Situada el pleno Cáucaso y a orillas del mar Caspio, Bakú emerge como una ciudad que ha aprovechado los petrodólarespara reinventarse al antojo de sus mandatarios. Es por eso que la lista de lugares que ver en Bakú tiene desde un centro histórico conservado a las mil maravillas hasta algunos de los edificios más modernos y futuristas del planeta.
Bakú es una ciudad de contrastes de todo tipo, pues la ciudad también vive en la frontera invisible entre Asia y Europa. Pase allí tres días y reconozco que me sorprendió para bien. Es una ciudad agradable para el viajero y que te acerca a una región con mucho por descubrir.
⭐ Durante mi visita a Bakú me alojé en este encantador hotel boutique en el centro de la ciudad. Es un sitio bonito, bien ubicado y en el que su personal te hace sentir de maravilla.
📍 Vale la pena hacer un free tour por la ciudad para conocer sus entresijos. Puedes reservarlo online y en español para el día que quieras
🍕 Me sorprendió gratamente la gastronomía azerí. Estos son los restaurantes que probé en Bakú donde podrás encontrar algunos de los mejores platos típicos.

Índice
Preguntas y respuestas antes de visitar Bakú
Antes de viajar a Bakú, voy a darte algunos consejos prácticos en formato rápido para que te ayuden a planificar tu visita a la capital de Azerbaiyán.
La mayoría de viajeros (incluidos los españoles) necesitan un visado electrónico (e-visa). Se tramita online desde esta página y suele aprobarse en un plazo de 3 días.
La zona más recomendable es la Ciudad Vieja, muy bien conectada y cerca de todos los puntos de interés. Yo me quedé en este hotel boutique que estaba súper bien y era barato. Lo recomiendo muchísimo, los dueños son muy amables y es muy cómodo.
La moneda oficial de Azerbaiyán es el manat azerbaiyano (AZN). El cambio suele mantenerse estable en 1 € = 2 AZN. Aunque en Bakú podrás pagar con tarjeta en muchos sitios, te aconsejo sacar algo de efectivo al llegar al país con alguna tarjeta viajera como esta que yo utilizo y con la que no cobran comisiones.
No. Bakú es un destino más económico que Europa occidental. La comida es barata, los taxis y el transporte público son muy asequibles, y hay opciones de alojamiento bastante buenas a un precio muy económico.
La mejor época es en primavera (abril-junio) y en otoño (septiembre-octubre), cuando el clima es suave y agradable. El verano es muy caluroso y el invierno puede ser bastante ventoso, no en vano a Bakú se la conoce también como «la ciudad del viento».
Sí, Bakú es una ciudad muy segura para los turistas. Tiene unos índices de criminalidad muy bajos y es habitual ver bastante vigilancia de policías y cámaras de seguridad en calles y parques, por lo que se considera segura incluso de noche.
Sí, es muy recomendable llevar un seguro con buenas coberturas médicas, ya que la tarjeta sanitaria europea no funciona aquí. Yo contraté la póliza Cap Trip Plus de Chapka que tienes aquí con descuento. Aunque aquí no tuve que usarla, en otras ocasiones ha funcionado perfectamente.
La forma más cómoda es comprar una eSIM con datos ilimitados, como la de Holafly (esta es la que yo utilicé), que te permite conectarte nada más aterrizar sin tener que buscar tiendas ni cambiar tu SIM física. También puedes adquirir una SIM local, que será un poco más barata, pero no tendrás datos ilimitados y es menos práctico.
Gran parte de la ciudad se puede recorrer a pie. Bakú también tiene autobuses y metro, que funcionan muy bien y son baratos (0,40€). Los taxis o aplicaciones como Bolt funcionan también genial y son muy baratas.
La más popular es la excursión a Gobustán para ver los petroglifos y volcanes de lodo (esta es la que yo hice con un guía en español y que es muy barata). También puedes visitar el templo del fuego de Ateshgah y la montaña de fuego de Yanardag, una llama natural que nunca se apaga (la excursión que hice también las incluía). Otra muy famosa es la que lleva al pueblo de Sheki, aunque te aconsejo hacer la de dos días y una noche porque está a 5 horas de carretera.
Que ver en Bakú: 15 imprescindibles en la capital de Azerbaiyán
Después de la introducción y algunos consejos previos, es hora de conocer los imprescindibles de Bakú, una ciudad apasionante culturalmente, moderna y con un nivel gastronómico sorprendente.
Flame Towers
Las Flame Towers son el gran símbolo moderno de Bakú. Estas tres torres con forma de llama se inauguraron en 2012 y rinden homenaje al lema del país como «la tierra del fuego», un concepto que viene de los eternos gases que arden en las colinas cercanas al mar Caspio.

Los tres rascacielos miden 190 m, 160 m y 140 m, y se encuentran ubicados sobre una colina en la parte alta de Bakú. De día ya llaman la atención por su silueta futurista, pero es por la noche cuando realmente impresionan: su fachada se ilumina con LEDs gigantes que simulan llamas en movimiento. El espectáculo se ve desde media ciudad, pero sobre todo vale la pena acercarse hasta el paseo marítimo para admirar la mejor perspectiva. También te aconsejo subir hasta el Parque Martires, desde donde se pueden ver de cerca las torres.
Las torres han recibido numerosos reconocimientos, como el premio de arquitectura Design of the Year en 2014 o galardones a la mejor iluminación. Lo cierto es que son bastante espectaculares tanto de día como de noche.
En el interior hay un hotel de cinco estrellas, tiendas de lujo, oficinas y algunos apartamentos, por lo que salvo que te alojes allí, solo las podrás ver desde el exterior.

Palacio de los Shirvanshah
Entre tanta modernidad, la ciudad vieja de Bakú (a la que se conoce como Icherisheher) es un oasis de historia que desde el año 2000 está protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Y allí, intramuros, el Palacio de los Shirvanshah es el absoluto protagonista.

Se trata de un complejo palaciego que incluye el edificio principal (el palacio), un mausoleo, una mezquita y hasta unos baños. La arquitectura recuerda mucho a la que se encuentra en Asia Central, un testimonio de que por este terreno que estuvo habitado desde el Paleolítico, pasaron culturas como la zoroástrica, sasánida, árabe, persa, shirvani, otomana y rusa.
Por cierto, mola mucho ver la estampa de esta reliquia histórica y de fondo las Flame Towers.

La entrada se puede comprar en la taquilla que hay junto a la puerta de acceso al palacio.
Pequeña Venecia, un lugar pintoresco que ver en Bakú
Los petrodólares y los antojos de un mandatario un poco excéntrico son el motivo de la existencia de esta Pequeña Venecia (Little Venecia) en mitad del Boulevard de Bakú. Raro no, lo siguiente.
El caso es que este entramado de canales fue ideado por el alcalde de Bakú, Alish Lambaranski, que inspirado tras una visita a Venecia decidió crear la suya propia en 1960. En su momento (y diría que ahora) fue algo único en los países de la Unión Soviética.

Puedes dar un paseo en góndola (motorizada) por sus canales, traspasar sus puentes y sentirte en Venecia, aunque ciertamente no estás más que en una piscina inmensa.
Bulevar de Bakú
Este inmenso paseo marítimo nació a principios del siglo XX (1909) como un pequeño malecón para la élite petrolera. Actualmente es un bulevar de dimensiones mastodónticas que bordea el Caspio con parques, museos, cafés al aire libre y centros comerciales.

Para que entiendas su evolución, el paseo se ha ido ampliando constantemente, tanto que ahora supera los 25 kilómetros y es uno de los paseos marítimos más largos del mundo.
Para mí, Bakú fue una viaje tranquilo con el objetivo de disfrutar la ciudad de manera lenta, por lo que el bulevar se convirtió en una visita recurrente: por la mañana, al atardecer…Era agradable ver la cantidad de gente que pasea por allí a cualquier hora y cualquier día de la semana.

Vale la pena al menos pasearlo al atardecer, con la silueta futurista de las Flame Towers al fondo.
¡INFO! Para llegar al Bulevar y cruzar algunas de las grandes carreteras que tiene Baku deberás hacerlo a través de alguno de los pasos subterráneos que hay para llegar al otro lado.
Heydar Aliyev Center
Las formas onduladas y futuristas del centro cultural Haydar Aliyev son otro de los símbolos modernos que puedes ver en Bakú.
El edificio fue diseñado por la famosa arquitecta Zaha Hadid (hay uno relativamente parecido, aunque en ruinas, en Beirut) y se inauguró en el año 2012. Es la nueva cara de Bakú, que rompe totalmente con el estilo soviético que dominó la capital de Azerbaiyán durante décadas.

La construcción del edificio era tan compleja que requirió soluciones técnicas muy poco comunes para poder sostener esas formas imposibles. De hecho, recibió en 2014 el premio de arquitectura Design of the Year como mejor edificio del mundo.
En el interior hay varias exposiciones de arte, diseño y cultura azerí que van cambiando. A mí no me pareció nada espectacular el interior, sin embargo sí que me parece obligado ir para ver su singular estética exterior.
Está un poco alejado del centro, si no te apetece caminar hasta allí puedes llegar en Bolt (cuesta unos 2 euros) o en Metro bajando en la parada Nariman Narimanov (0,40€).
Highland Park, las mejores vistas de la ciudad
El mejor mirador de Bakú. El Highland Park tiene su origen en la época soviética como un parque conmemorativo, aunque actualmente es más un lugar para pasear y sobre todo, admirar las geniales vistas panorámicas de la ciudad.
Está justo al lado de las Flame Towers, por lo que también podrás verlas desde cerca. Te aconsejo subir justo antes del atardecer y tener la imagen de día y de noche, tanto de la ciudad como de las Flame Towers.
Funicular de Baku
Puedes llegar al Highland Park subiendo las interminables escaleras o en el funicular que sale justo desde aquí.
Cierta algunos días, así que infórmate antes sobre si está abierto o no. Cuesta 1 AZN (0,50€) y te lleva a lo más alto de Bakú en 3 minutos.
Callejón de los Mártires
Se encuentra en la parte alta del Parque Highland y se trata de un cementerio que honra a las víctimas del «Enero Negro» y las de la guerra de Nagorno-Karabaj.

Mezquita Azul (o Mezquita de los Mártires)
Una pequeña mezquita en la parte alta de la ciudad, en el otro extremo del callejón de los mártires. Fue construida a principios de los años 90 con la ayuda del gobierno de Turquía y simboliza la unión entre ambos países.
Memorial de la llama eterna
Al final del callejón verás este gran monumento que representa la memoria de esos mártires: el fuego que no se apaga es una metáfora de que su sacrificio y su valor no serán olvidados.
Se construyó en el año 1998 por orden del presidente Heydar Aliyev, y también tiene connotaciones relacionadas con los lazos entre Azerbaiyán y el fuego.

Torre de la Doncella
De vuelta al casco antiguo (Icheri Sheher), esta vez para visitar otro de los emblemas antiguos que ver en Bakú, la Maiden Tower o Torre de la Doncella.
Os recuerdo que Bakú ha conservado casi intacta una gran parte de su muralla del siglo XII y parece ser (aunque hay otras teorías) que la Torre de la Doncella era una de las construcciones defensivas que ayudaban a mantener a raya al enemigo.

Sea cual sea su origen, vale la pena subir a lo más alto para dominar el casco antiguo y disfrutar de un atardecer inolvidable con las Flame Towers de fondo.
Palacio Ismailiyya
Siguiendo por las callejuelas del centro histórico, vale la pena detenerse ante este palacio de estilo gótico veneciano al que, por desgracia, no se puede entrar, ya que actualmente alberga la Academia de Ciencias de Azerbaiyán.
El edificio fue construido a principios del siglo XX por orden del millonario petrolero Musa Naghiyev, que quiso dedicarlo a su hijo Ismail, fallecido muy joven. La inspiración la encontró en un viaje por Europa. Antojos de los petrodólares, algo bastante común en Azerbaiyán por lo visto.

Museo de la Alfombra de Azerbaiyán
En el Bulevar encontrarás el Museo de la Alfombra de Azerbaiyán, inaugurado en 2014 y que dedica este singular espacio a un arte reconocido como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Por cierto, comparte dicho nombramiento con Turkmenistán, entre otros países.
Su singularidad viene dada porque el edificio tiene forma de alfombra enrollada. Sí, lo que lees. Fue el primer museo del mundo dedicado exclusivamente a las alfombras, sin embargo es su forma la que realmente llama la atención y lo hace único.

Yo no hice la visita a su interior, pero si te interesa mucho ese mundo, puedes visitarlo. Sinceramente, era demasiada alfombra para mi y verlo desde fuera ya es lo bastante peculiar como para darme por satisfecho.
Deniz Mall
Abrió sus puertas en 2020 y rápidamente se convirtió en el Mall de referencia en Bakú. Obviamente, su estética llama la atención y es que este centro comercial en pleno Bulevar tiene forma de estrella octogonal, uno de los emblemas nacionales que aparece incluso en la bandera de Azerbaiyán.
Es otra de esas construcciones de semblante futurista que adornan el skyline de Bakú. Si quieres verlo bien, la mejor vista es probablemente desde el mencionado Highland Park.

Por cierto, «Deniz» significa «mar» en azerí y se debe a su situación junto al Mar Caspio.
En su interior encontrarás lo típico de cualquier centro comercial: tiendas, restaurantes y cafeterías. Está bien verlo por curiosidad, pero no deja de ser centro comercial inmenso.
Mezquita Taza Pir
Caminé hasta el barrio de Yasamal, cerca del centro, pero lo suficientemente alejado como para ver los inmensos contrastes de Bakú.
No hay restaurantes de lujo, ni tiendas. Tampoco hay edificios futuristas. Solo viviendas humildes, tiendas de barrio y puestos de kebab callejeros.
También está aquí la Mezquita Taza Pir, cuya construcción se remonta al año 1905 de la mano de Nabat Ashurbeyli, una mujer, algo nada común en aquellos tiempos. Sin embargo, no puedo ver su obra concluida y tras fallecer, fue su hijo quien la culminó una década más tarde.

Es una de las mezquitas más grande de Bakú y esto ha provocado que durante la Unión Soviética fuese de todo menos una mezquita. ¡Llego a ser incluso un cine!
Desde 1943 ejerce ininterrumpidamente como lugar de culto y ahora mismo es un buen lugar para ver que el islam es la religión que claramente se profesa en Azerbaiyán.
Nizami Street
Está calle peatonal es el alma de Bakú, una avenida ancha y larguísima donde el movimiento no cesa. Restaurantes, clubes de jazz, cafeterías, tiendas, librerías…todo convive en armonía mientras los bakuenses van y vienen.
En esta calle hay varios de los restaurantes que te aconsejo para comer en Bakú. Muchos de ellos preparan platos típicos de Azerbaiyán, aunque también encontrarás las clásicas comidas occidentales o incluidos cadenas como McDonalds.

Lo curioso de Nizami Street es que, aunque muchos la conocen por su parte peatonal y moderna, en realidad la calle es muchísimo más larga, extendiéndose por distintos barrios con un estilo totalmente diferente.
Muy cerca de allí, la calle Mammadamin Rasul-Zadeh, es otra avenida peatonal llena de bares y cafeterías donde puedes tomar algo.
Plaza Azadlıq (Plaz de la Libertad)
El inmenso edificio de la Casa de Gobierno azerbaiyano preside esta descomunal plaza en el centro de Bakú que, por dimensiones, me recordó al Palacio del Gobierno rumano en Bucarest.
En realidad el mayor interés de esta plaza es su pasado soviético, ya que durante la URSS se llamaba Plaza Lenin(y antes incluso «Stalin Square») y fue el eje simbólico de la era soviética en Bakú. Dado su tamaño, se utilizaba para desfiles y celebraciones a gran escala.

Tras la independencia de Azerbaiyán pasó a llamarse Plaza de la Libertad y quizás lo más interesante de su presente es que desde aquí sale la carrera de Fórmila 1 del Gran Premio de Azerbaiyán.
Yasil Bazar, el mercado más animado que ver en Bakú
Después de visitar el centro Heydar Alyev camine de vuelta y de camino al centro de Bakú encontré este bazar, un mercado tradicional donde principalmente venden productos frescos de temporada: frutas, verduras, especias y hasta el famoso caviar azerí.
Es el típico sitios sin turistas, lleno de vendedores locales que charlotean entre montañas de fruta o estanterías repletas de especias y frutos secos. Además es una explosión de color.
Yo lo visité en noviembre, que es temporada de granadas en Azerbaiyán y el mercado estaba teñido de rojo. Si te apetece, puedes hacer como yo y comprar un zumo recién exprimido por 2 AZN (1 euro). ¡Estaba delicio!
Mezquita Heydar
La mezquita más grande de Azerbaiyán fue construida en el año 2014 en honor al presidente de Azerbaiyán Heydar Alyev y está ubicada a las afueras de la ciudad de Bakú.

Llegué allí en metro (parada Nasimi) y en la explanada donde se encuentra no había mucha gente aquel día. Su tamaño es monumental, con cuatro minaretes de casi 100 metros de altura y una silueta imponente en lo más alto de la ciudad.
Curiosamente, la mezquita está situada en un barrio muy humilde, alejada del ajetreo del centro de Bakú y disfrutando del silencio de esta parte de la ciudad.
Museo de los libros en miniatura
Hay poco sitios más curiosos que ver en Bakú que este museo que alberga un montón de libros en miniatura.
En su interior tienen un la mayor colección de libros en miniatura del mundo. Esta incluye los 3 libros más pequeños que existen, de 2x2mm y que solo se pueden ver con un microscopio. A ver quién se atreve a leer eso sin dejarse la vista.
El primer pozo petrolífero del mundo y los extractores de petróleo
En Absheron, cerca de Bakú (está a 4 kilómetros del centro y se puede llegar caminando), se encuentra en que fuera el primer pozo perforado para extraer petróleo en el mundo.
Lo cierto es que hoy apenas queda un agujero en el suelo cercado por una valla metálica y una pequeña placa que indica el hito. Sin embargo, vale la pena acercarse para ver el lugar donde Azerbaiyán empezó a labrar su fortuna.

Más allá de este lugar simbólico, en esa zona también es posible ver algo poco común: extractores de petróleo funcionando a pleno rendimiento. Había leído en algún blog que también se podían más allá de las Flame Towers, tras la torre de televisión, pero yo llegué hasta allí y un amable militar me interceptó 500 metros antes invitándome amablemente a abandonar la zona.
¿Se pueden ver antiguos lugares soviéticos en Bakú?
Azerbaiyán formó parte de la antigua Unión Soviética hasta su independencia en el año 1991. De esa época quedan numerosos edificios y símbolos que personalmente me gusta buscar en cada ciudad que visito con pasado soviético (por ejemplo, recuerdo que en Tallin encontré un museo con esculturas de líderes de la URSS).
En Bakú son bastantes los recuerdos comunistas; empezando por la imponente Plaza de la libertad (antigua Plaza Lenin) o los cercanos murales que hay junto al centro comercial AMAY.

Otro de los grandes highlights soviéticos que ver en Bakú son sus estaciones de metro. Este sistema de transporte se construyó en aquella época y casi todas las estaciones lucen mosaicos y estética comunista. Te recomiendo particularmente la estación de metro de Nizami, posiblemente la más auténtica de todas.
Muy cerca del centro también está el Palacio Heydar Aliyev, una sala de conciertos que durante la era soviética se llamaba Palacio Lenin.
Por último, puedes incluir una parada en el Nagórny Park (Park dağlıq), donde antaño se erigía un gran monumento a Sergei Kirov. Hoy es un mirador excepcional para disfrutar de las vistas sobre la bahía de Bakú.
Más lugares que ver en Bakú
Yo tuve bastante tiempo para visitar Bakú y pude explorar algunos sitios menos comunes, como el Palacio de la Felicidad (Sabail Raion, Istiglaliyyat St. 4), una mansión de 1910 levantada en pleno crecimiento de la industria petrolera por el magnate Murtuza Mukhtarov en estilo gótico francés.

A lo largo del Bulevar hay varios lugares que se ven a lo lejos, como la Plaza de la Bandera de Azerbaiyán, un símbolo de la capital azerí. La bandera mide mide 35 metro de alto por 70 de largo y se está izada en un mástil de 162 metros de altura. Una curiosidad es que este mástil fue el más ato del mundo hasta que se construyó el mástil de Dusambé, capital de Tayikistán, que mide 165 metros.
Muy cerca de allí también está el Baku Eye, la noria de la ciudad al más puro estilo Londres. Tiene 30 cabinas y cada viaje dura unos 30 minutos. Yo no subí, pero era bastante barata y si te apetece ver la ciudad desde una perspectiva diferente, es una buena oportunidad.
Allí al lado, en el mismo paseo marítimo, se encuentra el Baku Cristal Hall, una construcción que se hizo famosa por albergar el Festival de Eurovisión de 2012.

Por último, a las afueras de la ciudad (lo ideal es ir en Bolt o en taxi) puedes visitar el Tara Bazar, uno de los mercados más antiguos de Bakú. Es un rollo muy distinto al Bazar Yasil; aquí se ve una vida mucho más modesta y hay puestos de carne, pescado, fruta, verdura y otras cosas que no son de comida, divididos por gremio. En ese mismo barrio hay varios bloques representativos de la arquitectura soviética. Me recordó a la ciudad de Daugavpils, que conocí en mi viaje a Letonia.
Qué ver en los alrededores de Bakú
Cerca de la ciudad hay varios lugares interesantes que puedes visitar en un mismo día. Es posible llegar en transporte público, aunque yo mismo hice reservé esta excursión con guía en español porque es muy barata y te llevan de un sitio a otro sin preocuparte. De hecho, puedes leer toda mi experiencia visitando los volcanes de lodo en Gobustán desde Bakú si quieres conocer todos los detalles.
Yanar Dag, la montaña de Fuego
Cuando visité el pozo de Darvaza en Turkmenistán pensaba que no vería nunca nada parecido, pero Azerbaiyán tiene su propia «llama eterna«.

Así es como se conoce Yanar Dag, una pequeña brecha en el suelo que emana fuego ininterrumpidamente desde hace siglos. Las bolsas de gas natural bajo tierra (al parecer casi infinitas) provocan que en el contacto con el oxigeno se genere este fuego. Da igual si llueve, nieva o sopla viento porque Yanar Dag nunca se apaga.
Es una parada rápida y vale la pena visitarlo al atardecer, cuando los colores se intensifican.
Ateshgah: El templo del fuego
Azerbaiyán es conocida como la «Tierra de Fuego» y han rendido homenaje a dicho elemento con un monumental templo que puedes ver a las afueras de Bakú.
El templo se construyó en el siglo XVIII, tras el descubrimiento de unas «llamas eternas» por parte de un comerciante que, ni corto ni perezoso decidió levantar el monumento.
Con el tiempo, Ateshgah se convirtió en un punto de culto para comunidades zoroastrianas, que veían en el fuego un símbolo sagrado de pureza y energía.
Se encuentra en Surakhany, a las afueras de la capital, y lo más fácil es llegar con la excursión que te decía más arriba.

Hola, mi nombre es Tomàs, autor de este blog. Vivo en Gavà (Barcelona) y llevo más de dos décadas viajando por libre alrededor del mundo. En 2018 empecé a escribir mis pequeñas aventuras en este blog y desde entonces, más de un millón de viajeros llegan cada año hasta aquí para organizar sus viajes con mis guías y artículos sobre cualquier destino.
Además de viajar, me gusta la naturaleza, la montaña y los animales. Me apasiona descubrir destinos poco turísticos y animar a que todo el mundo llegue a lugares más recónditos para disfrutar de un turismo diferente. Si quieres conocerme un poco más, en mi perfil puedes leer todavía más sobre mí y el blog Viajero Crónico.







