes turbinas eólicas, algo que en su momento fue toda una revolución. De hecho, fue el primer rascacielos del mundo en integrar aerogeneradores a gran escala dentro de su propio diseño.
El World Trade Center es también un referente de la arquitectura sostenible: las turbinas pueden generar hasta un 15% de la electricidad que consume el edificio; un hito sin precedentes.

La silueta pretende recordar a las velas de los dhow, las embarcaciones tradicionales del Golfo. Otro guiño a las tradiciones integrado en el lujo y futurismo de sus rascacielos. Bahrein es un experto en eso.
Para ver el edificio de la mejor manera te dejo esta ubicación para una foto chula con el edificio de fondo. Si quieres verlo de cerca, el mejor lugar es la salida del The Avenues Mall.
Árbol de la Vida
Hay que adentrarse hasta mitad del desierto para llegar a uno de los lugares más sorprendentes que ver en Baréin. Y sí, es un árbol, pero no es uno cualquiera, aunque yo también tenía ciertas dudas antes de ir.
El Árbol de la Vida desafía toda lógica posible y sobrevive desde hace más de 400 años entre arena y sin rastro de agua aparente. Y semejante logro no podía pasar desapercibido, por supuesto.

Dicen que sus raíces se hunden a gran profundidad para alcanzar bolsas de agua subterránea, algo que parece más probable que la leyenda que dice que este árbol podría estar vinculado al Jardín del Edén.
Más allá de las historias y del propio árbol, también mola mucho la experiencia de llegar hasta allí conduciendo a través de un paisaje totalmente desértico. Hacerlo en una excursión como esta por el desierto también es bastante chulo si no conduces.
Mezquita Al Khamis
La Mezquita Al Khamis (bueno, el yacimientos que protege sus ruinas) está considerada una de las más antiguas del Golfo, con orígenes que se remontan al siglo VII. A los que me conocéis, ya sabéis que esta visita la tenía marcada como uno de los imprescindibles de Baréin.
En pie quedan los vestigios de la mezquita original con sus dos minaretes gemelos -añadidos más tarde- y varios muros que definen las diferentes estancias. Es un complejo modesto y sencillo que simplemente muestra un importante pedazo de la historia bahreiní.

El acceso al yacimiento es gratuito y la visita es muy rápida, pero diría que es bastante recomendable para quienes busquen conectar con el pasado del país y es que, como demuestran estas construcciones, Baréin fue un punto clave en las rutas comerciales del Golfo mucho antes de los rascacielos.
Templo Barbar
Este yacimiento se remonta hasta al 2000 a.C., en plena época de la civilización de Dilmun. No esperes un gran monumentos, pero forma parte de las huellas que puedes ver de aquella época en Bahrein y demuestra que este país es diferente a otros lugares del Golfo Pérsico.
El acceso al complejo es gratuito y permite admirar los restos de tres templos construidos uno sobre otro a lo largo de los siglos. Esta superposición de ruinas evidencia que este enclave fue un lugar sagrado durante un periodo prolongado.
El pozo ceremonial en el interior, vinculado al culto del dios mesopotámico Enki, asociado al agua dulce, es el punto culminante de la visita. No es casualidad que este elemento, con un enorme valor simbólico, se encuentre en una región donde el agua era su gran tesoro natural.

Hola, mi nombre es Tomàs, autor de este blog. Vivo en Gavà (Barcelona) y llevo más de dos décadas viajando por libre alrededor del mundo. En 2018 empecé a escribir mis pequeñas aventuras en este blog y desde entonces, más de un millón de viajeros llegan cada año hasta aquí para organizar sus viajes con mis guías y artículos sobre cualquier destino.
Además de viajar, me gusta la naturaleza, la montaña y los animales. Me apasiona descubrir destinos poco turísticos y animar a que todo el mundo llegue a lugares más recónditos para disfrutar de un turismo diferente. Si quieres conocerme un poco más, en mi perfil puedes leer todavía más sobre mí y el blog Viajero Crónico.







