Diario de Viaje: Copenhague y alrededores

Nyhavn Copenhague

Ir en diciembre a los países nórdicos es posiblemente para muchos una locura debido al frío. Para mi es la mejor época. Era consciente de que en verano se pueden ver o hacer muchas más cosas y también iré tarde o temprano, pero ir en invierno me apetecía, me llamaba mucho la atención, así que aproveché un hueco en mi calendario para coger un buen vuelo e ir hasta Copenhague y a partir de ahí, intentar visitar algunas ciudades de Dinamarca y Suecia en los 8 días que tenía disponibles.

Plumón, gorro, guantes, bufanda, polares y calcetines gordos a la mochila. Cuentas al alza a sabiendas de que los precios y la vida en los países nórdicos están lejos de nuestro alcance en el día a día y camino al aeropuerto para volar directamente Barcelona – Copenhague.

Datos prácticos

Aeropuerto: Copenhague – Kastrup, situado a pocos quilómetros del centro de la ciudad y con enlaces sencillos y constantes en tren, metro y bus. Solo tienes que comprar un billete en alguna de las máquina o en la taquilla con destino “Central Station”, seguir las indicaciones del aeropuerto para llegar al andén y en unos minutos estarás en la Estación Central, justo en frente del Tívoli y a una calle (un par de minutos caminando) de la oficina de turismo, donde podrás coger mapas y todo tipo de información sin coste alguno.

Moneda: Su moneda es la corona danesa (DKK), también abreviada como Kr. Una corona se divide en 100 øre. Aunque pertenece a la unión Europea, rechazó por referendo el uso del euro, pero mantiene una paridad constante, con una oscilación máxima del 2,5 %. Un euro = 7,5 coronas danesas.

Idioma: El idioma oficial es el danés, pero prácticamente todos comprenden el inglés.

Población: Dinamarca tiene algo mas de 5 millones en zonas muy desigualmente pobladas, por ejemplo, la isla de Selandia (Sjælland) donde se encuentra Copenhague, la habitan un tercio de la nación, en cambio, de las 407 islas que componen Dinamarca, tan solo 79 están habitadas. Copenhague es la ciudad más poblada sobrepasando el millón y medio de habitantes. Uno de cada 10 son ya inmigrantes.

Centro de Copenhague

Seguridad: Dinamarca en general y Copenhague en particular, son unos de los lugares mas seguros del mundo, con una tasa de delincuencia muy baja.

Clima: Contrariamente a lo que uno pueda pensar, el clima de Copenhague es relativamente templado si lo comparamos con los otros países escandinavos, la corriente del Golfo (procedente del mar Caribe) suaviza las temperaturas y hace que sean similares a las de Gran Bretaña. En verano (una media de 23-24ºC) son meses de buena temperatura mientras que el invierno es lo más duro con temperaturas que dificilmente superaran los 0ºC y poca luz solar que hacen los días muy cortos.

Tasas y visado: No se paga ninguna tasa para entrar en Dinamarca, ni es necesario ningún visado a los ciudadanos europeos. Para permanecer mas de tres meses se requiere una solicitud de residencia temporal tramitada desde el país de origen.

Alojamiento: Copenhague cuenta con numerosos albergues para la juventud, muchos pertenecen a la red internacional y si no contamos con la credencial debemos pagar un suplemento de 35 coronas danesas (alrededor de 4,70 €) por noche. En la mayoría, la ropa de cama debe ser nuestra o bien alquilarse.

Diario de viaje

Fueron un total de 8 días recorriendo Copenhague y alrededores con una escapada a la vecina Suecia. Me dediqué a visitar algunos de los puntos más emblemáticos y cercanos a Copenhague, donde dormí todas las noches. Esta es el diario de mi viaje por Copenhague y alrededores.

Día 1 – Copenhague

Llegada por la mañana con un frío imponente, varios grados bajo cero. Ya tenía habitación para las dos primeras noches en el Hotel Fox, un sitio céntrico y bastante cómodo que además me salió a un precio bastante económico viendo el precio medio de la ciudad. Mi primer contacto, y para no perder costumbres, fue ir a comer una hamburguesa a la calle Strøget, zona peatonal y eje comercial de la ciudad que según leí es la avenida peatonal más larga de Europa (dato que sinceramente me importó entre poco y nada). Después de la comida un paseo por la zona, donde si que me hizo gracia el mercado navideño que tenían montado en una de las plazas, un curioso mercado con todo de artesanías y chiringuitos para comer algo rápido y barato, entre los cuales había churros, con un cartel de lo más llamativo que decía “Especialidad española“.

Calle Stroget, Copenhague
Copenhague city center
Puesto de venta de churros, Copenhagueº
Mercado navideño Copenhague

La noche entra a partir de las 15h así que cuando fue empezando a oscurecer fui a la habitación a pegarme una buena ducha de agua caliente, un rato de lectura y salí a tomar una cerveza a alguno de los típicos pubs del centro de la ciudad. El más barato que encontré eran unos 6 euros por una pinta de Carlsberg…en happy hour 50%!!! Aproveché para salir a dar un paseo y ver la avenida con la decoración navideña iluminada por la noche y para acabar comiendo en un chiringuito callejero chino que por cuatro duros te servían una caja con tres ingredientes, o como ponía en el letrero una china box. Valió bastante la pena pese al frío.

Día 2 – Copenhague – Hillerod – Helsingor – Copenhague

Tren hacia el norte de la región de Selandia (Nordsjaelland) donde hay una bonita zona de castillos. Hillerod y Helsingor eran los elegidos, por tiempo y sobre todo por presupuesto, no podía permitirme visitar Roksilde, que también me apetecía bastante. Los trenes son tremendamente caros (en realidad todo es caro pero que cada trayecto en tres oscile entre los 20 – 25 euros me hizo daño) así que renunciar a una de las tres poblaciones dolió pero no tanto. Primera parada en Hillerod, donde está el Castillo de Frederiksberg, con unos jardines espectaculares, que podrías pensar que por estar todo nevado pierde en espectacularidad, pero que particularmente me gustó mucho más que otros coloridos en épocas calurosas. Un apacible paseo sobre la nieve y bajo el frío con el castillo de fondo y el lago helado justo debajo. Tras el castillo, una visita al centro del pueblo, con calles adoquinadas que le dan encanto y donde aproveché para comer un típico (?) kebab. Después de comer cogí el siguiente tren hacia Helsingor, donde está el Castillo de Kronborg, más famoso por ser el castillo de la obra de Shakespeare, Hamlet.

Castillo Frederiksberg

Castillo Frederiksberg

 Castillo de Kronborg
Tren de vuelta y destino a Copenhague para pasar la segunda noche en Dinamarca, la siguiente sería en Suecia.

Día 3 – Copenhague – Malmö – Helsingborg.

Si hubo un mal día en el viaje fue éste. Poco menos de una hora para cruzar el Báltico y llegar a Malmö, a partir de ahí: frío, nieve, aire, nieve y más frío. Es de esos días para quedarse en casa con una manta, la estufa y un buen chocolate caliente, y sin embargo yo estaba dando vueltas por Malmö. Mochila en la estación y breve visita al puesto de información turística para cazar algún mapa. Por la mañana solo pude llegar al Turning Torso, emblemático edificio de Calatrava (sí, este tío está en todas partes…) y tras una parada técnica para comer algo en un supermercado, el tiempo mejoró algo y fui hacia el centro de la ciudad, donde el castillo te recibe y continúas por las calles peatonales con un ambiente más propio de verano que de pleno invierno. Tras la fugaz visita de la ciudad, por la tarde-noche cogí el tren a Helsinborg, donde por cuestiones estrictamente económicas me apetecía más dormir.

 Castillo de Malmö
 Turning Torso
Malmö city center
El centro de Malmö

Llegada a Helsingborg con un temporal lamentable, así que fui a buscar algo cerca de la estación para dormir, un albergue más que decente a un precio razonable, en el que por supuesto había que compartir baño. Por la noche salí a cenar aprovechando que había noche de Champions, así que me planté en el Sports Bar de la ciudad para meterme una buena hamburguesa mientras veía el Nordsjaelland – Chelsea.

 Día 4 – Helsingborg

Conocer Helsingborg no es complicado. Es una ciudad costera, pequeña y bastante tranquila, conocida por los futboleros por ser el hogar de Henrik Larsson. Aproveché para no madrugar, desayunar tranquilo el menú que entraba con el precio del alojamiento y salir a media mañana dirección al estadio del Helsingborg, donde aprovechando una valla abierta, entré al césped (completamente cubierto por la nieve) y me hice fotos en el banquillo y en las gradas, genial. Después la Karnän y sus maravillosas vistas del centro de la ciudad desde lo alto, una parada técnica para comer y continuar durante la tarde conociendo el centro, también con bonitas calles adoquinadas, el centro cultural Dunkers a la orilla del mar y obra del arquitecto Jorn Utzon (hijo del arquitecto de la Opera de Sidney) y el bonito pase marítimo, que insisto, con la nieve me parece que incluso gana.

Helsinborg stadium

 

 Estadio del Helsingborg
 Helsinborg, Vistas desde el Karnän
Karnän
 Parlamento Helsinborg
Paseo marítimo Helsinborg

La noche acabó por todo lo alto, sin escatimar para gastar las últimas coronas suecas que cambié el día anterior, así que fui a un restaurante hindú y por un plato (muy bueno y contundente por cierto) y un par de cervezas, la cuenta me subió a unos nadas despreciables 30 euros.

Día 5 – Helsingborg – Copenhague

Ya estábamos a viernes y llegaban unos amigos de Barcelona para pasar el fin de semana en Copenhague, así que tras pasar la mañana acabando de conocer algunos rincones de Helsingborg, cogí el tren hasta Copenhague, donde recibí a Jaume y Olga en la Estación Central. Nos dirigimos al Danhostel Copenhaguen City, donde íbamos a pasar las dos siguientes noches, también bien situado cerca del centro de la ciudad. Dejamos los bultos y le hice una primera presentación de la ciudad, con la Strøget y sus callejuelas colindantes como punto de partida para acabar cenando una pizza, comida decente que hacía días que no probaba como consecuencia del precio.

Otro tranquilo paseo bajo el frío y las cercanías del Tívoli cerró la noche, que acabó con una buena partida de cartas en el hostal.

Día 6 – Copenhague

El día se levanta magnífico, algo de frío como es normal, pero nada de nieve e incluso día soleado. Perfecto para salir a conocer lo que nos quedaba pendiente de la ciudad.
Posando junto a La Sirenita, Copenhague
 Amalienborg, Copenhague
 Nyhavn, Copenhague
Palacio de Rosenborg, Copenhague

Empezando por el barrio de Nyhavn, edificado sobre una antigua cuenca marina y con bonitas casas coloridas y pintorescas entre las cuales se esparcen tiendas y cafés de vanguardia. Un buen sitio para probar el típico Smørrebrød. Cerca queda el Palacio Amalienborg, donde se hace el famoso cambio de guardia y de ahí se llega en no mucho al Kastellet y a la archifamosa y emblema de la ciudad, la Sirenita, forjada en honor al famoso escritor Hans Christian Andersen.

El Palacio de Rosenborg y las calles cercanas a la Strøget cerraron la ruta matutina que acabó con una hamburguesa para comer.

Por la tarde, visita a la ciudad libre de Christiania, de origen hippie y al margen de las leyes danesas, sus habitantes no causarán problemas siempre y cuando respetes sus normas como por ejemplo, no hacer fotos.

Christiania, Copenhague

 

Christiania, Copenhague
 

Día 7 – Copenhague

Por la mañana Jaume y Olga me dejaban de nuevo, regreso a Barcelona para ellos y últimos compases del viaje para mi. Día duro, nieve intensa durante toda la mañana que hacían imposible incluso caminar. Cambio de hostal a uno más económico.

Después de comer, tocaba ir al Parken, estadio del F.C. København donde iba a ver el partido de la Superliga Danesa entre el equipo local y el representante danés en la Champions League, el Nordsjaelland. Primero contra segundo y derby regional. Magnifico escenario que se cerró con 4-1 para el Copenhague y que me hizo disfrutar de una velada excelente.

Panorámica del Parken, Copenhague

Día 8 – Copenhague – Barcelona

Como todo día de vuelta, poco que hacer. Recoges bártulos, los dejas en la recepción del hostal y vas a dar las última vueltas por la ciudad. Aproveché para subir a la Rundetarn, que me quedó pendiente y visitar así su museo y deleitarme con las vistas de la ciudad. Vale realmente la pena.

vistas Copenhague
vistas Copenhague
Comida, recogida de la mochila y a la Estación Central para poner rumbo al aeropuerto y a Barcelona. ¡¡Que rápido pasa todo!!

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