10 lugares que no debes perderte en tu viaje a Tailandia

Sukothai, Tailandia

Tailandia es un país perfecto para iniciarse en el mundo de los grandes viajes de manera independiente. Sin dejar a un lado su esencia, es un país preparado para el turismo y que rápidamente te embaucará gracias a ese aroma que desprende el sudeste asiático. Su red de transportes es sencilla pero suficiente para llegar a la mayoría de puntos de interés, mientras que la comunicación con los lugareños no supondrá ningún problema puesto que, siempre que lo desees estarán dispuestos a echarte un cable. En definitiva, un país extraordinario para iniciarse en los viajes de largo recorrido, tanto en espacio como en tiempo, que he querido rememorar ahora y pese a que hace años de mi viaje a Tailandia, aprovechando que un buen amigo viajará en breve y consumirá por primera vez esa droga llamada viajar.

Como siempre, y más en un país como Tailandia donde los puntos de interés son infinitos, este tipo de selecciones son arbitrarias y a gusto del autor.

10. Ang Thong National Marine Park

Ang Thong National Marine ParkSituado en el Golfo de Tailandia, salen tours que incluyen barco, comida y guía a buen precio cada día desde Koh Pha Ngan, Koh Thao o Koh Samui. No es uno de los lugares más famosos del país, pero este conjunto de 42 islas protegidas tiene escondidas playas vírgenes de postal y vistas increíbles con las que te irás topando mientras remas tu kayak, como la Thale Nai (laguna esmeralda).

9. Templo Blanco Wat Rong Khun

Una de las sorpresas de todo viaje a Tailandia. Podrás llegar a pensar que estás cansado de ver templos y que todos te parecen iguales hasta que llegues a Chiang Rai y te topes con el Wat Rong Khun, un templo budista contemporáneo con una decoración sorprendente en su interior. Una visita obligada.

8. Koh Thao

Koh Nang YuanIsla de buceadores por excelencia, allí puedes encontrar los mejores precios del planeta y uno de los fondos marinos con mayor diversidad y espectacularidad. Pero no te preocupes, si no te gusta el buceo siempre podrás pasar horas en busca de playas semidesiertas como las de Tanote Bay, Mao Bay o Ao Luek (al este de la isla) o acudir al mirador del Dusit Buncha Resort para deleitarte con las vistas de la archifamosa y bellísima Koh Nang Yuan.

7. Ayutthaya

Las ruinas de esta antigua capital tailandesa a 85 km al norte de Bangkok fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad y no te dejarán indiferente. Llegó a tener alrededor de un millón de habitantes en el siglo XVIII, lo cual deja clara su importancia antaño. Coge el tren, alquila una bici (o un tuk-tuk si tienes algo de prisa) y dedica el día a recorrer sus templos y disfrutar de su belleza para volver antes de la cena a Bangkok y seguir disfrutando de tu viaje a Tailandia

6. Erawan National Park

Decidí visitar este parque básicamente porqué me apetecía acercarme a la provincia de Kanchanaburi, menos masificada y algo olvidada en comparación con las famosas ciudades del norte o las islas, y por la curiosidad que despertó en mi “el puente sobre río Kwai”. La mejor manera de llegar es quizás contratar una excursión de una jornada, en la que te sobretodo aprovecharás la rapidez de ir en transporte privado, pero también se puede llegar en tren y posterior autobús aunque eso, debido a su lentitud implicaría tener que pasar una noche en la zona. Merece la pena dedicarle 3-4 horas al parque (las tendréis sin problemas con el tour contratado), conocer sus siete cascadas y bañarte en algunas de ellas, puesto que está permitido hacerlo en todas y dejar que los peces garra rufa se den un festín con las células muertas de tus pies. Es un paraje natural excelente que te permitirá alejarte durante un día de la bulliciosa capital.

5. Chiang Mai

Sunday Walking StreetEs el campo base para descubrir el norte del país. Situada entre montañas y de ambiente tranquilo es lugar de peregrinaje para realizar trekkings de uno o varios días y descubrir cómo viven las tribus locales. Os aviso que tampoco esperéis en esos trekkings descubrir las sensaciones más auténticas de vuestras vidas; las tribus están tan acostumbradas a recibir visitantes que se ha convertido en una especie de mercadillo en la que la única experiencia auténtica la tendrás cuando te vayas a dormir a alguna de las chozas semiabiertas y llenas de insectos. Eso sí, merece la pena hacerlo solo por las panorámicas que te dejarán las montañas norteñas.

Lo que si merece mucho la pena es disfrutar de la propia Chiang Mai, entrar al casco antiguo atravesando sus murallas y llegar hasta el Wat Phra Singh, hacer algunas compras en el popular Sunday Walking Street (el mercadillo de los domingos que abre de 16 a 24h), aprovechar su oferta cultural para hacer algún curso de cocina, de masajes e incluso de muay thai o llegar hasta la cercana montaña sagrada de Doi Suthep.

4. Sukhothai

La manera más sencilla de llegar desde Bangkok es tomar el tren hacia el norte, hacer parada en Phitsanulok y una vez allí coger un autobús hasta Sukhothai que tardará poco más de una hora. Fue la primera capital tailandesa y hoy en día alberga una de las ruinas más espectaculares del país y probablemente del sudeste asiático, por lo que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad.

Para recorrer las ruinas lo mejor es alquilar una bici en alguno de los garitos de los alrededores y ponerse a pedalear, empapándote de todo lo que desprenden sus numerosos templos. Además, puedes parar a comer un pad thai en alguno de los sencillos restaurantes del exterior, donde recuerdo haber tomado el mejor zumo de frutas de toda mi vida.

3. Koh Pha Ngan

Es el escenario de la Full Moon Party (y de todas sus variantes tipo Half Moon Party, Pool Party, etc.) y eso no hay que pasarlo por alto, aunque personalmente recomiendo que la estancia coincida con alguna de esas fiestas alternativas e igual de masificadas, ya que con la Full Moon Party los precios se multiplican por diez y la ocupación de la isla es del 100% por lo que por un bungalow en segunda linea de mar que te costaría unos 6-7 euros/noche, en la semana de la fiesta puede llegar a ascender a casi los 70 euros. Pero no todo es fiesta en Koh Pha Ngan y si quieres recordar el paso por esta isla durante tu viaje a Tailandia, merece la pena alquilar una moto y recorrer la isla por todos sus rincones, descubriendo playas prácticamente vacías como las bonitas Haad Mae Haad, Haad Thong Nai Pan Yai o Haad Khuat (Bottle Beach), casi todas al norte de la isla, ascendiendo al Khao Ra para disfrutar de las vistas o disfrutando del mercado de Tonghsala.

2. Krabi

 Railay Bay

Krabi en realidad es la provincia en el Mar de Andamán en la que se encuentra la pequeña y costera Ao Nang, ciudad con infinidad de servicios y que sirve de puente para llegar a la paradisiaca Bahía de Railay, a la que solo se puede acceder por mar desde Ao Nang. En Railay posiblemente encuentre las playas más bonitas que hayas visto jamás, con sus rocas gigantes que salen del fondo del mar y un agua cristalina que se grabarán en tu memoria. Desde allí también puedes llegar a las cercanas Koh Phi Phi, famosas además de por sus playas de postal, por ser el escenario dónde se rodó “The Beach” de Leonardo Di Caprio.

Wat Arun, Bangkok, Tailandia1. Bangkok

Frenética, activa y con un aroma que engancha; Bangkok nunca duerme. Sus mercados hay que disfrutarlos, regatear hasta la extenuación y contagiarse del ambiente que se vive en ellos, sus templos como el Wat Pho, el Wat Arun o el Gran Palacio Real hay que visitarlos con los cinco sentidos y sus comidas hay que saborearlas. Bangkok es el prototipo de ciudad que engancha y a la que siempre volverías, porqué Bangkok siempre te espera con los brazos abiertos y dispuesta a que la disfrutes.

2 Comments

    1. De todos los sitios de la lista, es el más desconocido, pero yo me acerqué por curiosidad tras leer buenos comentarios y ahora no dudo en recomendarlo. Hay que ir!! Muchas gracias por tu comentario!!!!

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