Si buscas dónde comer en Minsk, prepárate para una grata sorpresa. En la ciudad hay desde restaurantes tradicionales con aires soviéticos hasta locales modernos que reinventan recetas de toda la vida. Con la premisa de probar los platos típicos de Bielorrusia, mi estancia en Minsk también tuvo un punto muy gastronómico.
La gastronomía bielorrusa es parecida a sus países vecinos, pero con algunos matices. En este artículo no solo os voy a recomendar algunos restaurantes en Minsk, sino que también voy a hablar de esos platos tradicionales bielorrusos que no os podéis perder. ¡Vamos a la mesa!
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Índice
Donde comer en Minsk: 9 restaurantes típicos y muy ricos
Yo lo tengo claro: un viaje es también probar todos y cada uno de los platos típicos del país, perderse por sus recetas, sabores y aromas. Eso implica visitar algunos restaurantes y en el caso de Minsk, la oferta es amplia y para todos los presupuestos. Ahí van mis propuestas para comer después de varios días en la capital bielorrusa.
Kamyanitsa
Puede que este sea el restaurante que más me gustó de la capital porque aunaba varias cosas: platos típicos de Bielorrusia, buen precio y un ambiente muy local.
Se trata de una taberna típica escondida cerca del Museo de Zair Azgur, que puedes aprovechar para visitar antes o después como nosotros hicimos puesto que, es uno de los lugares imprescindibles que ver en Minsk.

El ambiente es de restaurante típico total, con mesas de madera, decoración soviética y una carta repleta de platos típicos como los draniki o la sopa borsch.
Aquí encontré una versión de los draniki distinta a la típica de patata. Tenían un plato en el que servían dos draniki de patata, dos de calabaza y otros dos de calabacín, una mezcla que no volví a encontrar en todo el viaje y que me encantó.
Los precios son intermedios (entre 12-14 euros por persona con dos platos y cerveza local) y el trato exquisito. Fue el primer sitio donde paramos a comer en Minsk y la experiencia no pudo ser más positiva.
Tepka, uno de los sitios más TOP donde comer en Minsk
Conocimos en la frontera a una pareja hispano-bielorrusa con quienes hicimos buenas migas y acabamos cenando varios días. Uno de esos días nos llevaron a este local de aspecto sofisticado en el centro histórico de Minsk y comí la mejor sopa Kholodnik de mi vida (esa sopa fría de remolacha sobre la que más abajo te doy detalles).
El nombre del restaurante (“Tepka”) significa literalmente “rallador” y de manera bastante singular han incorporado en todos sus platos un ingrediente que añaden en directo con rallador. En el caso de la sopa khlolodnik era la trufa, que espolvorearon allí mismo y quedó de maravilla.

Como te decía, el ambiente es algo elegante, aunque no es un restaurante de lujo, sino un local moderno con precios medios y un trato cercano. Me pareció curioso que todos los camareros parecían aprendices. Además, estaban fascinados con tener allí a tres españoles cenando y aprovechando que teníamos a nuestra compañera bielorrusa, entablamos varias conversaciones.
Tienen una carta completa con muchos platos típicos de Bielorrusia que tratan de emular haciendo una cocina contemporánea y explotando la idea de utilizar ingredientes frescos y de kilómetro cero.
Si estás por el centro, me parece uno de los mejores sitios donde comer en Minsk y no perdería la oportunidad de probar su kholodnik.
Bulbashy
Ubicado en la Ploshchad’ Svobody del centro histórico, diría que es un muy buen sitio do de comer en Minsk para aquellos que buscan una combinación de restaurante con bonito con platos típicos.
El concepto es muy diferente al de las tabernas típicas tipo Kamyanitsa. Este restaurante es uno de los exponentes de la «nueva cocina bielorrusa», reinterpretando recetas tradicionales con una presentación más trabajada. Además, utiliza casi exclusivamente ingredientes producidos en Bielorrusia y de temporada.

Te aconsejo probar los draniki (sí, otra vez, pero qué quieres, es el plato nacional), cualquier sopa (la de setas está genial) o si lo prefieres algún tipo de guiso con carne. Yo no la probé, pero tienen incluso anguila del lago Narach, al norte del país.
Pese al aspecto, no es un restaurante caro y el precio ronda los 70-80 rublos por persona (unos 20-24 euros). Comer en Bielorrusia es barato y hay que aprovechar para probar restaurantes como el Bulbashy.
Por cierto, la sopa de champiñones la probé también junto al Castillo de Mir y me encantó.
Vasilki, uno de los restaurantes más recomendados donde comer en Minsk
Se trata de una cadena de restaurantes especializada en cocina tradicional bielorrusa a la que acuden tanto locales como turistas. Hay varios locales repartidos por Minsk, aunque el mejor ubicado y posiblemente el único que te encaje en tu visita a la ciudad es el de la Avenida de la Independencia.
Creo que fue el primer restaurante que anoté en la lista y es que, suele ser una de las primeras recomendaciones que hacen los propios bielorrusos cuando alguien pregunta dónde probar la cocina nacional.

Es ideal para probar algunos de los platos más famosos de la cocina bielorrusa a un precio muy asequible. El precio ronda los 20-40 rublos (8-10 euros) y las raciones son copiosas.
Las estrellas de la carta son los draniki, aunque también puedes probar el Kolduny (una albóndiga de patata rellena de carne), la sopa borsch u otro de los platos más famosos de Bielorrusia, el Machanka, un guiso de carne acompañado de tortitas para mojar.
Lido
¿Quieres comida típica de Bielorrusia, barata y en grandes cantidades? La cadena de restaurantes Lido es el sitio perfecto donde comer en Minsk si esas son tus pretensiones.
Hay varios locales en el centro de Minsk y todos son súper famosos. La decoración recuerda al folclore eslavo y para muchos locales este restaurante es el pan de cada día y donde vienen a comer durante el trabajo.

Funciona como una especie de autoservicio. Al entrar coges una bandeja y vas recorriendo distintos mostradores donde eliges los platos que más te apetecen. Es un modelo que recuerda a las antiguas stolovaya soviéticas (los comedores populares)
Obviamente tienen draniki, machanka y borsch. También te aconsejo que pruebes la sopa Solyanka (otra estrella de la gastronomía bielorrusa) o los pelmeni.
Khinkal’nya
Se acabó la comida típica por un día. Una noche nos decantamos por este restaurante georgiano en el centro de Minsk y cenamos de maravilla.
El local tiene aires de taberna georgiana típica y ahí, el plato estrella solo puede ser uno: los khinkali, esas deliciosas empanadillas georgianas cocidas al vapor. Tienen de varios sabores y lo mejor, uno de setas completamente, 100% vegetariano.
Un consejo rápido para comer los khinkali: sujétala por el nudo superior, da un pequeño mordisco para beber primero el caldo del interior y después come el resto, dejando el nudo en el plato.
También tienen los clásicos kachapuris y Pkhali de espinacas, entre otros. La verdad es que es un restaurante muy completo para vegetarianos, aunque también hay carne por un tubo.
Las raciones son abundantes y el precio no pasa de los 40-60 rublos (12-16 euros). Muy recomendable si estás cansado de los dranikis.
Tienen otro restaurante en Brest, por si te apetece probarlo y no te encaja en tu visita a Minsk.
Kuhmistr
En la carta de este restaurante explican que abrió en 2011 con el objetivo de recuperar las recetas tradicionales de Bielorrusia y del antiguo Gran Ducado de Lituania. De ahí viene su nombre, «Kuhmistr», apelativo que se utilizaba pata designar al chef que dirigía las cocinas de los nobles.

Vale la pena probar sus kolduny, aunque también tienen los amados draniki y hay que parar la atención en su selección de estofados con recetas históricas.
En general es un buen sitio para probar platos un poco diferentes a los típicos bielorrusos, con buen servicio y un precio asequible (como casi todos) de unos 60-70 rublos por persona (20 euros).
Mak.by, ¿te atreves con la versión bielorrusa de McDonald’s?
Pese a su fama de comunista, la marca McDonald’s inauguró su primer restaurante en Bielorrusia en 1996 y se mantuvo durante más de 25 años. Sin embargo, tras la invasión rusa de Ucrania en 2022 y la retirada de muchas empresas occidentales de Rusia y Bielorrusia, McDonald’s abandonó el mercado bielorruso.
Obligados por la coyuntura y la falta de suministro de productos, en 2023 nació oficialmente Mak.by, la nueva identidad de todos los antiguos McDonald’s de Bielorrusia, que mantuvo prácticamente todo igual, pero con ingredientes locales y el cambio de algunos nombres de hamburguesas para no utilizar las marcas registradas de McDonald’s.

Sin ser muy fan de este tipo de cadenas, yo creo que vale la pena entrar en uno y probarlo, porque más allá de la comida, Mak.by se ha convertido en una curiosidad turística y un símbolo que refleja cómo el país adaptó una de las marcas más conocidas del mundo a un contexto político y económico muy particular.
Yo os digo que me pareció todo casi idéntico. Desde su logotipo, su estilo de restaurantes o sus pantallas para pedir hasta la comida, que no soy capaz de diferenciar. Y sobre todo, una experiencia súper curiosa y muy bielorrusa.
Tienen muchísimos locales en Minsk y también en Brest. En el resto del país hay en alguna ciudad, pero si quieres probarlos lo mejor es una de estas dos ciudades.
Beercap, un local moderno para tomar cervezas artesanales bielorrusas
Este es otro de esos sitios que llevaba apuntado en mi lista de Minsk y me pareció uno de esos lugares que te dan un golpe de realidad. Uno tiene en su cabeza sobre Minsk que puede ser una ciudad oscura, con mil elementos soviéticos, etc. Y de repente llegas a un local muy chulo que podría estar en el centro de Barcelona.
Las protagonistas aquí son las cervezas artesanales. Tienen de todos los colores y sabores, principalmente elaboradas en Bielorrusia, pero también de otras partes del mundo. Puedes probar una IPA bielorrusa o degustar la amplia selección de stouts, sours o lagers. También sirven alguna cosa para picar tipo embutidos, quesos, etc.

El ambiente es muy informal y es genial para sentarte con los amigos a tomar una cerveza tranquilamente y comentar el viaje. Además, está en pleno de centro histórico por lo que, después puedes ir a cenar a alguno de los restaurantes que hay por allí.
Si quieres algo más “normal” en cuanto a cerveza, al lado del Ayuntamiento tienes el famoso restaurante de Gambrinus, la marca checa de cervezas. Yo he estado en Praga varias veces y creo que es mejor visitarlo allí, pero si solo quieres una cerveza fría y algo para picar, puede servirte.

Hola, mi nombre es Tomàs, autor de este blog. Vivo en Gavà (Barcelona) y llevo más de dos décadas viajando por libre alrededor del mundo. En 2018 empecé a escribir mis pequeñas aventuras en este blog y desde entonces, más de un millón de viajeros llegan cada año hasta aquí para organizar sus viajes con mis guías y artículos sobre cualquier destino.
Además de viajar, me gusta la naturaleza, la montaña y los animales. Me apasiona descubrir destinos poco turísticos y animar a que todo el mundo llegue a lugares más recónditos para disfrutar de un turismo diferente. Si quieres conocerme un poco más, en mi perfil puedes leer todavía más sobre mí y el blog Viajero Crónico.







